Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

Todos juntos

martes, 21 de mayo de 2013


La historia del 21 de Mayo me gusta mucho porque ese combate entre la Esmeralda y el Huascar debe ser de los últimos episodios cuando todavía la guerra era versallesca, una especie de deporte, que hace recordar las antiguas historias de batallas entre franceses e ingleses:

Cuando avanzaba la infantería inglesa, uno de sus oficiales, descubriéndose y saludando al enemigo con su bastón de mando, habló así: “Señores de la Guardia Francesa, ¡disparen!”. Al escuchar esto, el conde de Anteroche respondió: “Señores, nosotros nunca disparamos los primeros. Disparen ustedes”. (Voltaire, Précis du règne de Louis XV).

Probablemente es una leyenda, pero muestra como se entendía antiguamente la guerra: una especie de torneo de honor entre militares profesionales, que incluso siendo amigos entre si mataban y se hacían matar defendiendo a su bandera. Ya no era así en los años de la Guerra del Pacífico pero los combates navales, donde había menos posibilidad de atacar civiles, además de las características personales de Prat y Grau los llevaron a morir a la usanza antigua. Claro que esa clase de combates era bastante ineficiente y estaba en desuso para 1879, pero inflamó la imaginación de mucha gente y encendió el fervor patriótico en ambos países.

No voy a escribir de nuevo sobre el combate mismo porque lo he hecho varias veces, solo los invito -por si no la han visto- a que chequeen el excelente Power Point con la tripulación de la Esmeralda de Alan Ortega Becerra, donde se puede ver la cantidad de hombres y niños de la tripulación, entre ellos varios ingleses, norteamericanos, griegos, etc. Muchos extranjeros pelearon en esa guerra, los artilleros del Huascar eran principalmente ingleses y el Gobierno Peruano contrató cuatro expertos en torpedos de los Estados Unidos, así, en la guerra hubo gente de muchas nacionalidades.

Apenas tres meses después del combate de Iquique, el Huascar había capturado al transpòrte "Rimac" con un batallón completo de los Carabineros de Yungay, la flota chilena estaba en estado calmitoso por una cadena de errores del contralmirante Williams, que finalmente renunció alegando razones de salud. La opinión pública estaba indignada contra el gobierno, alentados por los parlamentarios de oposición  y los conductores ad-hoc que daban clases de estrategia por los periódicos. Al final terminaron apedreando al ministro de guerra y el gabinete completo presentó su renuncia. En ese momento Chile estuvo a punto de perder la guerra por las ambiciones personales y la desunión.

La calma del presidente Anibal Pinto y el trabajo callado de Rafael Sotomayor en el momento de más peligro hicieron reaccionar a la gente. De no haber sido por el Combate Naval de Iquique y la emoción que había provocado, en ese momento todo se habría ido al diablo. Finalmente se nombró un nuevo gabinete y todos, partidarios del gobierno y la oposición -con excepción de unos cuantos mezquinos- se alinearon detrás del presidente porque la idea de perder la guerra parecía impensable. Creo que el combate del 21 de Mayo, que todavía estaba fresco en la memoria, tuvo mucho que ver con esta vuelta a la unidad política que ya no se volvió a perder hasta el final del Gobierno de Pinto.

Creo que si alguna lección podemos sacar de estas cosas es lo importante de la unidad nacional en momentos de peligro. La guera, cuando los medios son similares, depende muchísimo de la suerte y Grau tuvo una racha increíble de mala suerte después de apresar el Rimac, se encontró con malas casualidades, una tras otra hasta terminar con su muerte en el combate de Angamos.

Es difícil saber si fue causa o efecto, pero es probable que la desunión y las ambiciones personales de políticos peruanos fueron un factor importante en que hayan perdido la guerra, pese a que las tropas, regulares y de las otras, combatieron ferozmente  incluso mientras Lima estuvo ocupada. Es posible -y esto es solo especulación mía- que la guerra se decidió a favor de Chile en el momento en que la mayoría del país se alineó con Anibal Pinto frente al peligro. Mientras en Perú los caudillos se dedicaban a pelear entre ellos.

En fin, la historia real puede ser completamente distinta a como nosotros la creemos pero ¿que es la historia real al fin y al cabo? Creo que las ideas que quedan en la memoria colectiva son mucho más importantes que la exactitud histórica, la historia real hoy es la que creemos, la otra ya no tiene mayor importancia.

