Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás

La envidia

martes, 22 de abril de 2014


Quien esté libre de envidia que tire la primera piedra. Yo -que igual como todo el mundo no me reconozco envidioso- no pude dejar de sentir ese aguijón amarillo escuchando a un tipo con fama y fortuna, que conozco bien y que siempre he considerado un pobre diablo. ¿Por que al pobre diablo le ha ido tan bien y a mi me va mal, si partimos iguales? Es divertido porque sentí lo mismo que los resentidos sociales, a quienes tanto desprecio.

Eso me sirvió para hacer una rápida introspección, que me permita limpiar un poco esa odiosa sensación del resentimiento. Resulta que en la vida -al menos parcialmente- a uno le va tan bien o mal como uno mismo decide, las cosas que son indispensables para que a uno le vaya bien tienen cada una su precio y es uno mismo quien decide si lo paga o no. Claro que muchos quieren los beneficios sin pagar ningún precio, viendo que otros se ganan la lotería les enfurece pensar que a ellos no les pase lo mismo. Están convencidos que se lo merecen.

Si no me siento satisfecho con lo que he conseguido, simplemente no he estado dispuesto a pagar el precio por lo que quiero. Además está la suerte, el mundo real no es el sistema que recompensa a los buenos y castiga a los malos como nos engañan en el colegio, eso pasa en la Isla de la Fantasía nomás. Uno puede hacer todo muy bien e igual le puede ir pésimo. 

Basta con hacer las cosas lo mejor posible, nada más, los resultados dan lo mismo si al final todos vamos a estirar la pata ¿de que le sirve ahora a Einstein -o lo que queda de él- todos sus triunfos científicos? a los gusanos les da lo mismo, se lo comieron igualito como se comen a un bruto, un mendigo o un millonario. Así es que bien por el pobre diablo, la envidia y el resentimiento no tienen ningún sentido.

Dicho esto, y no le quiero dar más vuelta al maldito asunto, aparte de desear una muerte lenta y dolorosa al fantoche que gatilló mi envidia, creo que no tengo más que declarar, así es que me retiro a mi cripta por hoy. Será hasta mañana, mis amigos.

27 Comments:

Blogger Ulschmidt said...

Yo lo envidio a Ud. Ha estado trabajando en lugares increíbles, como Jaapón o USA y vivido desde Ancud a Arica.
Yo abandoné mi país muy pocas veces y por muy pocos días, llegué hasta El Chuy, localidad fronteriza entre Brasil y Uruguay, como máxima lejanía.
He vivido siempre en la misma provincia ( equivalente a una región en Chile)
Conocí el mar de adolescente y aún no conozco la nieve de verdad ( sólo unas briznas menores)

22 de abril de 2014, 10:43

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah Ulschmidt, siempre tenemos que envidiar a los demás. Yo me imagino a los Ulschmidt en sus territorios asando unos bifes y cebando mate al más puro estilo criollo. Eso de no haber viajado me recuerda al amigo de Oliveira en "Rayuela", ya ni recuerdo como se llamaba. Yo siempre soñé con conocer el mundo y la primera vez que viajé, cuando estaba en Tokio pensaba que era igualito al paisaje entre Santiago y Valparaíso, que desilusión más grande.

También soñaba con conocer Buenos Aires, en fin, ningún viaje me ha impresionado mucho, una vez que estoy allí es como cualquier otra parte. Por eso ya no me da maldita gana de moverme de Arica.

Ah, yo tampoco conozco la nieve, este fin de semana, cuando vayamos al volcan Tacora tal vez la conozca, si es que llegamos vivos.

No hay lugar como la casita, yo no me hubiese movido de Arica y estaría igual feliz y contento.

22 de abril de 2014, 11:02

 
Blogger Jose Cornejo said...

Envidia, envidia, envidia.

yo no pierdo el tiempo envidiando lo que el otro tiene, sino que disfruto lo poco y nada que tengo.

¿qué saco con eso? absolutamente nada.

lo que si me alegra es ver a la que gente que puede hacer las cosas que yo alguna vez habré soñado. tampoco ansío lo que los demás tienen. sería estúpido y aparte de frustrante ya que las cosas llegan cuando tienen que llegar.

22 de abril de 2014, 11:51

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

A veces me da rabia ver que alguien estúpido y rastrero, o algún maestro en zancadillas que le va bien, pero pienso en lo que dices y se me pasa, bah, si al final da lo mismo

22 de abril de 2014, 12:27

 
Anonymous Anónimo said...

la envidia nunca es buena mata el alma y la envenena

22 de abril de 2014, 12:48

 
Blogger Rodrigo L. said...

Yo siempre y continuamente trabajo esos aspectos de la vida que pueden amargarlo a uno ; la envidia la combato es dificil pero con el tiempo ya no es mas que pasajera cuando la siento, la flojera tambien la combato con no muy buenos resultados, trato de no sacar la vuelta en la pega pero aqui estoy comentando.... y en fin... en las mañanas agradezco despertar y por las noches agradezco el poder retosar en mi cama y a mis brocacochis. Saludos

22 de abril de 2014, 13:55

 
Blogger Rodrigo L. said...

