Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

A la segura

martes, 18 de agosto de 2009


Mientras en USA se discute una reforma al ya inviable sistema de salud, yo me pregunto cuanto tardará en derrumbarse el absurdo edificio de la seguridad social que armó el canciller Bismark a finales del siglo IXX. Es una idea que ha durado más que el comunismo y todavía mantiene un considerable prestigio, la mayoría de la gente piensa todavía que los beneficios que podrá sacar de la seguridad social son mayores que lo que les cuesta ¡que ingenuos!.

La idea detrás de la seguridad social es bastante simple y se podría expresar más o menos así "el pueblo común es ignorante, irresponsable e incapaz de manejar su dinero, hay que obligarlos a que entreguen, al menos parte de el, a alguna organización más capáz y calificada para que lo invierta en su nombre y les provea servicios de salud cuando los necesite", me pregunto si alguien se ha tomado el trabajo de hacer un balance costo/beneficio de esa idea, lo dudo.

Veo muy difícil que un seguro de salud -del tipo que sea- pase la prueba costo/beneficio, creo que si más gente entendiera como funcionan los seguros, la seguridad social perdería gran parte del atractivo que mantiene.

Veamos, todo seguro funciona en un esquema similar al juego de la lotería: al tomarlo apostamos a un suceso improbable con alto premio, pagamos un poco con la esperanza de obtener -en un momento dado- un gran premio. En el caso de los seguros de salud el premio es una circunstancia negativa, por ejemplo si un buen seguro de salud nos cubre los millonarios costos de una enfermedad catastrófica, entonces nuestra inversión fue buena.

El secreto de por qué los seguros funcionan es simple: cubren acontecimientos estadísticamente muy improbables, entonces en los grandes números, las compañías aseguradoras siempre ganan, tal como la banca en un juego de ruleta, están diseñados para que las aseguradoras ganen porque de otra manera esas compañías no podrían existir. Entonces cualquier sistema previsional de salud es, por diseño, extremadamente ineficiente comparado a que cada cual se costeara sus propias enfermedades. Si un sistema de seguros llega a ser eficiente entonces la aseguradora quiebra.

Por eso todos los sistemas previsionales de salud, sean estatales o privados, terminan colapsando o resultan inútiles. Los sistemas estatales bajan al mínimo la cantidad y calidad de prestaciones, chutean los problemas al futuro con enormes listas de espera, mantienen pésimas instalaciones y peor cobertura. Si son privados la situación es más transparente pero igualmente mala: la cobertura se limita y las prestaciones en el 90% de los casos son muy inferiores a lo que las personas pagan como total de sus primas, para colmo de los males, obligados.

Claro que, igual que las lotería, de vez en cuando a un muerto de hambre le viene cáncer al cerebro y le llega "gratis" una operación que cuesta millones de dólares, ese caso, uno entre diez mil, mantiene a la gente convencida que la salud previsional es buena y conveniente. Muy poca gente se da cuenta que están dentro de la probabilidad máxima de recibir mucho menos que lo que deben pagar durante toda su vida laboral.

Todos los sistemas previsionales de salud son inviables por diseño, por el enorme desperdicio de recursos que significa pagar durante muchos años por acontecimientos altamente improbables. Eso explica las enormes utilidades de las ISAPRES o el pozo sin fondo de robos y fraudes de los sistemas de salud estatal, paga Moya, mes tras mes, puntualmente y feliz de la vida porque está "asegurado".

Una sociedad securitizada es tomada por compañías que administran y sacan provecho de nuestros miedos. Si quieren ver las empresas más prósperas, edificios enormes, billones en propaganda y sueldos principescos entonces visiten una compañía de seguros, el traspaso del riesgo normalmente no es tal, porque ninguna aseguradora corre verdaderos riesgos estadísticos, siempre juegan a ganador y cuando ocurre alguna catástrofe lo suficientemente grande simplemente quiebran o no responden, claro que rara vez esto ocurre porque los contratos de seguro han llevado a la letra chica a una forma de arte, que les permite zafar en casi cualquier circunstancia.

