Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

Profesores y alumnas

sábado, 25 de febrero de 2017


Bueno, esta entrada también se podría llamar profesoras y alumnos, aunque parece que este caso no molesta tanto a los involucrados. Me refiero a las acusaciones de acoso sexual por algunas alumnas de la Facultad de Humanidades y Filosofía de la Universidad de Chile en contra de los profesores Leonardo León y Francisco Ramirez, entre otros. Al respecto Gabriel Salazar, premio nacional de historia, salió a defender a los profesores con estas palabras:

“Hay profesores que buscan más que una relación de amistad con las alumnas, pero a ellas (las denunciantes) yo las veo muy pintiparadas. Dando declaraciones de acá para allá. Yo no las vi muy destruidas psicológicamente. Los que sí están destruidos son los dos profesores acusados, Ramírez y León. Están jodidos. Yo no sé si un acoso estúpido da para la pérdida que se produjo por esto (la destitución de ambos). En la balanza es donde hay que ver”

En el lugar de los profesores acusados yo le habría dicho a Salazar "no me ayude compadre", no me puedo imaginar una declaración más formalmente estúpida que esa. La popularidad de Gabriel Salazar entre el mundo progre -que ya estaba averiada después que habló contra los comunistas en la universidad ARCIS- con esto seguramente terminará de hundirse.

Bueno, este es un tema del que yo algo conozco, la amistad entre profesores y alumnas mientras existe la relación profesor-alumna, está sujeta a mucho riesgo. Uno de los riesgos lo podría ejemplificar con esta

Historeta Nº1
Un profesor popular y amiguero, amante de las fiestas y la buena vida, después de una fiesta mechona de la universidad va a dejar en su auto a un grupo de alumnos, la última para dejar es una alumna que le dice que por que no pasan a tomar una cerveza final. Asi lo hacen y mientras toman el shop ella le dice algo así como:

-Profe, usted sabe lo importante que es para mi aprobar su curso
-Claro que si
-Y sabe que yo haría cualquier cosa por aprobarlo
-(glup)... no te preocupes... si solo hay que cumplir con los trabajos, seguramente van a aprobar todos.
-Profe, es que no me está entendiendo lo que le digo, me refiero a que para mi es tan importante que quiero asegurarme y, le repito que estoy dispuesta a hacer cualquier cosa, por aprobarlo
-(glup, glup, incómodo silencio)...

Los dos posibles desenlaces
Bueno, esta historieta puede terminar de dos maneras distintas. La primera en un motel con todos felices comiendo perdices, llegando bañados, con sonrisa de oreja a oreja a sus respectivas casas luego de unas horas de agradable charla y algo más.

La segunda alternativa (improbable pero no imposible) es con la alumna enfurecida y el profesor buena onda confundido, pensando si no habría sido mejor terminar la conversación en el motel. En este caso hay una probabilidad no trivial -me atrevería a decir que es alta- de que nuestro profesor buena onda sea acusado con el decano de acoso sexual.

Obviamente esa no es la única alternativa. También existe la posibilidad de una

Historieta Nº2
En este caso se trata de un profesor super exigente que tiene fama de reprobar a más de la mitad de los alumnos todos los semestres. Típicamente no se trata de ninguna lumbrera, pero recurre al expediente fácil de hacer pruebas que no tienen nada que ver con lo enseñado, incluir preguntas capciosas o acertijos de ingenio, corregir caprichosamente, etc. hay mil maneras de hacerlo (no lo sabré yo).

Y resulta que existe el rumor que el profesor de marras es lacho, y las alumnas agraciaditas se dan cuenta rápidamente que hay una forma segura de aprobar el ramo (dando la pasada) y otra segura de reprobarlo (negando la pasada). Conozco personalmente muchos casos así, hasta he tenido amigos que hacen tal cochinada y hasta se jactan de hacerlo.

Profesores que se casan con las alumnas
En las universidades no es raro que profesores se casen con las que han sido sus alumnas y esto puede ser fruto tanto de situaciones del primer tipo, o sea acuerdo mutuo, como del segundo, es decir chantaje. Mal que mal en muchos matrimonios existe esa especie de contrato tácito de prostitución que significa intercambiar sexo por seguridad económica o social, lo que eufemísticamente se conoce como "casarse bien".