Jose y a veces las cosas no llegan nomas, dentro de las cosas que aprendi en este blog fue algo bien simple y que me ha servido bastante , por ahi Tomas hablo en uno de sus post de la "aversion a las perdidas" y que el estado natural de una persona no necesariamente tiene que ser el bienestar absoluto... y en base a esa logica es mucho mas facil llevar los malos momentos o las malas rachas... Gracias a Tomas

22 de abril de 2014, 14:02

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Anónimo ¡chusma, chusma pffff! :D

Rodrigo, eso de la aversión a las pérdidas es muy interesante y se cumple siempre, sentimos mucho más lo que perdemos o lo que no tenemos que lo que disfrutamos cuando ganamos algo. Eso lo había leído en muchas partes -no es invento mio desgraciadamente- pero en el curso de Dan Ariely ("Beginner´s Guide to Irrational Behaivor) salía explicado en extenso.

Entender eso nos sirve para cordarnos de disfrutal lo bueno y no solo llorar por lo malo, es muy útil.

22 de abril de 2014, 14:32

 
Blogger Rodrigo L. said...

Claro Tomas...si se que tu no lo escribiste pero me refiero que aqui lo lei por primera vez y me quedo claro altiro en la forma que lo explicaste (No seas modesto Guru) ... ahh ..disfrutar las cosas simples y ricas de la vida.. el viernes santo me levante temprano porque me juntaria con unos amigos peruanos y colombianos que tengo... fui a la pescaderia y compre 4 congrios enteros , 3 kilos de machas , choros y almejas... mi amiga peruana preparo un sudado de congrio que hasta hoy martes lo saboreo... con 8 cervezas para cuatro quedamos listeilor y se fueron tipo 21:00 Hrs y al sobre...ese fue un dia feliz y disfrutado.

22 de abril de 2014, 14:48

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

me dio amvre jaja!

22 de abril de 2014, 14:53

 
Anonymous Renato Aguirre Bianchi said...

Si vas a viajar a Tacora, prepárate, en lo personal y en lo del trayecto.

Vas a pasar hartas horas a más de 4.000msnm y si se internan por Pacollo, tendrás que soportar hasta los 5.525msn. Para eso, ofrezco maneras de mitigar el brusco ascenso a alturas perniciosas en http://www.aricaacaballo.com/arica_territorio_andino/arica_territorio_000301.htm.

En cuanto al trayecto y lo que verás si ascienden por Pacollo, se describe en http://www.aricaacaballo.com/arica_territorio_andino/arica_territorio_000306.htm

Llegar a Tacora y no visitar a la azufrera y bsñsrte en sus termas es un pecado, pero la precaria ruta es "tricky" y eso se describe con lujo de detalles en http://www.aricaacaballo.com/arica_territorio_andino/arica_territorio_00030e.htm

Conviene pernoctar en Putre el primer día: subir de golpe es dañino y puede generar consecuenias muy desagradables. Pero es un vieje espectacular y si no consigues visitar todo lo que expuse, cuando quieras te llevo, yo acompañado com mi Pandita 4x4, pero sólo contigo como invitado especial.

¡Buen viaje!

22 de abril de 2014, 14:55

 
Anonymous Anónimo said...

...."malhumorina"...everywhere?

22 de abril de 2014, 15:34

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Excelentes datos doctor, me puse a leer la descripción y las recomendaciones por si las moscas. Yo he estado en el lago un par de veces sin problemas, pero esto es más alto todavía. Justamente alojaremos en Putre antes de hacer la subida brava. En verdad le tengo más miedo a la 11-CH que a la altura jaja, pero que diablos, el riesgo es la sal de la vida.

Repasare con cuidado el relato y las recomendaciones para saber que me espera. Y claro que sería fantástico que fueramos para allá, voy a ver como me salen los videos , un documental del aaltiplano o la precordillera con ustedes como host reventaría los ratings jaja!

22 de abril de 2014, 16:09

 
Blogger Nervio said...

Yo pocas veces he sentido envidia, soy medio autista en esos aspectos. Lo que si me cuesta refrenar el instinto de venganza. Puta que me hace sentido eso de que la mayor alegria es ver el cadaver de tus enemigos y a sus hijos llorando

XD

pero como soy cililizado a lo mas me conformo con un bonito dedo levantado

22 de abril de 2014, 16:59

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Yo soy relativamente envidioso -como casi todo el mundo supongo- por ejemplo cuando alguien entra por la ventanilla y me desplaza por algo en que he estado trabajando por mucho tiempo, pero lo controlo bastante bien y después lo pienso mejor, lo escribo el el blog y se me olvida todo

22 de abril de 2014, 17:04

 
Anonymous Anónimo said...

