Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás

Cuatro mentiras y una autorítica

lunes, 27 de julio de 2015


Las cuatro mentiras
Nada ha dañado tanto la imagen de la presidenta como la falta de credibilidad. Aunque siempre ha existido la vaga sensación que los presidentes mienten -igual que todos los políticos- y eso era más o menos aceptable, en algún momento esta sensación vaga y general se convirtió en un convencimiento, en algo cierto, inaceptable e indignante.

El caso de la presidenta es especial porque llegó al poder con una alta credibilidad, o tal vez con una alta aceptación que incluía sus posibles defectos. Esta aceptación es lo que desapareció de la noche a la mañana. ¿Por qué? La causa principal del rechazo no es, yo creo, el hecho de mentir sino de hacerlo en la cara, con descaro, lo que ha convertido a las mentiras en un insulto. Solo miren esto:

Uno: las mentiras partieron por una cosa pequeña -casi anecdótica- cuando encontraron que durante la campaña, el actual canciller Heraldo Muñoz, junto con dos poderosos chilenos residentes en USA, habían organizado una fiesta en un yate de lujo en Nueva York para reunir fondos de campaña. La cosa suponía ilegalidades menores y la reacción partió por una negación total, seguida de una cadena de descubrimiento de mentiras y versiones contrapuestas. Este es un patrón que se ha repetido varias veces desde entonces.

Dos: el negocio inmobiliario del hijo de la presidenta, que no hubiese sido nada especial de no ser por el discurso exesivamente moralista de ella misma y los suyos contra la especulación. Cuando explotó el asunto la presidenta estaba de vacaciones y prácticamente desapareció durante semanas. Cuando finalmente se vio obligada a aparecer afirmó que no sabía nada de nada, "me enteré por la prensa" fue su frase que hizo historia y seguramente la acompañará por el resto de su vida.

Tres: resulta que a alguien se le ocurrió -tal vez para arreglar las cosas- perseguir al la UDI, principal partido opositor por el financiamiento ilegal de sus campañas con aportes de la empresa Penta. Al poco tiempo se descubrió que la campaña de la propia presidenta había sido financiada ilegalmente usando los mismos procedimientos por los que pusieron el grito en el cielo, pero en montos mucho mayores y con empresas mucho más importantes. Nuevamente el mismo patrón: negación total, contradicciones, descubrimiento de mentiras, cambio de versión y finalmente silencio.

Cuatro: finalmente está tomando fuerza una acusación acerca de que la presidenta no sería realmente médico y que el título que autoridades de la Universidad de Chile afirman haberle otorgado no existe o fue emitido de manera viciada. En su historia oficial no coinciden las fechas y nadie ha visto el famoso diploma de título, ya se confirmó que no tiene la especialidad de pediatría, algo que ella se había atribuido personalmente. Hoy el ministerio público está investigando una denuncia contra la presidenta por presunto ejercicio ilegal de la profesión.

Lo peor es que esa denuncia sería sencillísima de desestimar, bastaría que la presidenta presente su título y se confirmen con las fechas y los registros de ramos cursados en la Universidad de Chile. Pero eso tan simple no ha ocurrido, lo que da buenas razones para suponer que todo el asunto fue una falsificación, al menos mientras no se aclaren los muchos puntos oscuros que rodean al asunto.

El país del tabú
Vivimos entonces en una situación única -que yo recuerde- donde hay preguntas tabú que nadie puede hacerle publicamente a la presidenta, no porque se vaya a incomodar sino porque casi todos estamos convencidos que son mentiras y sería un desastre institucional que se descubrieran. Son esas cosas de las que es mejor no hablar.

La autocrítica
En la ideología marxista, existe el principio que es indispensable un proceso de autocrítica permanente para avanzar en las acciones políticas. Todos los partidos de inspiración marxista, desde socialistas hasta la extrema izquierda practican en mayor o menor medida la autocrítica como parte de su práctica normal para los análisis y la acción política.

Dos formas
Lo interesante es que esta autocrítica puede tomar dos formas. La primera es lo que podríamos llamar "autocrítica sincera" consistente en diagnosticar los errores que han llevado al fracaso y corregir sus causas. La segunda forma es la "racionalización" que consiste en justificar los errores diciendo que el único camino factible dadas las circunstancias, por lo que no serían realmente errores sino la reacción realista a las condiciones objetivas, otra racionalización común es echarle la culpa a algún tercero malvado.

Ni que decir que la autocrítica sincera es muy rara y se aplica solo en tanto no perjudique las posibilidades de conservar o adquirir más poder. Durante Allende se hacían extensas autocríticas contra los compañeros que "atornillaban al revés" portandose de manera prepotente o deshonesta, esa era una autocrítica que les permitía ganar popularidad pero no tenía mayores efectos prácticos. Desde luego nadie hizo nunca una autocrítica sincera acerca de las muchas equivocaciones políticas y económicas, esas fueron todas racionalizadas.

