Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

Corrupción

jueves, 31 de mayo de 2012

¡Así es que nosotros tenemos la culpa @#$%%&&&&! me grita un amigo desde su camioneta, mientras yo venía de la universidad, caminando igual que Kung Fu. Lo saludé y no entendí que me estaba diciendo, hasta que me acordé que hoy salía mi columna en La Estrella de Arica:

Corrupción

Como parece ser el tema de moda, creo que es bueno colocar algunas ideas que se han escrito sobre el tema. Milton Friedman por ejemplo, dijo que se podía abordar el problema de la corrupción desde un punto de vista normativo (lo que debería ser) o positivo (como efectivamente son las cosas). Porque ante los hechos de corrupción todo el mundo se escandaliza y los condenan, pero al mismo tiempo proponen políticas que solo la encubren y no cambian nada, llevando a los ciudadanos al estado de irritación permanente que vemos hoy.

Muchos creen que la corrupción se produce porque los que gobiernan son “malos” y que bastaría cambiarlos por otros “buenos” para que el problema se solucione. La mayoría de los que ofrecen esa solución tan sencilla, también se presentan a si mismos como “los buenos” que solucionarían el problema. Ojala fuese así de fácil, la verdad es que eso es un engaño burdo en el que cae la gente común, una y otra vez.

¿Por qué, si están todos de acuerdo en que la corrupción es mala, cuesta tanto erradicarla? Enrique Ghersi escribe “el error principal es que no hemos entendido qué es la corrupción. Generalmente, la tomamos como una causa, cuando es un efecto”. Es efecto de un sistema legal débil, que presenta oportunidades de ganancia con impunidad para los involucrados ¿Cuántos corruptos llegan realmente a devolver lo que han defraudado? Como muchos otros delitos, este tiene un costo muy bajo y mientras sea así seguirá creciendo siempre, no importa cuanto se indigne la gente.

Lo peor es que no solo las autoridades electas se corrompen, los propios votantes los eligen pensando en algún provecho personal aunque sepan que se trata de personas deshonestas. La verdadera raíz de la corrupción no está en quienes son elegidos, sino en quienes los eligen, tal como los programas de la tele, que son malos porque el público es burdo y los prefieren. Cuando la gente deje de votar pensando en su provecho personal a costa de los demás, la corrupción empezará a desaparecer. Por mientras, podemos esperar sentados.

Bueno, escribí eso a propósito de un interesante artículo llamado "Economía de la corrupción" de Enrique Ghersi que pueden leer aquí. El artículo hace un análisis muy interesante del fenómeno de la corrupción desde el punto de vista microeconómico y revisa dos hipotesis al respecto: una que considera la corrupción como un impuesto, que cobra un funcionario con poder de decisión para dar el visto bueno a un contrato y la otra que la considera como un seguro.

También plantea que la corrupción crece a medida que aumenta el costo de apegarse a la ley y que en economías de mercado con baja intervención estatal este costo tiende a bajar. Son ideas bien interesantes porque dejan de lado todos los temas valoricos y morales que finalmente no llevan a nada.

La corrupción es simplemente un asunto de oportunidades e incentivos y yo estoy seguro que mientras estos existan el problema crecerá en la misma medida que los incentivos la hagan conveniente. Les recomiendo que lean el artículo, está bien interesante.

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10 Comments:

Blogger Maximo said...

Tomás. Comparto lo que escribiste sobre la corrupción. Permíteme agregar, que hay dos tipos de corrupción, igual como hay dos tipos de colesterol, el bueno y el malo. El pajarraco de Sankan y sus secuaces, entran obviamente dentro de la corrupción delictual, la mala. Pero mira este ejemplo, si alguien va a un organismo público que está mal administrado, y sabe que un trámite demora 6 u 8 meses, y tiene la alternativa de sacarlo en 1 mes por 20 lucas. ¿Es corrupción, o es una forma de regularizar lo que el gobierno no hace?. ¿Es corrupción buena o mala?. ¿Y si no son 6 meses y fueran 2 años?. ¿Habría que esperar o actuar?. Hay Países que se estancarían si no fuera por que se “aceita” la maquinaria de vez en cuando. Se que en Argentina y Venezuela por ejemplo es así. La corrupción nace del Estado, los particulares solo tiene que sobrevivir a ella. Tu has comentado varias veces que a un micro empresario le conviene mas ser informal, es parte de lo mismo.