El problema fundamental
Estas dos historietas resumen lo que podríamos llamar El Problema Fundamental del Profesor, la Alumna y el Sexo. Resulta que en cualquier universidad o instituto, tanto profesores como alumnas son de edad adulta, sexualmente maduros y con disposición a hacer cuchi-cuchi con cualquiera que le atraiga, tal como todo el mundo y en todas partes. Pero en este caso existe una muy atractiva oportunidad de negocio, tanto para profesores como para alumnas. En ambos casos el negocio es una vía rápida para tener sexo con una alumna rica -siendo uno viejo y feo- o tener la seguridad de aprobar el curso, siendo floja y/o tonta. Esta es una oportunidad que existe, no se puede eliminar de ninguna manera, con ninguna ley ni reglamento. Por eso se trata de un problema fundamental.

Presunción de inocencia
Yo pienso que en la universidad es ridículo que una alumna acuse a priori y sin pruebas claras de acoso a un profesor, mal que mal se trata de dos adultos entre los cuales el sexo está permitido si hay acuerdo mutuo, solo cabe acusación si el profesor llega a pedir sexo amenazando a la alumna de reprobarla si no acepta. Hoy en día con los teléfonos celulares no cuesta nada grabar una conversación de este tipo y frente a una prueba así, el profesor debe ser despedido inmediatamente.

Pero debe regir siempre la presunción de inocencia y no se debe admitir jamás un reclamo sin pruebas que lo sustenten. En el caso del profesor Leonardo Leon hay una larga historia de reclamos y sanciones en ese sentido en su contra, bueno, creo que eso podría ser un indicio, pero yo preferiría una grabación u otra prueba fehaciente. Acusar no cuesta nada.

En la enseñanza media, algunos tienen que ser de fierro
Eso respecto de las universidades, pero el problema es peor en los liceos, donde chicas entre 14 y 18 años, con las hormonas en ebullición, a veces andan como piedra de curanto haciendo apuestas con sus amigas sobre quien se come primero al profe más comestible. Y para que hablar de los profesores psicopatas, aunque en enseñanza media tienen poca o ninguna herramienta para chantajear, desde que se puso de moda aprobar a todos solo por presencia. No hay que olvidar que la iniciación sexual de la niñas se estima alrededor de los 14 a 15 años en promedio.

El argumento de "machistas" es una estupidez
Que me perdonen los tontos, pero es un argumento hediondo de hipocresía, típico de los sinvergüenzas que les interesa más sacar provecho del asunto que entender el problema. Este argumento lo explica la alumna Francisca Barrientos en estos términos:

“Como comité entendemos que entre un profesor y una estudiante hay una relación de poder. Respecto al consentimiento, por mucho que ella diga que sí, puede haber relaciones de poder que igual estén incitando a la alumna a decir ese sí. Al final por favores sexuales puedes tener trabajo, buenas notas, acceso a muchas cosas que, si uno no lo hace, sobre todo en una carrera como Historia, donde no hay mucha pega, nunca lo vas a encontrar”

Negar de entrada la posibilidad de consentimiento es una estupidez y una frescura, por eso nadie los pesca afuera de su grupito de feligreses. Maduren y aprendan a ver la realidad en todas sus facetas, tontos.

Solo me queda una aclaración final, todo lo que he escrito referente a Profesores y alumnas se aplica también a profesoras y alumnos, solo que este último caso no es frecuente, por la obvia razón que los caballeros no tenemos memoria ¡tomen nota, malditas feministas quema-sostenes!

21 Comments:

Blogger Ulschmidt said...

Según recuerdo, en mi secundaria, durante un viaje de fin de curso a Bariloche una joven profesora de matemáticas que apodábamos "la colorada" por ser pelirroja tuvo un entrevero con uno de los muchachos más grandotes del quinto año. Todos se dieron cuenta, al regresar se lo contaron al resto de la escuela, y salvo una novia formal ofendida que demoró unas semanas en perdonar al infiel no hubo ningún castigo institucional. En realidad creo que hubiera sido más daño que otra cosa.
En la facultad, en cambio, jamás supe de nada. Pero una facultad de hidrología es predominantemente masculina.

25 de febrero de 2017, 08:08

 
Blogger Ulschmidt said...

...y las pocas chicas que van a Ingeniería tienen el chip de sensualidad apagado, por más lindas que sean. Es mi teoría. Una forma de no exaltar al entorno mayormente masculino. No se pintan, no se visten bien, probablemente tienen la emisión de feromonas baja. Todo eso lo reservan para cuando están con el novio.
En cambio en las facultades de humanidades uno veía casi un desfile de modelos. Ahí es donde los amigos de Salazar pueden prosperar.

