El sueño de la casa propia
Cuando escribí mis entradas sobre la Opera ción Sitio versión 1 (militares) y versión 2 (políticos), se me olvidó mencionar una cosa: mientras los militares construyeron sitios horizontales (para hacer casas) los políticos construyeron principalmente en altura, en bloques de departamentos de cuatro pisos.
Existe una gran diferencia -casi podríamos decir filosófica- entre vivir en una casa y vivir en un departamento, porque en última instancia los departamentos implican tener que vivir en un régimen de copropiedad.
Se desvanece así el "sueño de la casa propia" donde la construcción puede ser ampliable fácilmente, no existen los gastos comunes ni las áreas comunes que requieren mantención de los servicios de agua, desagüe e iluminación.
Vivir en copropiedad no es necesariamente malo, mucha gente prefiere vivir en departamento por un asunto de seguridad por ejemplo. Sn embargo las viviendas sociales tienen características propias que no pueden ignorarse.
Ya he contado antes cómo los edificios sociales construidos en los años de Bachelet detrás de mi casa tienen problemas enormes porque los hidropack para subir el agua no tienen mantención, y la gente tapa sus sanitarios, el agua se desborda sobre el suelo salino y la estructura de los edificios empieza a quebrarse.
Son esas consecuencias inesperadas en las que no se piensa cuando políticos que tal vez jamás han trabajado en su vida y no tienen idea de las necesidades de los pobres toman decisiones millonarias, que terminan siendo ruinosas para todos.
Las viviendas sociales en copropiedad son un desastre, no solo en Chile sino en todo el mundo. La copropiedad de departamentos y condominios, solo funciona bien cuando los copropietarios tienen la suficiente plata y el nivel educativo necesario para actuar en bien de la copropiedad.
También he escuchado a amigos, ingenieros y arquitectos chantas, pontificando sobre "la ocupación desmedida del los mejores suelos en viviendas". Con todo respeto esa es una idea estúpida, estamos en Chile, no en Hong Kong donde se apretujan decenas de millones en un espacio pequeñito.
En todas las ciudades de Chile hay espacio para viviendas sociales horizontales y si la ciudad se extiende, creando suburbios y ciudades satélites, tanto mejor. Incluso los argumentos de costos son mezquinos porque la urbanización de grandes extensiones nunca ha sido ruinosa y no es significativamente mayor que urbanizar los gettos de 4 pisos.
De todas las críticas a la vivienda horizontal que he escuchado, la más ridícula es la de los que reclaman porque "se están usando terrenos valiosos para el uso agrícola". Resulta que no hay uso de suelo más valioso que el de una vivienda propia.
Es el mismo caso de los agricultores que reclaman por un mejor derecho de agua para regar sobre el agua para el consumo humano, es exactamente lo mismo. En fin ¡bienvenida una Operación Sitio 3.0, donde las casas propias generen verdaderos propietarios!
Chile es país minero
Veo en Economía y Sociedad esta interesante infografía de Economía y Negocios del diario El Mercurio
Espero que les quede claro a los pelotudos del ambientalismo y a los estúpidos que -por creerse del Primer Mundo- se embarcan en inútiles y costosos programas de "descarbonización", que nos tienen con un costo de energía altísimo.
Cuando yo haga un golpe de estado y me convierta en presidente de Chile, compañeros, les prometo que llenaré de represas y líneas de trasmisión toda la zona Austral ¡Aysén CON Represas! Será mi lema, y para el Norte de Chile centrales nucleares modulares que además de producir energía nos sirvan para desalinizar el agua del mar. Vote por mi y me robaré hasta el gato.
Ah y puerta ancha para todo proyecto nuevo de inversión minera. ¿Saben por que se invierte tan poco que llevamos décadas estancados con nuestra producción de cobre? No es la permisología, o por lo menos no es la causa principal.
El freno para la inversión minera es la falta de confianza. Cuando se estableció el Royalty y las diversas medidas estúpidas desde Ricardo Lagos hasta hoy, Chile dejó de ser un país creíble: hoy desconfía de nosotros casi tanto como del resto de los países banana.