19 Comments:

Blogger Ulschmidt said...

Ud. me hizo estudiar todo este asunto. Como hijo de un ex-cadete naval que heredó todos sus libros de la Escuela Naval en un tiempo me sentí experto para interpretar todas esas lineas de puntos y rayas que simbolizan las batallas navales. El héroe del combate de Iquique fue el capitán del Covadonga que huyó hacia aguas someras e hizo encallar al Independencia y terminó incendiándose. Teniéndo en cuenta que luego el "Huáscar" sólo tuvo en ascuas a la flota chilena por meses, si el "Independencia" se hubiera salvado quizás la historia fuera distinta. Al fín en Angamos la flota chilena era superior y al Huáscar le tocó lo que estadísticamente le tiene que tocar a los que están en inferiores condiciones: perder.
Carlos Condell es, pues, el mayor héroe naval chileno de esta guerra y la glorificación de Prat no la entiendo mucho. Debe haber sido una maniobra de los políticos chilenos para no tener un héroe militar vivo y triunfate, el tipo capaz de echarlos del poder y quedarse con la Presidencia como se acostumbra tras una guerra exitosa.

21 de mayo de 2013, 07:41

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ulschmidt, Condell fue cargado de honores y lo hizo muy bien durante el resto de la guerra como comandante del Huascar, murió como contra-almirante poco antes de la guerra civil que vino después, cuando la unidad nacional se fue al diablo. Pero nunca capturó el sentimiento popular como Prat.

Creo que el hundimiento de la Esmeralda fue fundamental para interesar a los chilenos en la guerra y crear la necesaria unidad nacional.

21 de mayo de 2013, 08:16

 
Blogger maurochandia said...

El power point está genial

21 de mayo de 2013, 08:34

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Si, es excelente. Increíble la cantidad de gente que había en un barco de guerra relativamente chico en esa época.

21 de mayo de 2013, 08:43

 
Blogger Maximo said...

Entiendo la fama de Prat. Lo que no entiendo es la poca "vitrina" de Carlos Condell. Pienso que era el mas capo.

21 de mayo de 2013, 18:55

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

En un principio la fama de Condell fue mucho más grande que la de Prat, pero con el tiempo se fue apagando y la de Prat fue creciendo.

Dicen que Condell evitaba hablar del combate y le restaba importancia, la verdad es que tuvo un tremendo golpe de suerte mientras hacía lo único que podía hacer: arrancar buscando los bajos, cuando al tercer intento de espolonazo Moore la Independencia quedó encallada.

La verdad es que Vicuña Mackena, que era una especie de blogero de esos años, fue el que creo la fama de Prat y Condell, Prat tenía muchas más características heroicas y entró a combatir sabiendo que iba a morirse, lo más interesante es que toda la tripulación lo siguió hasta el final y la Esmeralda se hundió con la bandera al tope y tocando clarines, esa fue una imagen muy impresionante. He leído que en el Huascar quisieron hacer exactamente lo mismo, pero los artilleros ingleses lo rindieron a pesar de los intentos de hundirlo del tewniente Palacios que staba muy mal herido. Esa fue la última desgracia de una cadena de mala suerte que tuvo el Huascar desde agosto de 1879: caer en manos del enemigo.

Grau y Bolognesi tuvieron una actituds parecida a Prat al dar conbate hasta el final sin rendirse pese a que estaban en notable inferioridad, por eso son los mayores héroes peruanos en la guerra, más que por sus victoria militares.

21 de mayo de 2013, 19:43

 
Anonymous Renato Aguirre Bianchi said...

Como bien dices, Tomas, parece que era entonces y a veces una guerra entre caballeros (omitiendo muchos episodios de atrocidades de la tropa). Cuentan que una vez Grau entró subrepticiamente a la rada de Antofagasta y antes de cañonear a los barcos chilenos le advirtió a la tripulación de éstos que se pusieran a salvo.¿Será verdad?

No sé si lo de Prat fué muy convenientemente "inflado", pero él era un simple abogado al mando de un barco rasquísimo que ¿Se enfrentó o fue simplemente atacado por un barco enemigo poderosísimo?. Por lo que Grau le escribió a su viuda, pareciera que la historia es verdadera porque (también pareciera) que Grau era todo un gran caballero de la guerra... Y como a la historia hay que dudarla, no sé si Condell fue tan "clever" como para idear esa estrategia o sólo estaba huyendo como podía. Sólo sé que nada sé y las gestas guerreras no son siempre creíbles y realmente no me interesan..

