Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás

Festín de ideas originales

sábado, 12 de julio de 2014



¡Se me cayó la tablet!, snif, snif, me divertí tanto con el aparatito que estoy tentado a comprarme otro. No solo se me cayó al suelo sino que le cayó media taza de té en la pantalla táctil. La desarmé completa y -milagro- la volví a armar, ahora prende pero de la mitad de la pantalla táctil hacia arriba no funciona el touch screen, lo que la convierte en un ladrillo inútil. Actualización, "funcionaba" la mitad porque ahora, gracias a mis manitos de hacha, no funciona nada.

Comencé a ver el video que encabeza esta entrada sin muchas ganas, porque los argumentos libertarios tienden a repetirse. Por eso después de un tiempo todas estas conferencias terminan siendo aburridas:: ves una y ya las has visto todas ¿habrá algo nuevo sobre el pensamiento liberal que no se haya dicho antes? Bueno, sta charla de Almudena Negro está repleta de ideas originales, pueden estar o no de acuerdo con ella pero la mayoría de las cosas que dice son ideas propias, no cliché y buenas ideas.

Después de verla por unos minutos hice una pausa, preparé un buen trago y me puse cómodo porque era algo que había que disfrutar. La charla dura casi una hora y media y está llena de buenas ideas, o al menos de ideas que coinciden con las mías y no había visto escritas en ninguna parte.

Por ejemplo la interpretación de Marx como enemigo de las oligarquías y el estado, cuyo pensamiento fue falsificado por Lenin y probablemente por Engels, coincide con la idea que me quedó después de leer El Capital. Cualquiera que lea el libro, al menos el tomo I que fue el único que publicó en vida, dirá ¡pero si esto no tiene nada que ver con lo que llaman comunismo!,  también es probable que Marx se haya dado cuenta que sus ideas económicas tenían fallas fundamentales -en esos años ya habían aparecido los marginalistas que derrumbaron la teoría del valor-trabajo- y por eso no publicó en vida los otros dos tomos de El Capital. Su amio Engels no fue tan escrupuloso y los resultados están a la vista.

También es interesante el análisis de las vertientes que partieron del nacionalismo, del socialismo y finalmente del nacional-socialismo que fue la evolución lógica del pensamiento colectivista para crear "el hombre nuevo". Igual la división del socialismo entre marxismo y social.democracia así como la última dirección que ha tomado esta chifladura: los bio-colectivistas: ecologistas, activistas de género, de la alimentación sana, animalistas y toda clase de chiflados por el estilo, que encuentran clientela fácil entre tantas ovejas que andan desesperadas buscando a un pastor.

La charla es excelente y como es muy larga no los aburro más y -a quienes se interesen- les recomiendo que hagan como yo, se pongan cómodos, preparen un trago y la vean, porque vale cada uno de los minutos que dura.

12 Comments:

Blogger Maximo said...

Exelente!. La verdad es que yo mantengo la misma tesis que esta mujer, no la conocía, pero ahora la voy a buscar.

Lo que piensa del futuro de Europa lo comparto, la U.E. es ya una dictadura solapada, y los únicos que pueden comenzar la desmantelacion de ella son los Británicos retirándose completamente del sistema.

12 de julio de 2014, 22:24

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Me entretuve mucho con la charla, hartas ideas bien originales

12 de julio de 2014, 22:37

 
Blogger Ulschmidt said...

Se enreda mucho en cosas españolas, y en cosas europeas, y en el papel europeo en el Mundo pero tiene algunas perlas:
- La visión de Maquiavelo, de que la política es una lucha de oligarquías, es mucho más simple y realista que la "lucha de clases" y otras entelequias. Y ES LO REAL DEL MUNDO DESDE QUE EXISTE
- El propio Marx sospechó que el Estado era el problema y en rigor su utopía apuntaba a una sociedad tan suelta donde la gente se asociaba libremente y no a un Estaco coaccionador. Los anarquistas le apuntaban a eso. Los comunistas reales pervirtieron todo eso.
- Lo mejor del liberalismo es saber eso y ponerle coto a las oligarquias en pugna. Pero no sustituírlas porque siempre habrá alguna ( incluyendo las oligarquías de los que vienen a liquidar las oligarquías, como los aparatos de izquierda, los aparatos sindicales, etc...)

13 de julio de 2014, 08:59

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Si Ulschmidt, habla muho y medio atolondrada pero es una fábrica de ideas.

