Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

Por una cabeza

sábado, 8 de junio de 2013



Este sábado tuvimos una ventanita de sol alrededor del mediodía y la aprovechamos con McDonnell para sentarnos ociosamente en el centro alrededor de una taza de te. El paseo 21 de Mayo es como el living de la casa donde todos se encuentran así es que al poco rato apareció don Ian Thomson. Generalmente salen a tocar alumnos del Liceo Artístico y esta vez había solo una violinista tocando mi tango favorito:

Por una cabeza de un noble potrillo
que justo en la raya afloja al llegar
y que al regresar parece decir:
No olvides, hermano, vos sabés, no hay que jugar...
Por una cabeza, metejón de un día,
de aquella coqueta y risueña mujer
que al jurar sonriendo, el amor que esta mintiendo
quema en una hoguera todo mi querer.
Por una cabeza
todas las locuras
su boca que besa borra la tristeza, calma la amargura.
Por una cabeza
si ella me olvida
qué importa perderme,
mil veces la vida para que vivir...

Ah que tango Dios mío, música de Carlos Gardel, letra de Alfredo Le Pera. Cuando me enfurece la estupidez del peronismo pienso que el haber desarrollado el tango los reivindica a los argentinos, bueno, también las mollejas, las milanesas, al auto Torino y tantas otras cosas. Tenían que sacar algo estúpido para compensar tantas cosas geniales.

Y así seguimos perdiendo el tiempo por un buen rato hasta que nos despedimos y cuando me iba a mi casa me encuentro con Gabriel Abusleme, amigo y flamante candidato a diputado que me invitó a otro te, esta vez en el Dimango. Le conté que cuando estaba (no voy a decir la obscena palabra que empieza con "T") en Zofri y el era mi jefe, la señora de la cocina en la empresa me quería mucho -se creía mi mamá- y me llevaba café cada 10 minutos, con el resultado que pasado un par de años quedé con una acidez tremenda y hasta hoy no puedo disfrutar del café, por eso ahora solo tomo tecito, y cuando puedo un mate.

Es curioso, los ariqueños que toman cafe en el centro y una minúscula tacita de espresso o un cortado, la hacen durar como tres horas ¡no pues! si por algo se llama "espresso", se tiene que tomar hirviente y de un solo golpe, un café helado tiene menos brillo que un zapato de gamuza. Y así estuvimos un par de horas conversando, creo que si pudira conversar con cada ariqueño, Abusleme ganaría muchísmos votos, pero la gente prefiere el slogan fácil. De verdad me da un poco de lata que se haya metido a una carrera tan desprestigiada, especialmente si miramos quienes han salido elegidos antes.

Allí estabamos recordando los viejos y felices tiempos de la "universidad de la Zofri" cuando de repente pasa marchando el mismísimo Marcel Claude, el candidato de los movimientos sociales. Me alivió mucho ver que no eran más unas de 50 personas: la república todavía está a salvo. Que tipo más chanta ese Marcel Claude, típico señorito de izquierda escurridizo y mentiroso. Bah, para que sigo. Aproveché de tomar un video de la marcha donde aparecen varios amigos: Sergio Onell con su bandera al hombro saluda a mi amigo Benjamin Sierra, Ojeda perifoenado y al final Abusleme conversando (¿tratando de convencer a?) con un posible votante. Ah se nota que no tengo mucho que decir hoy, en fin, aquí va el video de la marcha

26 Comments:

Blogger Ulschmidt said...

Que virtuosa esa violinista! solita con el violín y en la calle, pero transmite todo lo que esa pieza tiene que transmitir.

8 de junio de 2013, 20:28

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Todo un elogio viniendo desde allende los Andes! Hay una versión mejor que la tocan en trío, a esta niña se une una viola y un cello, lamentablemente a algunas hoy les dio frio salir parece ;D

8 de junio de 2013, 20:42

 
Blogger Maximo said...

Es bueno ese tango, en la “Lista de Schindler” lo ponen, y en varias películas mas. Yo me inclino también por “Cambalache”, el himno nacional de la raza humana.

Ese Claude es un chanta de marca mayor, además es fanático, además es comunista, además es mentiroso, además es desagradable, además lo echaron de Océana por pillo, las tiene todas.

8 de junio de 2013, 20:45

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Si, CLaude las tiene todas y solo puede ser candidato por el enorme vacío de ideas y cultura entre los votantes, en cualquier país educado no tendría ni una chance y eso independiente de su ideología.

8 de junio de 2013, 20:58

 
Anonymous Alfredo Zamudio said...

Qué buena violinista, gracias por compartir.

9 de junio de 2013, 12:17

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Alfredo, lástima que no estaba el trio, cuando los pille tocando juntos los grabo ;).

9 de junio de 2013, 13:24

 
Anonymous Anónimo said...

Les recomiendo "La Yumba" de Don Osvaldo Pugliese; el maestro Pugliese; gestor de Piazzolla.

