Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

Pecados nuevos

martes, 8 de mayo de 2012

¡O tempora, o mores! dijo Cicerón escandalizado, en su encendido discurso contra Catilina quien poco antes había intentado asesinarlo. ¡Oh tiempos, oh costumbres! se ha convertido en frase cliché para referirse a la perversión de las costumbres, no solo en la antigua Roma sino en todas las épocas y lugares.

Todos caemos en la tentación de pensar que en el pasado éramos más morales, los políticos eran menos ladrones y los ladrones menos políticos, es decir, se podía distinguir unos de otros. Hoy en cambio son indistinguibles ¡oh tiempos, oh costumbres!. Claro que esta sensación de decadencia intelectual y moral es una constante de todas las épocas y si fuera cierto, hoy viviríamos en tiempos peores que los de Calígula.

No es cierto, pero no es de esta obviedad de lo que quería escribir hoy, aunque de algo relacionado, que es el moralismo. Parece que los seres humanos tenemos la tendencia y aun la necesidad de ser moralistas. La razón de esta necesidad no es difícil de entender: necesitamos sentirnos superiores, más puros y buenos que los que no piensan como nosotros.

Los que cargamos a cuestas algunos añitos, recordamos que en nuestra esplendorosa juventud el moralismo era principalmente religioso, los curas dictaban la diferencia entre lo bueno y lo malo de acuerdo a los diez mandamientos y otros cientos de miles de pecados que fueron inventando con el tiempo.

Lo malo por lo general tenía que ver con lo que amenazaba su poder sobre la feligresía, por ejemplo el peor de los pecados mortales era el orgullo, porque alguien orguloso podría considerarse a si mismo mejor que Dios, o lo que es peor, mejor que sus representantes en la tierra y podría intentar entenderse directamente con el jefe saltándose al intermediario.

Otra gama de pecados mortales estaban asociados con el sexo, bajo el nombre genérico de lujuria: el sexo recreativo o por placer era un peligro contra la familia, una de las bases donde las iglesias cimentan su poder. Practicamente todas las religiones tienen alto en la lista de pecados el orgullo y la lujuria, ni los pacíficos budistas se salvan de eso.

Bueno, tenía que venir la secularización en algún momento y la gente empezó a rebelarse contra la idea de estar sujeto a los mandatos morales de el curita o pastor de turno. Aparecieron los masones con su idea de una sociedad laica, donde el señor de toga y barba blanca ya no tenía tanto que ver con la moral. Así salieron los famosos librepensadores y los religiosos a su manera, que se saltaban al intermediario.

Se podría pensar que con esto los librepensadores serían más tolerantes y la sociedad en general se iría poniendo más amable y menos dogmática. Nada de eso, apareció la moral laica, que ya no respondía a los intereses de los curas sino a intereses políticos generalmente colectivistas. Se cambió una beatería por otra.

No he conocido gente más desagradable e intolerante que algunos ateos o fanáticos de la ciencia o de la razón, al estilo del Siglo de las Luces. Que mejor ejemplo que Robespierre y los palurdos de la siniestra revolución francesa, simplemente cambiaron una beatería por otra, yo prefiero lejos a los curas, ahora que andan medio acorralados son mucho menos prepotentes. Las universidades están repletas de pobres y tristes de esa clase, son la moderna peste.

La nueva beatería laica es diversa pero obedece a también ambiciones de poder, ya no religiosas sino políticas. Algunos ejemplos de lo que hace poner los ojos blancos a los neo-beatos:

Los derechos humanos: basado en la suposición establecida por las Naciones Unidas, después de la derrota del nazismo, que los seres humanos por el solo hecho de nacer tienen una larga lista de derechos que los gobiernos deben "asegurar" aún a costa de perjudicar a otros. Es la expresión política de las ideas colectivistas sobre el "bien común".

El ambientalismo: que supone que debemos vivir en un estado de perfecto equilibrio natural donde nadie se enferme, ni se muera, ni sufra. Cosa obviamente imposible porque hasta el abuelito de Heidi tenía su pozo séptico detrás de la cabaña, pero permite que el gobierno imponga sus políticas discrecionales incluso perjudicando o cortando la libertad de algunos.

El terror a las enfermedades y la ilusión de una "vida sana": también es parte de la beatería laica-colectivista que permite al gobierno meterse en lo que comemos, las drogas que consumimos, el ejercicio que debemos hacer y mil pequeños detalles para obligarnos a la dependencia de las autoridades políticas.