Lo que sí me interesaría conocer mejor es la cantidad de extranjeros observadores o técnica y guerreramente colaboradores y hasta con dotes de mando, principalmente ingleses. O eran aventureros adictos a la guerra o en busca de fama (nada de raro en esos tiempos) o servían a los supuestos intereses de Inglaterra a quien ¿Le convenía? esa guerra. No consigo definirlo consistentemente pero tampoco le he puesto mucho empeño, simplemente me intriga.

Nuestro "héroe" Lord Cochrane fue un buen ejemplo de mercenario (ver http://www.aricaacaballo.cl/ebook/arica_territorio_andino/arica_territorio_0000fc.htm y buscar su nombre en otras páginas de mi e-book)y otro inglés que me interesaría conocer mejor fue William Miller (http://www.aricaacaballo.cl/ebook/arica_territorio_andino/arica_territorio_000109.htm).

Otro personaje intrigante fue el francés Cucalón, quien ¿Mero obsrvador? portaba el peculiar sombrero homónimo adquirido no sé tras cuáles aventuras y quien se ahogó al caer al agua desde un barco chileno.

Nunca conseguiré comprender cabalmente desde Arica a esa maldita guerra, siendo que Chile no tenía ningún interés por hacernos parte de su territorio...

21 de mayo de 2013, 20:33

 
Anonymous mark said...

creo que la caballerosidad en esta guerra, se termino por el lado chileno, después de la batalla de tarapaca, al ser maltratados los prisioneros chilenos...

21 de mayo de 2013, 21:00

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Doctor, la explicación de la guerra que más me convence es la que encontró Manuel Ravest en los archivos de la Casa Gibbs en Londres , coincide con muchas decisiones que parecen raras, como la de mi abuelo y otros empresarios de vender sus propiedades salitreras cuando se suponía estaban en pleno auge. Parece que el salitre no era tan buen negocio como lo pintaban y fue más que nada especulación.

Prat no era tan simple abogado, su profesión original era oficial de marina y se tituló de abogado para ejercer en la marina donde le fue bastante bien defendiendo oficiales en consejos de guera. Prat también trabajó para el servicio secreto chileno antes de la guerra, es conocida su misión en Argentina pero parece que tuvo varias más. Prat y especialmente su mujer -que tenía mucha influencia sobre él- eran bastante educados y tenían intereses diversos, inclusive en la política.

En la Esmeralda iba también Juan Cabrera, un ingeniero que era del servicio secreto chileno (que funcionó muy bien en la guerra) sobrevivió al combate y escribió un excelente relato en primera persona, que se puede leer aqui

Dice en una parte:
"A estas lagrimas consagradas a la memoria de los heroes se mezclaron i sucedieron los abrazos i felicitaciones de la oficialidad peruana. Todos unánimemenmte elojiaron i encomiaron en sentidas i bien coordinadas palabras la heroica conducta de Prat, Serano i demás que los acompañaron; así como la tenaz resistencia de los que tenían ahi presentes"

Eso a propósito de los combates versallescos.

21 de mayo de 2013, 21:26

 
Blogger schuarz said...

Prat es el gran héroe de las fuerzas navales; pero personalmente pienso( y muchos psiquiatras también) que tenia un problema psiquiátrico llamado heroísmo o algo así( que es el desear pasar a la posteridad a toda costa; sin importar tu posición ni que otras vidas dependan de tus locuras).El gran héroe fue Condell; que realmente actuó como capitán, con inteligencia , mesura y pensando en su tripulación.
Lo de los caballeros en la guerra son solo los capitanes; que a la postre eran los únicos que sabían leer y escribir en 1879. La mayoría de las tropas chilenas eran campesinos.Mi bisabuela me contaba que el ejercito recorría los campos en caravanas; echando arriba a huaso que encontraba sin importar si quería o no( y ninguno volvía después).Con el tiempo; los huasos colocaban vigilantes que veían si venían las caravanas y se escondían en cuevas por días hasta que estas caravanas se marchaban.Esa es la verdad de la guerra del Pacifico( y si un huaso no quería subir el morro de Arica...para le daban de beber la chupilca del diablo; algo muy "sanito" jaja)...