En general, cuando envidio a alguien me permito recordarme toda la cadena de decisiones y omisiones que me llevaron a donde estoy, a parte del devenir de esta compleja y descomunal nave a la deriva llamada "sociedad".

Atte: Juan y Medio

22 de abril de 2014, 17:25

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah https://www.youtube.com/watch?v=P-7moc6I9Jg

22 de abril de 2014, 18:49

 
Blogger Eugenio Cajiao said...

Arica, ciudad de la envidia...increible llevo 6 años aca y nunca pense que fuera cierto pero estos ultimos 2 años es increible como apenas te empieza a ir bien, zas te hacen mierda.... Una pena. Por esones mejor el anonimato de las grandes ciudades

22 de abril de 2014, 20:13

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Si Eugenio, es horrible, pero es un vicio nacional también, el chaqueteo, imponer la fuerza del piño y atacar a cualquiera que sobresalga por lo que sea ¡a mi me da envidia cuando a esos les va bien jaja!

22 de abril de 2014, 20:16

 
Anonymous Wilson said...

En mi opinion , mas que vicio nacional, la envidia es nuestro rasgo central.
Pocas cosas se escapan a una explicacion basada en la envidia manifiesta, como en los resentidos o disfrazada como en los bien pensantes, idealistas, y otras plastas

22 de abril de 2014, 22:13

 
Blogger Ulschmidt said...

Donde yo vivo hay una rara combinación humana. La gente criolla, gaucha, argentinos viejos o como se denominase, que en general y no para todos ellos son trabajadores y no tienen grandes posesiones y los gringos, piamonteses o en general descendientes de la migración de fines del XIX que también en general y no para todos ellos heredaron las parcelas adquiridas por su bisabuelos de las companías colonizadoras. Parcelas que ahora valen muchísimo y casi nadie podría comprar.
Esta última gente tiene una propensión extrema al ahorro, a la tacañería, a lamentarse de su suerte, esconder sus ganancias, exagerar sus pérdidas. Quizás es una actitud genéticamente perfeccionada tras siglos y siglos de escaparle al cobrador feudal de impuestos , sea papal o de cualquier príncipe.
El primer grupo, en cambio, goza con malgastar el sueldo en cuanto lo cobra y se jacta de no guardarse nada y vivir despreocupadamente. Una actitud quizás forjada tras dos o tres siglos en que sus antecesores sólo tenían que saltar sobre el caballo y bolear una vaca a campo abierto para comerse una parte y dejar que se pudra el resto - o al menos eso es lo que dice la leyenda. Las crónicas de viajeros hablan en cambio de una espantosa miseria rural, pero una espantosa miseria rural llevada por individuos que se sentían reyes de su colina.
Así, entre pobres que viven como ricos y ricos que hacen miseria, la envidia tampoco es que sea extraña, pero discurre de una forma asordinada.

23 de abril de 2014, 00:11

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

jaja que buen retrato, inmigrantes que han estado ligados al campo por generaciones, ricos y tacaños pero que viven como pobres. Parece que en todos lados los inmigrantes son -digamos- frugales, les han enseñado por generaciones lo que cuesta ganar cada peso, aunque el gen de la tacañería se disuelve con el paso de las generaciones. Yo todavía lo tengo pero el Tomás Jr. ya lo perdió, "la plata es para gastarla" dice el muy gil.

Por otra parte los nómadas que viven al minuto y botan la plata apenas llega a las manos ¡los criollos pues! acostumbrados a tener redes de protección de amigos y familiares que siempre los bancan. Acá se da más o menos lo mismo.

23 de abril de 2014, 00:42

 
Blogger jrc said...

Me recordó esta charla: El Coeficiente de Optimismo
https://www.youtube.com/watch?v=oCoMgzfx3fA

Es como un Coco Legrand+Pilar Sordo, versión Española.

23 de abril de 2014, 17:49

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

jaja divertidísimo!

23 de abril de 2014, 18:33

 
Anonymous Sigfridus said...

Curioso, hace poco llegó al lugar donde cometo el crimen de trabajar un tipo genio en el área, por un poco menos de sueldo que yo. Curiosamente no es el hecho de que le paguen un poco menos que yo lo que me ha despertado cierto sentimiento de envidia, de hecho ni me interesa la plata que gana. Lo que me da envidia, y real, es que el tipo sabe más que yo. No siempre lo material llama a la envidia.

23 de abril de 2014, 22:00

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Esa es la envidia buena y puede ser un gran motor para superarse. Yo aporreo el teclado solo por la envidia que me da escuhar al bruto del Tomás Jr tocando :D

24 de abril de 2014, 00:00

 
Anonymous Sigfridus said...

Igual el tipo tiene una malformación al sistema digestivo que le provoca atragantarse con algo tan mínimo como beber agua. Y ahí extrañamente dejo de envidiarlo. X-D

24 de abril de 2014, 10:46

 

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