Hay muchas más y algunas realmente tiradas de las mechas como el animalismo, que promueve a tratar a los animales mejor que a las propias personas; la obsesión con el sexo en los niños, que lleva a acusar de pedofilia a muchas conductas que si son consentidas resultan perfectamente normales y desables (por ejemplo las relaciones entre parejas con notable diferencia de edad); la solidaridad forzada, etc.

En fin, el ideario de estos nuevos beatos contiene tantos pecados como la antigua lista de los curas, solo cambia el beneficiario. En el fondo la naturaleza humana es farisea, necesitamos sentirnos mejores que los demás y esa necesidad que antes era llenada por la religión hoy es proporcionada por el pensamiento políticamente correcto: same shit, diferent toilet.

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12 Comments:

Blogger Pablo Torres said...

Los derechos humanos son una invencion de las naciones unidas, la sociedad de las naciones es anterior a las II GM. Era bastanme mejor que la onu, principarmente porque dejo de existir.

8 de mayo de 2012, 07:30

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah cierto, don Alzeimer me traiciona de nuevo. Lo voy a corregir ¡gracias!

8 de mayo de 2012, 09:07

 
Blogger Heitai said...

Un punto interesante en las tonteras de la humanidad, es que a los actuales ecologístas, no les gusta recordar, que son los herederos directos del nazismos. No son los cabezas rapadas, ni los que saludan con el brazo en alto, son todos esos imbéciles que piensan, que el progreso es malo, si beneficia a los demás:

http://lashistoriasdeltercerreich.blogspot.com/2012/03/nazismo-y-ecologia.html

Ya lo dijo en los 80 A. Toffler, del peligro que encierran los movimientos ecologístas, marchando con los ojos blancos, siguiendo sus banderas verdes.

Y algo más... Do Tomás ¿supo que en la encuesta adimark el chanta parisi tiene un 5% de respaldo?.. los simiodistas de CNN le dieron de inmediato tribuna anoche!!! ........ ya decía la abuela de una amiga checa, "nunca te quejes, que siempre puede ser peor".

8 de mayo de 2012, 10:11

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah claro Heitai, si todos los fundamentalismos tienen en común eso de cubrir con explicaciones morales otra clase de intereses.

¿Parisi con 5%? pensé que podría conseguir mucho más, sus argumentos son pura demagogia, debería tener mejores resultados que un 5%

8 de mayo de 2012, 12:40

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah claro Heitai, si todos los fundamentalismos tienen en común eso de cubrir con explicaciones morales otra clase de intereses.

¿Parisi con 5%? pensé que podría conseguir mucho más, sus argumentos son pura demagogia, debería tener mejores resultados que un 5%

8 de mayo de 2012, 12:40

 
Blogger Ulschmidt said...

hablando de lo que decía Heitai, Reynhard Heydrich, uno de los peores carniceros del nazismo, pretendía ser un hombre contemplativo, amante de los bosques y el campo - esto de los nazis con el campo plácido es largo, recuérdese el refugio alpino de Hitler - al que desgraciadamente las exigencias de la hora obligaban a idear métodos de exterminio masivo de indeseables, etc...
Es decir, que LA NATURALEZA esté de nuestra parte siempre es muy bueno. Nos autoriza a cometer cualquier barbaridad.

8 de mayo de 2012, 13:27

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ulschmidt, es una actitud muy curiosa, por ejemplo algunos "animalistas" se alegran cuando el toro agarra al torero por una especie de idea del fair play que tienen en la cabeza. Fácilmente podrían matar a alguien que le de un puntapié a su mascota.

Los nazis eran muy puritanos y estaban llenos de ideas de esa clase "Churchill, fumador, alcohólico, mujeriego, malhablado, etc, etc...

Hitler, vegetariano, abstemio, odiaba el tabaco y se dice que era extremadamente fiel a su mujer..."

8 de mayo de 2012, 13:45

 
Blogger Ulschmidt said...

