Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

La depresión dominical

domingo, 24 de octubre de 2010

Palabra que no tomé mucho, apenas tres cervezas toda la noche pese a que llegué de vuelta a la casa a altas horas de la madrugada, pero siento como si me hubiese pegado la mayor borrachera en varios años. Por esas cosas raras de cuando uno lo pasa demasiado bien y después llega el bajón. En fin, anoche fue una de esas ocasiones que no se olvidan y nos darán tema para conversar cada vez que nos juntemos, anoche tuve material para escribir un libro pero no soy Vargas Llosa. Que diablos, mejor pasemos a otra cosa.

Se acerca el encuentro de los electrónicos y ando más preocupado que una monja con atraso, nunca me había involucrado tanto en la organización, contario a mi costumbre de mantener saludable distancia en esas cosas, ahora estoy hasta el cuello y cada detalle que salga mal me va a significar un mal rato gratuito, pero bueno, ya estoy en eso, avanti, siempre avanti con paciencia y buen humor. Ah, que triste es mi vida, ya lo dije, ando con depresión aplastante, no somos nada, no somos nada, snif.

La depresión es considerada una enfermedad desde hace poco tiempo, antes era solo andar con los monos o de mal humor, pero desde que empezaron a proliferar los psicólogos, los escritores de auto ayuda y todos esos que necesitaban ganarse la vida con algún cuento, inventaron que la depresión era como la hipertensión o la cirrosis, necesitaba un tratamiento. A medida que pasa el tiempo como sociedad nos vamos poniendo cada vez más débiles, cómodos y cobardes. Antes lo natural era que los enfermos se murieran pero ahora nos vendieron la idea que si le pagamos al médico adecuado no nos vamos a enfermar ni estirar la pata, tenemos derecho a la buena salud, sin importar lo mal que nos portemos.

Pero eso no es nada, también nos vendieron el cuento que tenemos derecho a ser felices, que sentirse infeliz es una enfermedad y que es cuestión de pagarle al médico adecuado y tomar las pastillas correctas porque la depresión es una patología. Como si la muerte, las enfermedades y la infelicidad no fuesen tan inevitables como los cuernos. Bueno, casi tan inevitables.

Ah, con el malhumor estoy escribiendo puras tonteras, mejor me busco un buen psicoloco para que me revele el secreto increíble que me va a convertir en un tipo feliz, o en su defecto que me recete unas pastillas mágicas para solucionar todos mis problemas, total, la química hace milagros o en su defecto el alcohol. Pero ¡un momento!, el psicoloco, las pastillas y el trago cuestan plata, y lamentablemente los billetes en mi bolsillo están escasos como los pelos de mi cabeza. Pensándolo bien mejor vuelvo al sistema antiguo y me iré a dormir siesta hasta que se me pase, si para sufrir nacimos. Cambio y fuera.

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15 Comments:

Blogger Ulschmidt said...

el domingo es un día extraño, donde el consumismo impone la necesidad de estar divertido y cuando no lo logramos - que es lo más normal - uno se siente culpable. No se amilane! Yo lo dedicaría a trabajar, para demostrar rebeldía - tratándo de ser haragán de lunes a viernes luego, claro.

24 de octubre de 2010, 12:27

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah que diablos Ulschmidt, eso debe ser, el domingo debiera ser un día perfecto, bueno, toda la semana y todo el año, pero lo normal es que casi todos los días sean un desastre, ah, no somos nada, NADA! me voy a poner a buscar tangos en youtube.

Anoche en una etapa de "la gran fiesta de la botillería" nos dió por cantar a todo pulmón las canciones de los Iracundos y Leo Dan

Bajo un monte lleno de dinero y ambiciones
siempre debe haber ese algo que no muere

Los tipos que entraban a comprar creían que nos habíamos vuelto locos ¡Como no voy a estar deprimido ahora!

24 de octubre de 2010, 12:34

 
Anonymous Anónimo said...

Te tengo cachaito,vo teni un sindrome especifico, cachai..por eso son poco sociables y lerdo en las comunicaciones-interpersonales...cachai...Te tengo el tratamiento adecuao pa`vos....teni que ponerte deajo de un higuera ¡, en un dia soliao y tomarte una siesta larga,si sobrevivi...estay abto de lo contrario ..no teni guelta...cachai.

24 de octubre de 2010, 14:16

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

GRACIAS, GRACIAS dostor!!!
Llevo 2 segundos bajo un pimiento -no encontré higueras en Arica- y ya veo que mi vida ha cambiado, ESO es lo que necesitaba!!!