31 de mayo de 2012, 17:13

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Máximo, yo no creo que haya corrupción buena o mala, es simplemente uno de muchos comportamientos ilegales que existen y creo que siempre van a existir mientras haya oportinidad e incentivos.

En Tacna he escuchado de gente que piensa que es mejor pagar una coima que una multa, mucho más directo, rápido y lo que uno paga va en beneficio directo del que cobra, tiene su lógica.

Para mi lo "malo" de la corrupción es que produce ineficiencias, lo peor de la coima no es que alguien se enriquezca de manera "ilegítima" sino que se producen perjuicios mucho mayores. Por ejemplo cuando se aprobó la planta desaladora de Desalari en Arica los dueños de la empresa y seguro varios políticos ganaron varios millones de dólares, pero la plata desperdiciada en un proyecto malo fue cien o más veces más, para que el coimero gane mil la inversión desperdiciada puede ser cien mil o más.

Yo creo que es muy dañino hacer juicios de valor en asuntos de corrupción porque eso permite desviar la atención del verdadero problema.No se trata de que la gente sea buena o mala sino de que el sistema tiene incentivos y da oportunidades para la corrupción impune.

Es a los incentivos lo que hay que atacar porque -hablando francamente- todos somos potencialmente corruptos si tenemos la oportunidad y la motivación para hacerlo impunemente

31 de mayo de 2012, 17:56

 
Blogger Pablo Torres said...

Es que justificar la corrupcion por la inoperancia de los gobiernos burocraticos tampoco es la idea, de hecho creo que precisamente es recortar dichas burocracias la forma de acabar (entiendase por acabar reducir a niveles minimos) la corrupcion. Que tengan poco de donde robar, y poco poder que vender. No se si me explico.

31 de mayo de 2012, 18:48

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Pablo, yo creo que da lo mismo justificar o no la corrupción, es un hecho que ocurre y lo práctico es estudiar sus causas sin hacer juicios de valor, porque decir que es buena, mala o que depende de la moral, la educación o lo que sea no nos lleva a nada.

Entre las causas está el tamaño y las facultades del estado sin duda: mientras menor tamaño y menos facultades, tal como dices, me parece obvio que hay menos oportunidades y menos incentivos

31 de mayo de 2012, 19:20

 
Blogger Ulschmidt said...

Yo no diría que la Argentina se estancaría si no hay corrupción. Hay una mayoría de gente que lleva adelante sus proyectos sin corromper a nadie - lo que si, claro, algunos toman atajos y sacan ventajas de los demás asociándose con corruptos funcionarios.
Realmente ya no tengo noticias de que una repartición sea tan pero tan corrupta e impune que frene todos los expedientes excepto los engrasados. Había noticias de esas cosas antes pero ya no se escuchan. Creo que no fue ninguna virtud moral sino el "gobierno electrónico" que los terminó - un montón de inspectores de calle, jefes de delegación, gerencia oficial baja y media digamos, se les terminó el curro con los sistemas electrónicos que primero que nada los controlan a ellos. Kaput. La corrupción se torna más elititista. Gestores oscuros solucionan temas de cierto peso tocando altas esferas y no se molestan por expedientes pequeños precisamente.

31 de mayo de 2012, 19:35

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Lo que pasa Ulschmidt es que -al menos en mi experiencia en los proyectos públicos- la coima es una parte menor del problema de corrupción. El fenomeno es mucho más amplio y creo que efectivamente retarda gravemente el desarrollo de cualquier país.