25 de febrero de 2017, 08:15

 
Anonymous Anónimo said...

Como corrector de pruebas y exámenes también agarraba. Tiendo a pensar que mucho más que el profesor titular. El que se llevaba para la casa las pruebas con respuestas equivocadas de las alumnas agraciadas tenía un gran poder.

25 de febrero de 2017, 09:45

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Jaja Ulschmidt, en Chile existe desde tiempos inmemoriales, algo llamado "El Síndrome de Beaucheff", resulta que en la calle Beaucheff está la Facultad de Ingeniería de la U de Chile y se dice que es algo que ocurre a todos los estudiantes de esa facultad -y en general a todos los estudiantes de ingeniería- consiste en que a partir del segundo año más o menos, empiezan a encontrar ricas a todas las copañeras, incluso a las más feas.

El síndrome existe y me consta, aunque irrita y ofende a las chicas que estudian ingeniería, está descrito en términos científicos en http://terceracultura.cl/2012/04/el-sindrome-de-beaucheff-documento-original/

Anónimo ¡eso no se hace, so cochino! Que feo, a las minas hay que agarrarlas en buena lid y resistir las tentaciones. Aunque existe el problema que alguna despechada te acuse de acoso sexual, claro. En un caso así es solo defensa propia.

25 de febrero de 2017, 10:20

 
Blogger Ulschmidt said...

¿me lo va a decir a mí? Yo me casé con una compañera de Ingeniería. Siempre le digo: te viste favorecida por el síndrome de Beauchef, la poca oferta frente a la gran demanda, mi natural pereza por ir a buscar más lejos, etcétera y ella retruca que sólo un alineamiento extraordinario de los astros pudo permitir que un coso como yo enganche a una mina como ella.

25 de febrero de 2017, 11:30

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

jaja toda historia tiene dos versiones, yo voy por la segunda, Ulschmidt!!

25 de febrero de 2017, 11:37

 
Blogger Ulschmidt said...

además Beaucheff me parece irreprochable. Yo diría que es una variante de la Ley de Weber-Fechner, que hasta tiene su expresión matemática y esta harto probada.
Vaya a saber si Helena de Troya era un minón espectacular o entraba dentro de lo poco disponible como para que los reinos se enfrenten por ella!
Hay una canción de Calamaro, donde se relata en broma la pelea entre marineros recién desembarcados por una mujer de cantina que "ya no era joven/pero era audaz" y no le importaba que se la echaran a suerte. Es un caso agudo de Beaucheff tras largas semanas de navegación

https://www.youtube.com/watch?v=49xpviNoBO4

25 de febrero de 2017, 11:55

 
Anonymous Anónimo said...

Cochino, pero no gil. Una buena estrategia para rendir cualquier evaluación era sentarse adelante o atrás de una mina (mejor adelante para no quedarse pegado mirándole el trasero). Siempre llegaba el auxiliar ante sus requerimientos y en voz baja, pero perceptible al de adelante o atrás, le explicaba paso a paso cómo resolver las preguntas. Yo era más siniestro. Sólo respondía preguntas particulares después de la evaluación.

25 de febrero de 2017, 12:03

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Extraordinario! Nunca me había fijado en la letra. Como dicen...
Been there, done that

En mis años de asiduo a las shoperías jaja....

25 de febrero de 2017, 12:05

 
Blogger Ulschmidt said...

Particularmente en las carreras de Humanidades hay ciertos monstruos sagrados de la literatura o la crítica o la filosofía que siempre despertaron impulsos erótico-intelectuales en el alumnado. Sartre no se privaba de ello, y su pareja más estable Simone de Beauvoir, tampoco. Aquí en Argentina era célebre David Viñas, escritor y catedrático de Filosofía y Letras de la UBA.
Pero nadie nunca dijo que Sartre necesita amenazar con el reprobado para acostarse con alguien. Mas bien lo rodeaban una suerte de "groupies" literarias.

25 de febrero de 2017, 16:35

 
Blogger Frx said...

Lo único que hacen estas feminazis es trivializar el tema del acoso y la violación y lo que finalmente lograrán es dejar mal paradas a las verdaderas víctimas de situaciones de ese tipo, de modo que la gente no les creerá y las verán como otras oportunistas más del montón.