Otras cosas que a mi me llamaron mucho la atención fue lo de las bio-ideologías, una descripción excelente de un asunto que yo no terminaba de entender, no había leído nunca esa explicación.

El origen común de los colectivismos que es la búsqueda del "hombre nuevo" y la "sociedad nueva" esa manía por tratar de cambiar la naturaleza humana al gusto de algún iluminado.

La peligrosa explicación de Hobbes sobre el "estado de naturaleza" que está en la base de los estados policiales modernos. El "ciudadano" como un sospechoso y el uso de los impuestos para reprimir.

En fin, por mi está ara verla unas dos o tres veces después ponerse a leer y buscar.

13 de julio de 2014, 10:34

 
Blogger Ulschmidt said...

El "fundacionalismo" es algo que me tiene particularmente cansado. Debe ser por tanto clan de ladrones que accede al poder acá y afirma que el país empieza de nuevo con ellos ( empieza a alimentar una nueva tanda de ladrones, debieran decir)
En paralelo, el revolucionarismo eterno, el hombre nuevo, el mundo nuevo, etc...
Algunas revoluciones en el Mundo hugo, pero muchas menos de las que dicen y la mayoría fueron como evoluciones muy rápidas culminadas en un conflicto.

13 de julio de 2014, 11:24

 
Blogger Pablo said...

Después del desayuno dominguero, volveré a ver el video en "modo concentración", porque como lo acabo de ver, no pesqué ni el 10%. Así y todo, puedo opinar que cuando entendamos que el Liberalismo (y por ende el Mercado) es "sentido común" y no ideología, todas estas cosas se entenderán facilmente, porque se verá que son descripciones de la realidad. Digo que es sentido común, porque es el camino hacia donde tiende naturalmente el comportamiento del ser humano. Cualquier otros camino alternativo que se siga, necesariamente significa un esfuerzo que empuje el comportamiento por caminos que naturalmente no seguiríamos.

Tomás, a modo de off-topic, me tomo la libertad de pedir tu recomendación. Soy absolutamente neófito en sistemas, software, etc. He leido atentamente tus recoemndaciones acerca de enchular la ahora difunta tablet china, pero la gran mayoría de términos son (casualmente) chino para mi, y si meto mis manos en el sistema, lo más probable es que lo mate. Por lo que te consulto directamente, si quiero un tablet para leer libros y navegación estándar (youtube, google, señoritas sin ropa, etc), ¿es recomendable un chinito de 25 lucas, o terminan siendo un cacho si no le hago las enchuladas que recomiendas?

13 de julio de 2014, 11:28

 
Blogger Asdrubal Perez said...

Mario Vargas Llosa y Brasil:

Me apenó mucho la cataclísmica derrota de Brasil ante Alemania en la semifinal de la Copa del Mundo, pero confieso que no me sorprendió tanto. De un tiempo a esta parte, la famosa Canarinha se parecía cada vez menos a lo que había sido la mítica escuadra brasileña que deslumbró mi juventud y esta impresión se confirmó para mí en sus primeras presentaciones en este campeonato mundial, donde el equipo carioca dio una pobre imagen haciendo esfuerzos desesperados para no ser lo que fue en el pasado sino jugar un fútbol de fría eficiencia, a la manera europea.

No funcionaba nada bien; había algo forzado, artificioso y antinatural en ese esfuerzo, que se traducía en un desangelado rendimiento de todo el cuadro, incluido el de su estrella máxima, Neymar. Todos los jugadores parecían embridados. El viejo estilo —el de un Pelé, Sócrates, Garrincha, Tostao, Zico— seducía porque estimulaba el lucimiento y la creatividad de cada cual, y de ello resultaba que el equipo brasileño, además de meter goles, brindaba un espectáculo soberbio, en que el fútbol se trascendía a sí mismo y se convertía en arte: coreografía, danza, circo, ballet.

Los críticos deportivos han abrumado de improperios a Luiz Felipe Scolari, el entrenador brasileño, al que responsabilizan de la humillante derrota por haber impuesto a la selección carioca una metodología de juego de conjunto que traicionaba su rica tradición y la privaba de la brillantez y la iniciativa que antes eran inseparables de su eficacia, convirtiendo a los jugadores en meras piezas de una estrategia, casi en autómatas. Sin embargo, yo creo que la culpa de Scolari no es solo suya sino, tal vez, una manifestación en el ámbito deportivo de un fenómeno que, desde hace algún tiempo, representa todo el Brasil: vivir una ficción que es brutalmente desmentida por una realidad profunda.