La doctrina no se toca
Otro caso en que la autocrítica sincera resulta uinaceptable es cuando golpea a la doctrina, a lo que se considera bases ideológicas o algún diagnóstico basado en eso. Es decir se puede criticar todo menos la doctrina. Mucha gente abandonó el marxismo porque en una autocrítica sincera encontraron que los problemas no eran de origen táctico, sino que estaban dentro de la propia idea marxista. Esto hacía la autocrítica extremadamente peligrosa,Trotsky por ejemplo, la pagó con su vida.

La autocrítica de Mayol, Atria, et al 
Volviendo a lo que pasa en Chile, después de la crisis que se ha producido por el convencimiento -y la indignación- de mucha gente que piensan que la presidenta y los suyos han mentido descaradamente, hemos visto como algunos están haciendo su propio proceso de autocrítica para analizar que salió mal y determinar como podría resolverse el entuerto.

Y como era de esperar, esta autocrítica es del segundo tipo: una cadena de racionalizaciones y justificaciones que no tocan el problema real: que efectivamente la presidenta ha mentido mucho, mal y no ha sido capaz de enfrentarse con su cadena de mentiras.

Los poderosos de siempre, para variar
Las racionalizaciones son varias, pero la más fuerte tiene que ver con la idea de "los poderosos de siempre". La idea es más o menos así: resulta que Chile siempre ha sido gobernado por el poder económico, que es el mismo desde la Colonia hasta hoy. La presidenta trató de quitarles poder con audaces reformas, pero no lo hizo con la suficiente fuerza y fracasó.

Es una explicación infantil, llena de errores históricos que sería muy fácil descartar, pero es lo mejor que tienen. Como no pueden hacer una autocrítica honesta, que los alejaría del poder y atacaría la base de sus doctrinas, usan la falsa explicación de los poderosos de siempre, las siete familias y todo ese yaba-daba que es exactamente análogo al cuento que armaron para explicar el fracaso de Allende y la Unidad Popular.

Creo que no hay un ejemplo más claro que ese sobre el uso de las racionalizaciones y explicaciones convenientes disfrazadas de autocrítica..


14 Comments:

Blogger Frx said...

En otras palabras el problema es el descaro con el que han dicho las mentiras. Mal que mal todo el mundo miente y puede tolerarse hasta cierto punto como parte de la naturaleza humana, pero cuando el descaro y la hipocresía llegan a ser tan grandes como fue en este caso, pasa lo que estamos viendo ahora.

26 de julio de 2015, 20:28

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Como yo lo veo ese es el problema y me parece que no tiene remedio. Difícil encontrarle una salida digna, el mejor escenario posible son tres años de lame duck

26 de julio de 2015, 20:33

 
Blogger Omar Requena said...


Al parecer la autocrítica no va con el infantilismo de izquierda, son incompatibles. Y los intentos por hacerla caen en lamentables puestas en escena (estratégicamente desastrosas) o mentiras a granel.

26 de julio de 2015, 20:46

 
Anonymous Renzo G. said...

Me hizo acordar a Nixon y su estilo de mentir una y otra vez. Eso fue lo que lo sepultó en el escándalo Watergate, mintió desde el principio y terminó atrapado en su propia red de mentiras. Para cubrir la primera mentira tuvo que inventar otra y para tapar la segunda tuvo que inventar la tercera y así sucesivamente. No ayudó mucho que la prensa no le tenía mucha simpatía pero era mutuo. Cada vez que podía las emprendía contra la prensa. Una pésima idea para cualquier político.

26 de julio de 2015, 21:20

 
Blogger EDO said...

Yo creo que el tiro de gracia fue con el negocion del hijo..alli la gente estupida que voto por esta mujer se termino de dar cuenta que la familia bachelet son mas capitalistas que la cresta y les gusta el billete por todos lados....si la derecha fuera mas activa ya la presidenta de chile hubiera tenido que renunciar pues la viejuja esta tiene pifias por todos lados...el colmo seria que hubiera mentido con su titulo...lo que puede ser muy probable pues con lo estuipda que es no le da el cuero pa trabajar de medico....esperense no mas cuando la gente pierda sus pegas alli se van a arrepentir muy bien de haber votado por la estupida....

26 de julio de 2015, 21:30

 
Anonymous Wilson said...

Yo creo que es la economia.
El intento de la G90 et al, de pasar su retroescavadora,en un periodo de baja del cobre,produjo el desastre economico actual y mucho peor aun, el que se adivina por los proximos años.
Eso genera ansiedad, inquietud,angustia por el futuro, y el correlato politico es la baja de los gobiernos,aun los basicamente carismaticos como la Gordi. Eso hace que se le cobre todas y cada una de sus movidas, muchas de las cuales pasarian como meras anecdotas un poco odiosas o "pillas" si la economia estuviese boyante. A Lagos se le perdono todo, incluyendo Jarron, sobrecitos con plata,aulas coimeadas, etc,encuanto despego la cosa economica.
Claro que cuando nos mienten cara de r* eso molesta mucho,pero la tolerancia es muy alta si los numeros andan bien...

26 de julio de 2015, 23:02

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Omar, la verdadera autocrítica es muy difícil en política, especialmente en la izquierda, por eso apelan a las racionalizaciones y a echar la culpa a enemigos siniestros, a lo Goebbles.