25 de febrero de 2017, 20:10

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ulschmidt, hay carreras que parece que atraen a los califas: humanidades, psicología, sociología, educación física, parece que es una especie de deformación profesional, donde los viejos feos se salvan vendiendo un aura de sabios o líderes a las niñitas ingenuas. Mientras haya consentimiento no veo el problema, es un asunto de "pasando y pasando" y el sexo siempre ha sido una excelente moneda de cambio.

Frx, exactamente ese es el problema, al llenar el asunto con su retórica hipócrita lo único que consiguen es que cuando se producen verdaderos casos de extorsión nadie los toma en cuenta. Es como el cuento del lobo.

25 de febrero de 2017, 20:30

 
Blogger Frx said...

De hecho es el mismo tipo de daño que le han hecho los SJWs a la izquierda. Con gente así uno se pregunta si hay o hubo alguien de izquierda razonable alguna vez en la historia.

25 de febrero de 2017, 20:49

 
Blogger Pablo said...

Yo sufrí el que llamas síndrome de Beaucheff, que se da bastante en las tierras penquistas. Lo bueno de eso, es que al tener bajo el umbral comestible, quedas contento con cualquier cosa, no te pones regodeon como en otras carreras.

25 de febrero de 2017, 22:59

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Creo que esa es una enorme ventaja que tenemos los ingenieros sobre el reso de los mortales

25 de febrero de 2017, 23:03

 
Anonymous Anónimo said...

Menos mal que existe el síndrome de Buchef, porque de no existir los ingenieros mirarian con otros ojos a sus propios compañeros....

26 de febrero de 2017, 13:47

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ahora que lo mencionas... es curioso pero no recuerdo ningún compañero fleto n ingeniería electrónica (Campus Norte, casi puros hombres), como si habían en otras carreras.

O no había ni uno solo o bien los que habían eran extremadamente discretos

26 de febrero de 2017, 13:54

 
Anonymous Anónimo said...

Seguramente eran muy discretos. De solo pensar en la extrema escasez de pierna suave, una pierna peluda igual salvaría... Para los ingenieros digo, no para uno que le llueven las mujeres...
Jaja.

26 de febrero de 2017, 16:55

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Puede ser, todo puede ser. Pero de todos modos en las otras carreras, humanistas, negocios, educación física y cosas así habían varios fletos declarados. Y esas estaban llenas de minas. Tal vez era una cuestión de estilo. Un ingeniero amanerado no es muy fecuente

26 de febrero de 2017, 17:03

 
Anonymous Anónimo said...

Cierto: hay pocos ingenieros amanerados, aunque de que los hay, los hay... no sé cómo será la cosa en las escuelas de ingeniería, ahora que el tema es más abierto y socialmente esa discriminación es más penada.

En mis tiempos de profe tuve algunas oportunidades (nunca muy descaradas, pero uno sabe hacia dónde conducen ciertos caminos), pero por suerte mis altos estándares morales me impidieron aprovecharlas. Y digo por suerte porque, aunque en esa época era soltero, quién sabe qué escoba habría podido quedar... un par de veces vi a colegas de mi época pasar por esa experiencia y, en resumen, diría que siempre fueron "bajas deshonrosas con publicidad"...

Saludos,
El triministro.

27 de febrero de 2017, 14:28

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Yo también me he mantenido puro gracias al cielo, solo hablo por lo que he visto y pro lo que me han CONTADO

Es una situación delicada especialmente por las falsas denuncias, habiendo consentimiento yo no veo problema, al final es un asunto entre adultos y si una alumna(o) decide prostituirse por aprobar un curso, es su asunto. Yo como profesor no aceptaría un trato así, pero conozco muchos que lo han hecho por años y no les pasa nada, peor todavía, son vacas y reprueban a las que no les dan la pasada, es un caso común en universidades del estado donde los profesores son prácticamente inamovibles. Por el otro lado están las "denuncias por despecho"

Ahora, las posibilidades de "romance", ya sea en el sentido romántico o sexual, en las universidades son grandes, además del trato por conveniencia existe la posibilidad de atracción espontánea, amistad que pasa a mayores, etc. yo creo que es más o menos normal

Como regla general, yo añadiría a mi regla de oro que dice "ni en la oficina, ni en la cocina, ni con la vecina" un cuarto elemento "ni en la sala de clases, aunque no rima"

27 de febrero de 2017, 14:48

 

Publicar un comentario

<< Home

Entradas antiguas Entradas nuevas