¿Como es posible que la gente no se de cuenta de lo malos que son los seguros? Como las rémoras, esos peces que se pegan en el casco de los barcos, las primas se van acumulando en el barco de la economía haciéndolo más pesado, más lentos y hasta pueden llegar a hundirlo. Y la gente feliz paga cada mez, convencidos que no hay decisión más sabia que "estar asegurado".

Creo que la adicción a los seguros tiene una explicación cultural y psicológica, tenemos por nacimiento una gran aversión al riesgo y la sociedad nos refuerza este sentimiento. Nos educan con un modelo determinista del mundo y en la creencia que existe una forma correcta y otra incorrecta de hacer las cosas: la forma correcta es tomar el mínimo riesgo y viceversa. Cuando a alguien le va mal en algo es porque se equivocó y cuando tiene éxito en algo muy improbable se dice que tuvo visión, dando a entender que aplicó algún tipo de razonamiento que a nadie más se le ocurrió.

Los que se arriesgan son locos, tontos, al contrario de los que viven a la segura que son la gente seria, los inteligentes. Todo esto tiene su base en pensar que el mundo funciona como un mecanismo de causas y efectos bien encadenados, que con suficiente inteligencia podemos preveerlos y tomar una y otra vez puras decisiones acertadas. Todas esas ideas son una gran majadería porque si hay algo de lo que podemos estar seguros, es que el mundo es altamente impredecible, especialmente en los asuntos más importantes, mientras más importante es algo, menos predecible.

Ya, ahora me voy a contratar un seguro de vida, si es que no me lo niegan por la preexistencia de cirrosis. Hasta mañana.

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13 Comments:

Blogger José Enrique said...

Así parece, visionarios y bienaventurados los ingenieros de las aseguradoras... pero lo de los sistemas de salud ... como lo describes tu deben ser mucho mas "pillos" para hacerlo un negocio rentable. Como por ejemplo: El Sr Bradanovic tiene un perfil de riesgo altísimo debido a su adicción a la cerveza y demases licores, que lo hace engordar y aumenta la posilibidad de cirrosis blabla bla.... tal vez no asi en otros aspectos. (perfil cardiovascular, indice masa corporal, historial de la cacha de la espada etc)

Artistas del negocio, la persuación, el convencimiento y asertividad (de los miedos a enfermarse)... llevandolo a nivel de masas, nada mas...

18 de agosto de 2009, 23:03

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Lo más curiosos es que incluso cuando la gente comprende el sistema lo prefiere, sabiendo que está jugando a perdedor.

La securitización ni necesita convencer a la gente porque es tanta la aversión natural al riesgo que tenemos, que estamos dispuestos a perder plata a sabiendas con tal de que el riesgo lo tome otro

18 de agosto de 2009, 23:17

 
Blogger Ulschmidt said...

Si, matematicamente el precio es más alto que la posibilidad de retribución:
Precio > Probabilidad x Costo
Pero como el seguro del auto, se toma por si nos agarra una enfermedad grave que no podemos costear. Además la mayoría de las veces es un descuento obligatorio del salario.
El tipo que escribió "Padre rico, padre pobre" (y se volvió rico) enseña que los ricos no deben paga jubilacion obligatoria, ni seguro de salud, ni nada. Pero los ricos pueden autoasegurarse, los pobres no.

18 de agosto de 2009, 23:34

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Pero ten en cuenta que al final todos se autoaseguran, a los pobres no se les concede graciosamente un seguro ni mucho menos, lo pagan de su bolsillo y con creces en la gran mayoría.