La peor corrupción es en las altas esferas de gobierno, que ejecutan proyectos absurdos no solo por coimas tradicionales, sino obedeciendo a inetereses electorales. Por ejemplo si se construyera un puente sobre el canal de Chacao (son como 4 km en condiciones muy adversas) por razones de imagen ese sería el primer acto de corrupción -a mi modo de ver- de este gobierno, lo mismo si se aprobara una mega desaladora en Arica. La corrupción tiene muchas caras y muchos costos escondidos, aparte de la coima que cobra el funcionario xx.

En Argentina la expropiación de los fondos de las AFP fue -como yo lo veo- un acto de mega corrupción, tal como lo ha sido el falseamiento sistemático de las estadisticas oficiales y tantas otras cosas.

Las políticas de USA de endeudarse masivamente durante Bush e imprimir billetes sin ningún control durante Obama también son claramente prácticas corruptas.

Siempre habrán buenas explicaciones en los discursos, pero eso es corrupción, pura y dura. Y está muy lejos de desaparecer.

31 de mayo de 2012, 19:51

 
Blogger Maximo said...

Ulschmidt. Es sabido por todos, ya que hasta salió en la prensa, que el gobierno argentino le “sugiere” a las empresas de consumo masivo como supermercados y comercializadoras de combustible, el precio de venta de sus productos, obviamente el que no acepte esa “sugerencia” es expropiado. Le ha pasado al Jumbo, y a una multinacional de combustibles que creo decidió salir del País por esa razón. Eso es corrupción. El gobierno argentino ya hizo default, corralito, se robó el dinero de la AFP, y ahora último los fondos que mantenía el Banco Central, y ha expropiado REPSOL, y como no tienen un peso, de seguro no pagarán la expropiación. ¿O no?. Producto de todo esto, la gente que tiene algunos ahorros los ha estado sacando del País en un maletín, y el gobierno formó unos escuadrones policiales premunidos de perros amaestrados para oler dólares, esto quiere decir, que el gobierno no quiere esta fuga de capitales, ya que es lo único que les queda por robarle a la gente en un nuevo corralito.

Ahora bien. Supongamos que Tú, Tomás, Pablo, Yo, o cualquier otra persona está en la frontera tratando de salvar sus ahorros de US$ 100.000 y lo detiene un policía con su perro, y te dice que si le das US$ 10.000 te deja sacar el dinero o de lo contrario te denuncia a las autoridades. Estoy seguro que cualquiera de nosotros pagaría para salvar el resto del dinero. ¿Sería correcta esa acción?. Obvio, si los Santos no existen, y US$ 100.000 no se juntan de la noche a la mañana, y menos para que el gobierno te los robe. La culpa no es del dueño del dinero, es de un gobierno ladrón.

31 de mayo de 2012, 20:18

 
Blogger Ulschmidt said...

Maximo, si: más gobierno, más normativa - y sobre todo normativa redundante, exagerada, absurda y arbitraria - son más oportunidades de cobrar peaje para dejarte pasar. Sin duda. Un buen argumento para optar por el liberalismo y hasta por la anarquía es evitarle negocios a la corruptela.

31 de mayo de 2012, 20:33

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Yo negociaría hasta 50 mil en caso de apuro, tal vez más. El ejemplo de Maximo muestra lo relativo que es la inmoralidad de la coima. Por eso creo que no hay que poner el énfasis en lo moral sino en un enfoque positivo, como es, no como "debería" ser la cosa.

31 de mayo de 2012, 21:49

 
Blogger Pablo Torres said...

La coima vendria a ser un mal menor para sobrevivir a las inoperancias de la burocracia sobrealimentada, pero a lo que voy es que dicha super burocracia no deberia existir. Ese es el problema de fondo.

1 de junio de 2012, 07:30

 

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