13 de julio de 2014, 11:33

 
Blogger Asdrubal Perez said...

Todo nace con el Gobierno de Lula da Silva (2003-2010), quien, según el mito universalmente aceptado, dio el impulso decisivo al desarrollo económico de Brasil, despertando de este modo a ese gigante dormido y encarrilándolo en la dirección de las grandes potencias. Las formidables estadísticas que difundía el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística eran aceptadas por doquier: de 49 millones, los pobres bajaron a ser sólo 16 millones en ese período y la clase media aumentó de 66 a 113 millones. No es de extrañar que, con estas credenciales, Dilma Rousseff, compañera y discípula de Lula, ganara las elecciones con tanta facilidad. Ahora que quiere hacerse reelegir y que la verdad sobre la condición de la economía brasileña parece sustituir al mito, muchos la responsabilizan a ella de esa declinación veloz y piden que se vuelva al lulismo, el Gobierno que sembró, con sus políticas mercantilistas y corruptas, las semillas de la catástrofe.

La verdad es que no hubo ningún milagro en aquellos años, sino un espejismo que sólo ahora comienza a despejarse, como ha ocurrido con el fútbol brasileño. Una política populista como la que practicó Lula durante sus Gobiernos pudo producir la ilusión de un progreso social y económico que era nada más que un fugaz fuego de artificio. El endeudamiento que financiaba los costosos programas sociales era, a menudo, una cortina de humo para tráficos delictuosos que han llevado a muchos ministros y altos funcionarios de aquellos años (y los actuales) a la cárcel o al banquillo de los acusados. Las alianzas mercantilistas entre Gobierno y empresas privadas enriquecieron a buen número de funcionarios y empresarios, pero crearon un sistema tan endemoniadamente burocrático que incentivaba la corrupción y ha ido desalentando la inversión. De otro lado, el Estado se embarcó muchas veces en faraónicas e irresponsables operaciones, de las que los gastos emprendidos con motivo de la Copa Mundial de Fútbol son un formidable ejemplo.

El Gobierno brasileño dijo que no habría dineros públicos en los 13.000 millones que invertiría en el Mundial de fútbol. Era mentira. El BNDS (Banco Brasileño de Desarrollo) ha financiado a casi todas las empresas que ganaron las obras de infraestructura y que, todas ellas, subsidiaban al Partido de los Trabajadores actualmente en el poder. (Se calcula que por cada dólar donado han obtenido entre 15 y 30 dólares en contratos).

13 de julio de 2014, 11:34

 
Blogger Asdrubal Perez said...

Las obras mismas constituían un caso flagrante de delirio mesiánico y fantástica irresponsabilidad. De los 12 estadios acondicionados sólo se necesitaban ocho, según advirtió la propia FIFA, y la planificación fue tan chapucera que la mitad de las reformas de la infraestructura urbana y de transportes debieron ser canceladas o sólo serán terminadas ¡después del campeonato! No es de extrañar que la protesta popular ante semejante derroche, motivado por razones publicitarias y electoralistas, sacara a miles de miles de brasileños a las calles y remeciera a todo el Brasil.

Las cifras que los organismos internacionales, como el Banco Mundial, dan en la actualidad sobre el futuro inmediato del Brasil son bastante alarmantes. Para este año se calcula que la economía crecerá apenas un 1,5%, un descenso de medio punto sobre los últimos dos años en los que sólo raspó el 2% . Las perspectivas de inversión privada son muy escasas, por la desconfianza que ha surgido ante lo que se creía un modelo original y ha resultado ser nada más que una peligrosa alianza de populismo con mercantilismo y por la telaraña burocrática e intervencionista que asfixia la actividad empresarial y propaga las prácticas mafiosas.

Las obras del Mundial de fútbol han sido un caso flagrante de delirio e irresponsabilidad

Pese a un horizonte tan preocupante, el Estado sigue creciendo de manera inmoderada —ya gasta el 40% del producto bruto— y multiplica los impuestos a la vez que las “correcciones” del mercado, lo que ha hecho que cunda la inseguridad entre empresarios e inversores. Pese a ello, según las encuestas, Dilma Rousseff ganará las próximas elecciones de octubre, y seguirá gobernando inspirada en las realizaciones y logros de Lula da Silva.