Con respecto al seguro del auto puedes hacer el siguiente ejercicio mental: imagina que la prima mensual es -digamos- 100 pesos, ahora imaginemos que el auto no está asegurado pero durante toda su vida útil tiene fallas que cuesta 100 pesos al mes reparar ¡seguramente un auto así lo tirarías a la basura o lo vendes! Claro que con el seguro tienes una pequeña posibilidad de cobertura en caso de una falla grande, pero está matemáticamente calculado para que en los grandes números la mayoría de los asegurados pierdan lo que pagan

18 de agosto de 2009, 23:48

 
Blogger Ulschmidt said...

Es la misma razón por la que un pobre juega, Tomás. Sobre todo a juegos de bajo costo, bajísima probabilidad de ganar y altísimo premio.
El tipo sacrifica el valor de un atado de cigarrillo semanal por una apuesta de quiniela o loteria que paga mil veces más y que nunca ganará. Pero si gana cambia su vida (un buen rato al menos) Y de otra forma sólo pierde unos dinerillos semanales.

19 de agosto de 2009, 08:41

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Si,okey es tan válido como trabajar como hormiga acumulando peso a peso, no tengo nada contra el juego, pero me parece que hacerlo obligatorio es tremendamente ineficiente para la economía en su conjunto, los precios suben por efecto de asegurar todo contra catástrofes muy improbables.

Si no existieran los sistemas previsionales de salud y cada cual pagara sus propios gastos médicos habría más competencia y los precios de las prestaciones bajarían mucho. Entonces los gobiernos podrían dedicarse a lo que importa: que existan oportunidades de trabajo para todos y que todos puedan pagar de su bolsillo -a precios reales- sus necesidades.

Yo creo que los seguros obligatorios no solo son un abuso sino que también un lastre para la economía en su conjunto.

19 de agosto de 2009, 08:56

 
Blogger SergioA said...

Idealmente, la salud pública no debería existir. Habiendo unos dispuestos a pagar por ella, y otros dispuestos dar este servicio, el Estado no debería intervenir. En esta materia el Estado sólo debería hacer prevención, dado que no hay privados interesados en hacerla.

Pero no se puede echar a las isapres al saco de fonasa. El Estado dispone de unos $85.000 mensuales para atender a una familia de escasos recursos, lo que equivale a lo que cotiza en una Isapre una familia con ingresos de $1.200.000 mensuales.
Y la diferencia en la atención de salud que reciben estas dos familias es más que notoria.

Con el presupuesto de salud, el Estado podría dar a cada chileno un buen plan de salud en una Isapre. Lo único malo es que los operadores políticos no "cortarían" nada.


Igual en educación. Un presupuesto de 4.500 millones de dólares, dividido por 3 millones de alumnos significan 10 mensualidades de $76.000 por alumno, lo que es el doble de la subvención actual.
En febrero, el Estado debería repartir a los padres "cheques escolares" para que estos eligieran un colegio privado para sus hijos. Nuevamente, bueno para todos menos para los mismos de antes.


¿Se podrá alguna vez privatizar la salud y la educación?
¿Se podrá volver a privatizar el transporte público de Stgo.?

Mmmm... Demasiados progres.



Saludos.

19 de agosto de 2009, 19:36

 
Anonymous Sigfridus said...

Yo me voy corriendo a contratar un seguro contra el gorreo!!!!...si bien las posibilidades son casi nulas de que me pongan los cuernos, siempre existe la minúscula maldita posibilidad.

Por otro lado, depende la naturaleza del seguro si uno sale a ganador o no (a costa de otros sin que la aseguradora pierda, claro está). Por ejemplo, si pago una póliza por una enfermedad rara, de la cual uno entre un millón de pericos la padece y hay 1000 pericos que también se aseguran, al momento de yo padecer esa enfermedad, supongamos que alcancé a cubrir apenas un mes de póliza, los demás pericos me van a pagar mi tratamiento completo y yo apenas invertí una miseria. O sea, ahí si que me conviene, no veo donde YO pierda.