Piazzolla sin Pugliese es como pensar a Spinoza sin Tomás de Aquino.

http://www.youtube.com/watch?v=jPeQDULj0Kk

Atte: J61/2

10 de junio de 2013, 08:55

 
Anonymous Anónimo said...

¿Conversemos de tango uno de estos dìas Bradanoide? (¿Y de Buenos Aires?)

10 de junio de 2013, 08:56

 
Anonymous Anónimo said...

Les recomiendo "La Yumba" de Don Osvaldo Pugliese; el maestro Pugliese.

Piazzolla sin Pugliese es como Spinoza sin Tomás de Aquino; imperdible...

http://www.youtube.com/watch?v=jPeQDULj0Kk

Atte: J&1/2

10 de junio de 2013, 09:00

 
Blogger Ulschmidt said...

La Yumba es flor de tango. Ahora, para Uds., esto que sigue es tango?

http://www.youtube.com/watch?v=-z8ZKDv-Z5w

10 de junio de 2013, 14:18

 
Anonymous Anónimo said...

Esto debe ser como La Cueca; que en el gobierno militar la reglamentaron como procedimiento de compras del rancho anual de un regimiento. Y así la aprendí (guácatela).

Supongo que existen tendencias musicales perfectamente detectables y formulables en lo que respecta a il tecnicismos musicales, pero también supingo que Buenos Aires tiene un alma que no es formulable y que la evolución de un género debe ser capaz de abrazar.

Como los libros, que los telerines tontines aseguran queee; "Nooop!!!; sólo es "libro" aquel volumen impreso por Editorial afamada en hojas de papel de árbol, empastado y con diseño de tapas digno y sereno, ¿tu ves? McQuade, cabrón don´t you pushin my car?".

Para cada cosa hay un normalizador Din. "Nooop!!!; la norma DinR45-x señala que sólo es tango aquella pieza musical de [rellene aquí con tecnicismo musical ad-hoc] que se toque con bandoneón y la baile un compadrito vestido de negro, con pañuelo, tire el cigarro al suelo y salga de debajo del farol a maltratar a la pareja femenina masoquista, con falda abierta a un lado, taco alto y pañuelo al cuesho... (Tan-tán)".

Así no más con la cosa.

Saludos Ulschmidt.

Atte: J&1/2

10 de junio de 2013, 15:04

 
Anonymous Anónimo said...

Siendo clave, Pugliese no alcanzó a revolucionar la cosa como Piazzolla, que lo han zamarreado para todos lados los radicales del género (supongo que vada vez menos)...

Según la norma DinR45-x Piazzolla no hace tangos; ¿no hace tangos Piazzolla?; Jajajajajaja!!!

Atte: J&1/2

10 de junio de 2013, 15:09

 
Anonymous Anónimo said...

Y por último no soy argentino, así que soy convidado de piedra a esta discusión (supongo).

Pero qué es un argentino; también esta reglamentado (y así, ad infinitum)

Las palabras y el lenguaje es esquivo, contextual, a extremos que desaniman; amarrar las cosas es como apretar un globo; se achica aquí; se agranda por allá.

ATte: J&1/2

10 de junio de 2013, 15:12

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

NO Ulschmidt, no Juan y 1/2, que va a ser tango eso. ¡Polaco sacudíte en tu timba! jajaja

10 de junio de 2013, 15:17

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Y a Buenos Aires fui una vez en 2007 (creo) y me desilusionó mucho. Yo tenía un BsAs imaginario desde chico como la octava maravilla, bueno, tal vez fui en un mal momento y en verdad no conocí mucho, pero me gustó mucho más Mendoza y Bariloche

10 de junio de 2013, 15:20

 
Anonymous Anónimo said...

Claro Bradanoide; esperabas encontrar un micro-centro poblado de compadritos, donde le preguntabas a uno la hora y te respondía; "Y bué, querido, mirá Uno busca lleno de esperanzas :el camino que los sueños :prometieron a sus ansias." Jajaja!!!

Y todas las minas con moño teñido de rubio, abriendo los brazos en los balcones de sus propias casas rosadas, llorando y dicendo no llores por mí Suipacha jajaja!!!

Atte: J&1/2

10 de junio de 2013, 15:27

 
Anonymous Anónimo said...

Y como decía mi amigo Guillermo Grebe Lira; "El que esté libre de pecado, que cebe el primer mate".

Atte: J&1/2

10 de junio de 2013, 15:31

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Más bien mi idea era "el Paris de América Latina" en los años que no soñaba con conocer París, claro, así es que era un Buenos Aires bien imaginario. Me gustó mucho la gente, como en toda Argentina, no he conocido gente más amiguera, la camarera del hotel y el mozo que sirve te tratan de "vos" y no suena irrespetuoso como sería en boca de un chileno, el paisaje humano es fenómeno, al menos en lo que pude conocer.

10 de junio de 2013, 15:54

 
Anonymous Anónimo said...