La reputación crece lento como una palmera y se cae rápido igual que un coco. Eso fue lo que nos pasó, perdimos la reputación y hay que ponerse en campaña ahora ya para ir recuperando.
La vocería
Ese ministerio nefasto -Secretaría General de Gobierno- fue establecido en 1960 durante el gobierno de Jorge Alessandri, durante los primeros años su función fue bastante sobria: difundir las cosas que al gobierno de turno le interesaba que se conocieran, pero con los años ha venido cayendo cada vez más bajo.
La descomposición empezó durante el propio Gobierno Militar, que siempre tuvo una idea bastante burda de la propaganda, pero con la llegada de los políticos en 1990 ha venido cayendo en cada período cada vez más bajo.
Creo que el asunto se exacerbó a partir de Ricardo Lagos cuando Villalobos -primer director de la ANI- empezó a usar la desinformación de manera masiva para la política amarillista. Para qué hablar de los gobiernos que vinieron después, ha sido cada vez peor.
Lo que pasa -y voy a ser dolorosamente franco- es que los militares establecieron un modelo, un paradigma del "ministerio de propaganda" típico de dictaduras y gobiernos autoritarios y ese modelo lo adoptaron calcado, idéntico, todos los gobiernos políticos que vinieron después.
Al punto que en todas las presidencias, los ministros más odiados han sido los de la secretaría General de Gobierno, que hoy se ha convertido en el ministerio de la mentira.
Lo que pasa es que se trata de un modelo, un arquetipo fallado, donde se entiende que la función de ese ministro es ir a la guerrilla política con su cara más dura, usando el sarcasmo, la descalificación sutil y muchas veces la mentira para alinear a las huestes amigas y fustigar a los otros.
Por eso la política se ha convertido en una pelea entre barras bravas que ha reemplazado el debate de ideas por un intercambió de sarcasmos y hasta de insultos apenas velados. Y ese es el tema de conversación diario del 80% de Pareto, los más giles de todos.
Es muy fácil dejarse llevar por esas seudo discusiones, que al final son solo un intercambio estéril de sarcasmos. La gente sarcástica son siempre los más pelotudos, ese es un test ácido infalible para detectar a un idiota.
Cuando yo de el golpe de estado y me tome el poder dictatorial para mi solo, primero me robaré hasta el gato y luego eliminaré ese ministerio maldito, inútil y dañino para la convivencia. ¿Y qué haría entonces con los monos que chillan mintiendo e insultando a mi prístino gobierno?
Les pegaría con el látigo de la indiferencia, así de simple. No me gastaría en discutir con idiotas. Yo explicaría mis razones lo mejor que pueda, calmadamente y dejaría que los perros se queden roncos ladrando.
Artemis camino a la luna
La cantidad de años que ha tenido que pasar antes de volver a intentar con los viajes tripulados a la luna, y las complicaciones que tiene un viaje de esos me hace pensar en la maravillosa hazaña que fue llevar tres tipos y traerlos de vuelta sanos y salvos en 1969.
Ese año yo vivía en Arica y recuerdo perfectamente como estábamos con mi cuñado Mario viendo la tele en una especie de café o bar que estaba a la vuelta de la Plaza Colón. La verdad es que no se distingían nada, se veían puras manchas en el televisor en blanco y negro.
Pero ahí estábamos, el local estaba repleto y era increíble porque podíamos ver la luna y a la vez las manchas en la tele que supuestamente correspondían a Armstrong bajando por la escalera.
Hace algunos años, cuando veía al tarado de Elon Musk envaneciéndose, aplaudiéndose a si mismo porque uno de sus cohetes había aterrizado verticalmente y hablando sutilmente mal de la NASA, la verdad es que me indignó.
¿Qué clase de hazaña era aterrizar un cohete parad, comparada con llevar de ida y vuelta a tres tipos a la luna? ¡y unos 50 años atrás, con un computador de la capacidad de una calculadora científica! ¡Sin siquiera GPS!
Que pelmazo más grande ese Elon Musk, con su supuesto alto CI es uno de los tipos más idiotas, desagradables y de los peores estafadores que he visto. Un con man hecho y derecho. Lo peor es que todavía hay gente que le compra.

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