20 de agosto de 2009, 13:18

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Me imagino que un seguro contra el gorreo (cuernos) sería parecido a un seguro de vida: todos nos vamos a morir pero lo relevante es cuando, con el gorreo pasa exactamente lo mismo. Podría ser negocio...

Lo otro que dices es lo mismo que dice el viejo que juega al raspe "total, invierto una miseria y puedo ganar millones" es correcto a mi modo de ver, lo incorrecto sería que te obliguen a jugar al raspe todos los días de tu vida junto con el resto de los asalariados, creo que ese es un abusón, por decir lo menos

20 de agosto de 2009, 14:06

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Hola Sergio, yo creo que idealmente debería existir la salud pública y la seguridad social, en el mundo de los ideales solamente, que exista en el mundo real es un abuso para los asalariados, a quienes se les supone incapaces de administrar su propia plata.

Muy buenas e ilustradoras las cifras que mencionas, allí se ve clarito como va quedando platita en la uña de cada uno

20 de agosto de 2009, 14:38

 
Blogger Charly said...

Osea, yo soy un trabajador como cualquier otro, q gano, digamos, 1000 dolares al mes (relativamente poco...) y un dia me enfermo. Es leve, totalmente curable, pero tengo q estar en el hospital unos 5 dias ps.

Si tengo seguro, no pasa nada. Con todo y los sufrimientos, el gasto de mi parte deberia ser minimo. Si no tengo seguro estamos hablando de costo de medicinas, hospitalizacion, pagarle a los medicos, y si te tienen q operar, olvidate. Hace unos 3 años me operaron x un problema bastante simple, pero estuve en el hospital 7 dias (x antibioticos fuertes q me pudieron), y como no tenia seguro, el costo del todo el chiste ascendió a unos 1500 dólares. Osea, no es burla, los sistemas de salud son una desgracia en USA tanto como en sudamérica, pero son necesarios. A menos q todos estemos dispuestos a pagar semejantes cantidades de dinero...

24 de agosto de 2009, 22:57

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Pero Charly, lo que no te das cuenta es que -si estás en un sistema de seguridad social- en tu vida laboral has pagado mucho, mucho más de los US$ 1.500 que tuviste que pagar esa vez de tu bolsillo. La seguridad social NO ES GRATIS, y lo que es peor tampoco es conveniente ni racional, como no lo es ningún tipo de seguro.

Si haces un estudio sobre lo que le sacan forzadamente a la gente los sistemas de seguridad social versus lo que reciben en prestaciones, verás que más del 90% han pagado muchas veces más de lo que han recibido, si no fuese así el sistema no podría existir.

¿Ves la foto que aparece en esta entrada? es el edificio de la aseguradora AIG que además de seguros generales maneja grandes fondos de seguros de salud de todo el mundo. Es solo una muestra de lo jugoso que resulta el negocio. Y cuando es estatal es mucho peor porque al no tener competencia aparte de caro las prestaciones son una basura, se lo roban todo.

24 de agosto de 2009, 23:18

 
Blogger Charly said...

La seguridad social es un mega negocio, igual que las farmacéuticas, y la salud en general. Así en toda tu vida pagues 1 millon de dolares, y antes de morir solo usaste $10000, a menos que tengas bastante solvencia económica (que apuesto no es la mayoría de la población) en el momento que lo necesitaste, tener un seguro te ayudo. Vamos, que pagar 10 dolares al mes no es lo mismo que $2000 cuando te tengas que operar. Aparte, el seguro que yo pago (persona joven) cubre los gastos de personas de la 3ra edad y otras que no tienen manera de cubrir sus gastos medicos, pero el estado los ayuda.

No guste o no, es una pendejada. Nos guste o no, es un mal necesario. Funciona horrible, te estas muriendo y te citan para dentro de 2 semanas, para ver a un especialista tienes que esperar un mes... pero algo es mejor que nada.

27 de agosto de 2009, 00:01

 

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