Le agrego las minorías sexuales o más bien su más recalcitrantes militantes. Encontré ayer nomás el blog de una niña que se crió en el barrio cuando yo era niño, y que iba y venía a las fiestas de mis hermanas y sus amigas, le gustaba jugar al futbol con los varones pero nadie sacaba grandes conclusiones de ello, etc... se mudó hace mucho y años luego se declaró lesbiana. Pero lesbiana militante: escribe ese blog, organiza encuentros, marcha, declama, aparece en la tele hablando. Y nos dedicó un post tratándonos de ambiente represivo y ultraconservador, etc.. donde una persona gay no puede manifestarse como tal.
Efectivamente, jamás se manifestó como tal! - así que no tuvimos oportunidad de quemarla en la hoguera. Seguramente durante su niñez no tenía dudas y cuando le surgieron luego estuvo pocos años aquí: su familia se mudó en esos tiempos. Más probablemente su salida del closet al estrellato lesbo ocurrió mucho después pero ahora venimos bien para clasificarnos de represivos y atrasados ( aunque ella jamás probó de verdad si eso era así).
Naturalmente, un miembro de una minoria sexual debe sentirse más cómodo en una gran ciudad, donde hay múltiples ambientes - como Buenos Aires - hasta el que encaje con uno, y anonimato hasta que uno decida subirse al escenario (como ella)
Pero eso no hace mala gente a los demás. Una cosa es respetar al otro que sea lo que sea y otra tener la obligación moral de crearle un ambiente a su gusto.

8 de mayo de 2012, 15:24

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Claro, el activismo homosexual es otra peste ligada a una mayor que es la de "no exclusión", que supone que todos se tienen que acomodar a los diktat de los especiales y adorables homosexuales, indígenas, negritos, lunáticos de distintas religiones y minorías políticas y un enorme etc.

A mi me encanta la gente que se sale de la norma, pero eso que anden exigiendo privilegios y discriminaciones positivas es una completa estupidez. Todos podemos y debemos discriminar entre la gente que nos gusta y los que no nos gustan, en el fondo es lo mismo que hacen a cada rato esas minorías anti-discriminación que son un monumento a la hipocresía.

8 de mayo de 2012, 15:33

 
Blogger Maximo said...

Tomas. Muy bueno el blog de hoy. Me quedo con lo que dices sobre saltarse al intermediario y entenderse directamente con el jefe. Es esa postura monopólica y totalitaria de la religión católica la cuna de todos los males del estatismo y la falta de democracia de la cultura Latinoamericana. En la interpretación personal de las escrituras de los protestantes está la cuna del libre mercado y de la democracia, y en la verdad oficial que baja desde el Papa hacia el pueblo está la cuna de todo el populismo, caudillismo y estatismo de nuestra cultura.

8 de mayo de 2012, 17:55

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Chas gracias Máximo, el asunto de las religiones es re complicado. A veces es bueno que cada cual interprete los "libros sagrados" a su manera, a veces no tanto. Mira Jimmy Shwaegart, Pat Robertson, los Pare de Sufrir! y tantos otros payasos canutos que hacen lo que quieren con los giles.

Es cierto que la independencia de vaticano ha hecho avanzar a algunas sociedades protestantes, pero te encuentras con cada idiota fanático también allá. No se, yo creo que lo mejor es no tomar ninguna religión ni ninguna ideología política demasiado en serio, el fanatismo puede ser muy peligroso para uno mismo y para los demás.

En teoría lo mejor sería que todos fuésemos amables y tolerantes, pero como no es así no queda otra que agarrarse a patadas con los intolerantes que tratan de meterse en nuestros propios asuntos, no queda otra ;)

8 de mayo de 2012, 18:30

 
Blogger Lucho Pizarro said...

Ahora resulta que la revolución francesa fue siniestra (¿También lo fue la norteamericana?) Se ve que en las imágenes mediáticas hacen mas mella mas en unos que en otros. Asi se incorpora en el imaginario colectivo la idea de revolucionarios malvados que le cortan la cabeza a reyes, nobles y aristócratas buenos. El fin de una época (como también el de otras épocas), nunca ha sido sin crueldades, basta recordar Attila y los Unos 1500 años antes. De la misma manera se insertó la idea del mal gobierno de Allende al que habia que poner coto con una revolución que le cortara la cabeza (por decir, en realidad se usaron métodos algo mas sofisticados) y terminara de una vez para siempre con el socialismo expropiador. Así nos quedamos (en realidad se quedan, ellos) seguros por un tiempo.

10 de mayo de 2012, 01:56

 

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