21 de mayo de 2013, 23:50

 
Blogger schuarz said...

y esto de echar arriba de las caravanas al que encuentren también fue para Perú. Recuerden una parte de La Ciudad y los Perros de Vargas LLosa; donde la chola ve cuando los militares se llevan a su cholo por las malas y jamas lo volvió a ver..

21 de mayo de 2013, 23:56

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Shuarz, pero eso sería si la guerra fuese un juego mecánico y determinado donde el que tiene más fuerza o destruye más del enemigo gana. Pero la guerra no es así, es básicamente un enfrentamiento de voluntades donde pierde el primero que pierde su voluntad de lucha. Hay casos muy claros pero el mejor es la guerra de Vietnam donde USA perdió simplemente porque la sociedad no quería sacrificar soldados, teniendo todo para ganar la guerra no tuvieron la determinación.

Ese es el valor de los actos heróicos donde alguien -mirado friamente- se suicida por defender su patria. Es lo que hizo Prat, Grau y Bolognesi y por eso son mucho más admirados que otros comandantes mucho más eficientes.

Siendo la guerra un asunto de voluntades el factor psicológico es siempre mucho más importante que los medios y los actos heroicos son los que alimentan ese factor psicológico. Basta que uno se inmole para que miles estén dispuestos a imitarlo.

Probablemente Arturo Prat fue el que ganó la guerra porque solucionó -después de muerto- un peligro enorme que tenía Chile que era la desunión en distintas facciones

22 de mayo de 2013, 01:24

 
Blogger Rodrigo L. said...

Hola Tomas, excelente post.
Se que se ha escrito mucho sobre esto y talvez me desvio del tema,ganar la guerra del pacifico fue estrategico y sirvio para la union de los chilenos, pero si hay otra gran guerra que no pudo ganar el Imperio Español y que si gano el estado chileno fue la guerra de arauco, lamentablemente poco se habla en nuestro pais de las grandes proezas y estrategias militares de los mapuches tanto por este lado de la cordillera como por el otro. Es riquisima la informacion que se puede rescatar sobre Colo Colo, Caupolican, Lautaro, mestizo Alejo, pero es tan poco lo que se enseña de una guerra que duro casi 300 años.

22 de mayo de 2013, 13:45

 
Blogger Ulschmidt said...

La batallas navales argentinas han sido más bien fluviales o de estuario, en la gigantesca desembocadura del Plata. Y allí la estrategia que usó Condell se usó una y otra vez: atraer a naves de mayor calado a zonas bajas y hacerlas encallar. Sobre todo en la batalla de Juncal que sería la mayor "gloria naval" argentina. Por eso me gustó lo de Condell.
Nosotros también tenemos varios héroes literarios, construídos como buen ejemplo a posteridad. El propio San Martín, exilado tras fracasar y ceder el mando a Bolívar, fue rescatado como patriota carente de ambiciones y negado a participar de conflictos civiles (el que lo rescató con su pluma, Mitre, fue él mismo jefe de un montón de luchas civiles). Un par de soldados negros - Cabral, Falucho - fueron gloricados por morir defendiendo la bandera o al jefe, que es lo que se supone que un buen negro debe hacer.
El más parecido a Prat fue el coronel Pringles. Llevaba un mensaje de San Martín al sur de Lima cuando lo emboscaron los realistas. Estaba junto a un acantilado que daba al mar, dió vuelta su caballo y se echó por el precipicio. Sus hombres lo siguieron. Hubiera sido una muerte gloriosa pero aunque su caballo y sus acompañantes se hicieron añicos él se salvó, y parado en una roca recibió la promesa del jefe español de que podría rendirse sin entregar el mensaje (que probablemente ya estaba mojado por completo)
Esa sobrevivencia empañó un tanto su heroísmo loco. Lo pasaron a deguello muchos años luego, en una de tantas guerras civiles.

22 de mayo de 2013, 14:13

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Rodrigo, como dices la guerra de Arauco fue larguísima (como 3 siglos), los españoles no pudieron y no fue hasta bien avanzado el siglo 19, en 1883 la araucanía recién llegó a ser ocupada por el estado chileno. Un familiar mío, Tomás Bonilla Bradanovic escribió uno de los mejores libros sobre esa guerra: La "Gran Guerra" Mapuche, 1541-1883.