Cuanto le debo dostor?

24 de octubre de 2010, 14:19

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

PD ¿no habrá algún tratamiento que implique minas ricas y esté cubierto por Fonasa?

24 de octubre de 2010, 14:21

 
Anonymous Anónimo said...

haerrrrr ¡quien eh el dostor,sin usurpar la junciones del gremio pueh¡...vo no podi ..rejetar ni aminitra ninguna custion de tratiamento..cachai.

24 de octubre de 2010, 14:27

 
Anonymous Anónimo said...

Alguna vez escuché decir al futbolista Borghi que los grandes placeres de la vida eran comer, cagar y culiar. Cuando me falta alguno de esos entraré en depresión. De todas las otras necesidades creadas puedo carecer.

24 de octubre de 2010, 14:28

 
Anonymous Anónimo said...

y no sea na`leesso las siestas bajo la higuera so`mortales,te poi ir cortina por chosk termico cabrito....................

24 de octubre de 2010, 14:30

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Anónimo 1 y 3, ya se me funó el tratamiento, a buscar otro se ha dicho.

Anónimo 2, me hiciste recordar al poético texto del inmortal Quevedo:

"Pues decir que no es miembro que da gusto a las gentes, pregúnteselo a uno que con gana desbucha, que él dirá lo que el común proverbio, que, para encarecer, que quería a uno sobremanera, dijo: "Más te quiero que a una buena gana de cagar". Y el otro portugués, que adelantó más esta materia, dijo: "Que no había en el mundo gusto como el cagar si tuviera besos." Pues ¿qué diremos si probamos este punto con texto del filósofo que dijo:

No hay contento en esta vida
que se pueda comparar
al contento que es cagar.

Otro dijo lo descansado que quedaba el cuerpo después de haber cagado:

No hay gusto más descansado
que después de haber cagado.

¡Ah poesía! ¡ah filosofía! el texto completo de esta oda inmortal
se puede leer AQUI

Leed amigos, leed, que es una joya donde no hay desperdicio!

24 de octubre de 2010, 14:38

 
Blogger Lilian said...

A mi tambien me esta pasando que los Domingos no me gustan mucho, es un sintoma comun en mi ambiente... el ambiente de los esclavos del sistema que tenemos que trabajar los Lunes; alguien le bautizo como "Sunday's blues"...

Que hiciste anoche? Cuando das la informacion, asi, a medias, me dejas muy intrigada, soy como las gatas de 'copuchenta' :-)

24 de octubre de 2010, 16:22

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah Lilian, la historia fue fabulosa,pero tengo de dejar pasar unos años hasta que los protagonistas se mueran antes de contarla!!!

24 de octubre de 2010, 16:34

 
Blogger Lilian said...

ja! ... Bueno, me alegra por ti, pasar momentos 'fabulosos' no es cosa de todo el tiempo.

"...A day when there is no need
To look to tomorrow or yesterday
Because all you need
is now.
This is a good time.

And when the day is over
remember
Remember the good times..."

24 de octubre de 2010, 17:46

 
Anonymous Anónimo said...

"Más te quiero que a una buena gana de cagar". Qué frase tan romántica. Si mi señora tuviera más sentido poético se la diría. Pero como ando cagado de plata mejor no arriesgarse.

24 de octubre de 2010, 17:48

 
Blogger Sergio Meza C. said...

Yo tuve unos Domingos in creíbles cuando estaba en la Universidad...

Le paso el dato a las escuelas de arquitectura; programar las entregas siempre para el Miércoles, Jueves y Viernes, entonces los fines de semana eran para disfrutarlos, y los Domingos eran simplemente un paraíso;

Pura paz, cero presión, y salir acaminar con la novia (polola en Chile) por la Av. Perú mientras te tomabas un helado de barquillo; sentarse, ver pasar a los fariseos y a los amigos...

Puro amor, paz y rocanrol...

"Hay un día feliz" dijo Nicanor Parra; yo digo "Hubo Domingos Felices"

25 de octubre de 2010, 10:48

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Lilian, exacto, no es cosa de todos los días, tal vez por eso después es un poco deprimente ja!

Anónimo, muy prudente de tu parte, solo el Gran Quevedo se podía dar esos lujos... si es que..

Sergio, si, los domingos suelen ser buenos, menos este...

25 de octubre de 2010, 11:19

 

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