Si es así, no sólo el pueblo brasileño estará labrando su propia ruina y más pronto que tarde descubrirá que el mito en el que está fundado el modelo brasileño es una ficción tan poco seria como la del equipo de fútbol al que Alemania aniquiló. Y descubrirá también que es mucho más difícil reconstruir un país que destruirlo. Y que, en todos estos años, primero con Lula da Silva y luego con Dilma Rousseff, ha vivido una mentira que irán pagando sus hijos y sus nietos, cuando tengan que empezar a reedificar desde las raíces una sociedad a la que aquellas políticas hundieron todavía más en el subdesarrollo. Es verdad que Brasil había sido un gigante que comenzaba a despertar en los años que lo gobernó Fernando Henrique Cardoso, que ordenó sus finanzas, dio firmeza a su moneda y sentó las bases de una verdadera democracia y una genuina economía de mercado. Pero sus sucesores, en lugar de perseverar y profundizar aquellas reformas, las fueron desnaturalizando y regresando el país a las viejas prácticas malsanas.

No sólo los brasileños han sido víctimas del espejismo fabricado por Lula da Silva, también el resto de los latinoamericanos. Porque la política exterior del Brasil en todos estos años ha sido de complicidad y apoyo descarado a la política venezolana del comandante Chávez y de Nicolás Maduro, y de una vergonzosa “neutralidad” ante Cuba, negándoles toda forma de apoyo ante los organismos internacionales a los valerosos disidentes que en ambos países luchan por recuperar la democracia y la libertad. Al mismo tiempo, los Gobiernos populistas de Evo Morales en Bolivia, del comandante Ortega en Nicaragua y de Correa en el Ecuador —las más imperfectas formas de Gobiernos representativos en toda América Latina— han tenido en Brasil su más activo valedor.

Por eso, cuanto más pronto caiga la careta de ese supuesto gigante en el que Lula habría convertido al Brasil, mejor para los brasileños. El mito de la Canarinha nos hacía soñar hermosos sueños. Pero en el fútbol como en la política es malo vivir soñando y siempre preferible —aunque sea dolorosa— atenerse a la verdad.

Mario Vargas LLOsa. Diario El Pais.

13 de julio de 2014, 11:34

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ulschmidt, una de las cosas que más me llamó la atención de la charla era donde decía que todas las ideologías colectivistas, son refundacionales y pretenden cambiar al hombre: nacionalismo, socialismo, nazismo, marxismo, socialdemocracias, bio-ideologías, etc. todas tienen en común esa visión de un mundo ideal donde todos se comportan como una especie de ángeles. Inevitablemente todas terminan en la vida real en cleptocracias, o sea gobierno de los más ladrones.

Pablo, eso del caracter "práctico" del liberalismo tal vez viene por que no pretende cambiar la naturaleza humana sino adaptarse a lo que observa de ella, La "naturaleza humana" que los colectivistas afirman que no existe, que el hombre es una tabla rasa y se puede rediseñar desde cero.

Sobre las tablet chinas claro que te la recomiendo, te vas a divertir mucho más que con cualquiera de esas tablet sosas de marca, que vienen sin virus pero cuestan el doble. La tablet en si es un gra concepto mientras no la botes ni se humedezca la maldita pantalla tactil. Te compras una tablet china, la rooteas con vroot, bajas unas apps potentes de adminsitración y respaldo, le borras las apps sospechosas que trae de fábrica y listo. Ahora si no quieres hacerte problemas y solo leer y llevar tu agenda, compra una Lenovo, que es china igual pero no se cae nunca, vale casi el doble eso si pero vas a Falabela, la compras y ya.

13 de julio de 2014, 12:12

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Asdrubal, buena columna de Vargas Llosa, es una verguenza que Brasil tenga un PIB per capita ppc de algo más de 12 mil dólares, mietras que el de Chile supera los 20 mil, con una fracción de sus recursos, eso dice todo acerca de lo miserable que es la economía en ese país y la porquería de gobernantes que han tenido.

13 de julio de 2014, 12:15

 
Blogger Nervio said...

Todas buscan al hombre nuevo... que sacando detalles externos se porta igual que el hombre viejo... un mono mandado por impulsos basicos de codicia, envidia, miedo, lujuria, y con neocortex para buscarle justificacion.

En fin.

13 de julio de 2014, 15:26

 

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