Renzo, es como las arenas movedizas, mientras más se mueven más se hunden. Yo creo que con lo vendidos y oportunistas que son los medios de prensa, es cuestión de meses que pasen del amor uincondicional al odio parido, el oportunista Mosciatti simplemente se les adelantó y sacó ventaja, es probable que después venga una avalancha de vueltas de chaqueta en cuantoempiecen a oler sangre y a ver que se pueden beneficiar atacando a la presidenta.

Edo, más mesura hombre!

Wilson, discrepo absolutamente. A la gente en Chile todavía no la empiezan a tocar las reformas ni el deterioro económico. Ese será un segundo tiempo que puede terminar de clavar el ataud en 1 o 2 años más

26 de julio de 2015, 23:12

 
Blogger Nervio said...

Trabajo Trabajo Trabajo


es lo que no va a haber

26 de julio de 2015, 23:25

 
Anonymous Renzo G. said...

Lo otro es que aparte de las mentiras, como bien dijiste una vez Tomás los chilenos son muy resentidos y no soportan que su hijo se haya enriquecido fácil. Ahi el vulgo se empezó a cabrear.

26 de julio de 2015, 23:58

 
Blogger Jose Luis Pizarro said...

Sera porque vivo otras realidades (donde estas noticias se reciben y asimilan de manera diferente, porque de una manera u otra los países siguen adelante de tumbo en tumbo), es que no puedo ver la realidad chilena de la misma manera.
En general coincido con el análisis coyuntural, no con el diagnostico, porque cuando se entra en lo doctrinario para interpretar la realidad (los marxistas...), los argumentos tienen doble filo.
La ética no es de derecha ni de izquierda y ni una ni la otra tiene el monopolio.
Porque si es por análisis doctrinario, yo veo que el modelo económico imperante nació y creció en la ilegalidad. Las grandes fortunas actuales se construyeron, no sobre una acumulación honesta del producto del trabajo (empresarial o asalariado) sino por una toma de riesgos especulativa protegida por la impunidad (¿alguien puede creer que Ponce Lerou acumulo su fortuna solo con su trabajo?).
La mentira ha sido permanente, en nuestro sistema político, en nuestro sistema económico y en general en nuestra sociedad, desde hace varios decenios.
Si la coyuntura aparece útil a nuestros intereses ideológico-doctrinarios, no hay que olvidar que marxismo y liberalismo se disputan el escenario mundial desde hace casi dos siglos: Los avances de uno se traducen en retrocesos del otro y la ultima palabra aun no esta dicha y probablemente no lo sera nunca...

27 de julio de 2015, 02:23

 
Blogger Jose Cornejo said...

"es mas facil pillar a un mentiroso que a un ladron", reza el adagio. pero el problema es que tanto mentirosos como ladrones están en el gobierno.

27 de julio de 2015, 11:20

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Nervio, la cesantía llegará en uno a dos años más. Fuerte, no hay nada que el gobierno pueda hacer contra eso, en economía las consecuencias importantes se empiezan a ver con tres a cinco años de retardo. A veces más como pasó en países de Europa.

Renzo, lo de Caval no fue nada, el escándalo se debió a la propia explotación del resentimiento que la presidenta y los suyos estuvieron haciendo durante años, hasta que les explotó en la cara como tenía que pasar.

Jose Luis, los análisis políticos basados en la ética siempre son equivocados, porque hay tantas preferencias éticas como personas. Para mí es cero ética que un gobierno de ladrones me cobre impuestos, pienso que simplemente me están asaltando a la fuerza, tampoco considero ético que le den ayuda a los más pobres por el hecho de ser pobres, en perjuicio de los menos pobres que se esfuerzan más. Así, cada quien tiene sus preferencias éticas y eso no puede ser base de nada político.

La política tiene que ver con llegar y mantenerse en el poder, para eso se puede disfrazar con argumentos éticos, emocionales o lo que sea, pero eso no le pertenece, es solo una cuchufleta para arrastrar incautos a sus filas.

José Luis, José, la mentira es parte del comportamiento normal de todos nosotros y es ampliamente aceptada en la sociedad, excepto en algunos casos, como cuando es burda, descarada y pretende tomar ventaja afianzada solamente en el poder. Esa es la clase de mentiras que a casi todos indignan, no es la mentira en general sino esas en específico.

27 de julio de 2015, 15:17

 
Blogger Jose Cornejo said...

siendo bien analíticos, la autocrítica de la izquierda es como si el delincuente reconociera que la cagó.

El zurderío jamás admitirá que derechamente la cagaron. culparan a lo que sea, pero jamás admitirán que la cagaron.

27 de julio de 2015, 18:18

 
Anonymous Wilson said...

Un comentario de Tironi en la linea de atribuir el despelote a un intento totalitario
(el no lo llama asi, eso es mio) Para mi lo interesante es una vuelta de tuerca,cuando se pregunta como los chilenitos pudieron comprar eso y como evitarlo de de nuevo.
http://www.elmercurio.com/blogs/2015/07/28/33860/Perturbaciones.aspx

28 de julio de 2015, 09:41

 

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