Ulschmidt los héroes son en parte fabricados por la propaganda y en parte por la memoria popular. La mayoría de nuestros "padres de la patria" son en gran parte producto de hagiogafias oficiales y no tienen mucho arraigo popular que digamos. Otros -por su personalidad y circunstancias- quedan como héroes en el imaginario popular y son más o menos independiente de la propaganda oficial.

La historia de Argentina a principios de la independencia debe haber sido fascinante por la geografía y la cantidad de guerras que hubo. Lamentablemente mis conocimientos de la época son muy escasos, aparte de las historietas de la admirable revista "El Tony" que devoraba cuando era chico ¡que revista más buena! esas historias de la frontera y las peleas con los indios me llenaron muchas horas en los tiempos aquellos.

22 de mayo de 2013, 14:57

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

La historia del coronel Pringles ¡ah sublime! ¿buena o mala suerte que haya sobrevivido? tal vez si se hubiese matado de una habría sufrido menos y pasado a la posteridad como un gran héroe.

22 de mayo de 2013, 15:00

 
Blogger Pp Valdivia said...

Interesante tema Mr. Tomas...
siempre es bueno conocer el otro lado de la historia...
Segui el link q puso y tambien lei su otro post sobre este tema del 2010...
y con los comentarios de todos he podido concluir porq en Perú Miguel Grau es considerado el Heroe maximo de mi pais... y si me lo permiten tambien de esta guerra...
puesto q Grau tenia tanto la caballerosidad y arrojo de Prat, como la inteligencia, mesura y responsabilidad sobre sus subalternos de Condell...

Otro datos sobre el Almirante Grau es q tambien fue Diputado...
y que se le conoce también en Perú como "El Caballero de los mares".

Saludos...

22 de mayo de 2013, 16:50

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Efectivamente, por esas razones Grau y Bolognesi son héroes con mucho arraigo popular en Perú.

22 de mayo de 2013, 17:19

 
Anonymous Anónimo said...

Esta guerra debe analizarse en el contexto de la época. Perú país de 2.8 millones habitantes y Chile 2.5 millones. Perú incomunicado geográficamente entre costa y sierra, el 60% de la población peruana vivía en la sierra y en éste mandaban los gamonales o terratenientes uno solo eran dueño de provincias enteras. Heterogeneidad social y geográfica. Pelearon criollos de la costa y mestizos de la sierra gamonal mas la población netamente andina no se involucró hasta que LETELIER y LYNCH empiezan con sus abusos en los andes centrales, y sobresale un héroe quechua-hablante Coronel ANDRES AVELINO CACERES. PERÚ estaba en la bancarrota fiscal y no tenía acceso al crédito internacional.
Por Chile homogeneidad geográfica y racial, la guerra de la Araucanía en vez de ser una desgaste fue una guerra de preparación de sus oficiales y soldados para la guerra. Chile premeditó la guerra era un país chico para una gran población (1879) todos en la costa. Si no había una guerra inmediata estallaba el conflicto social interno.
Chile analizó la situación de descalabro del Perú y la cuestión social entre costa y sierra entre costeños e indios, criollos y gamonales.
Como los soviéticos en la II GM, los chilenos necesitaban de figuras modelos para unir a la población y usaron historiadores panfletarios como Vicuña Mackena junto al complejo de inferioridad y revancha por la aislada Capitanía de Chile que se les formó a los millonarios que gobernaron chile, y que azuzó Portales con su odio criminal al peruano. El odio del chileno al peruano se institucionalizó con Portales, sus escritos reflejan envidia al Virreynato peruano y a su población criolla. “Chile vela mientras el Perú duerme” y lo sorprendió desprevenida.
A este duo de héroes peruanos debe añadirse ANDRES AVELINO CACERES que sin ejercito combatió al ejército chileno y el indio recién participa en la guerra a partir de 1881 con la guerra de la breña.
Los peruanos "se pelean" en plena guerra con Chile porque un revoltoso o montonero como NICOLAS DE PIEROLA tras un golpe de estado se vuelve dictador del Perú. Es como si Abimael Guzman llegara a ser presidente y hay que rendirle honores.

23 de mayo de 2013, 01:06

 

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