¡Y volviste hablando como eshos, volviste!. "¿Qué haces Tomás?", Vení, volá veníiiiiiiiiiiiii.

Atte: J&1/2

10 de junio de 2013, 15:59

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Traté che, pero me taparon a burlas ¡si hasta en shileno hablo ridículo!

10 de junio de 2013, 16:02

 
Blogger Ulschmidt said...

Mis aproximaciones a Buenos Aires tampoco fueron glamorosas. Habré viajado 6 o 7 veces en mi vida. Mis abuelos vivían en Escobar - en el conurbano - donde parábamos y tomaba el tren con mi padre a la capital. Era el muy estatal y peronista tren que llevaba a los trabajadores, la gente se colgaba sin pagar, entraban y salían por la ventana, etc... La ciudad nos recibía pletórica de hollín porque en esos años aún no se habia porhibido la incineración de basura en los edificios de departamentos. (aunque la suciedad era un signo civilizatorio entonces, como en la Londres victoriana) Aún así me maravillé con el sistema de subtes y el bife a la bismarck, un increíble bife de chorizo. "Los porteños comen la mejor carne" me dijo mi papá, noticia shockeante para alguien que se crió entre las vacas. Después asumiría que la megaciudad absorvía para sí siempre lo mejor del país. Mi padre en esos viajes cobraba las ventas de quesos de una fábrica de nuestra región así que yo conozco, más que el tango y a los compadritos, los gigantescos depósitos de quesos que están bajo la Plaza Miserere, de los distribuidores judíos. Afuera el gobierno aplicaba el control de precios y había escazes de lácteos mientras allí abajo las hormas llenaban las estanterías. Cuando opiné que estaba mal mi padre me aleccionó sobre las realidades del capitalismo. Hacíamos otras comisiones para gente de la zona: gestionar papeles en la Embajada de Siria para clarificar la situación de Aziz Mohamed Temer, migrante de pocos papeles y amigo de mi padre; ibamos a patentar inventos que ya estaban inventados de parte del inventor loco del pueblo y a registrar canciones del joven que se sentía el nuevo poeta. Colas y aburrimiento para un niño aunque no dejaba de ser todo muy extraño y curioso.

10 de junio de 2013, 22:03

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah Ulschmidt que buena historia. Al menos esa fue una experiencia de primera mano, yo tuve un BsAs imaginario durante años. Un primo mío se había arrancado de su casa y había vivido allá y contaba las maravillas más grandes: todo lo mejor para los chilenos venía de Buenos Aires en los sesentas, los chicles, el chocolate blanco, las milanesas, era Shangri-La.

Cuando yo fui era una linda ciudad, la arquitectura del centro, el Club Naval, un rascacielos que debe ser de los cincuentas que estaba frente al hotel (en Leandro Alem con Callao creo) y todo eso son preciosas pero el problema es que iba con una vara demasiado alta.

También conocí un restaurant increíble, el "Dora" ahi mismo en Puerto Madero, dicen que ahora lo remodelaron y ya no es ni pariente al restaurante antiguo que era, lástima.

10 de junio de 2013, 22:16

 
Anonymous Anónimo said...

Borgeano; en los umbrales de Borges pero con su propia impronta; felicitaciones Ulschmidt.

Y a vos Bradanoide, cuida a este comentarista; no te lo farees.

¡Madura!

Jajaja

Atte: J&1/2

11 de junio de 2013, 08:55

 
Anonymous Anónimo said...

"Farrees" quise decir (es que es primera vez en la vida que escribo esta palabra.

(Me falta tanto aún).

11 de junio de 2013, 08:56

 
Anonymous Anónimo said...

Mis aproximaciones a Buenos Aires siempre han sido "superficialmente profundas"; desde fuera, viendo todo "como por primera vez" evitando el turismo, aunque por momentos no sintiéndome capaz de aquello. Entendiendo que es una urbe (¡y qué urbe!) capaz de soportar el vuelo en decaída de una nación que se tomará su tiempo (acaso siglos) en topar fondo del trasfondo.

Tanta riqueza y capacidades "como que les juegan engañosamente a la suerte contraria"; es como que habrían necesitado un poco de carencia en materias primas; todo puede ocurrir por allá: inmensas desembocaduras; de dimensiones geológicas; ni me imagino las catástrofes naturales a esta escala; un río Paraná que debe ser un pasivo, pero vengativo leviatán que sube de niveles a lo lejos por metros y metros (no necesito verlo; lo intuyo); ¡ríos navegables con clubes de yates a la altura Rosario!; cosas así están fuera de la escala de muchas naciones; agua a borbotones. Supongo que la escasez es algo que no se conjuga de buena a primeras en Buenos Aires, el centro centrorum de una inmensa nación que palpita petróleo, gas, ganados, granos, costas, océanos, ríos oceánicos, océanos fluviales, colores pardos conteniendo lo mejor del río y del mar; embarcaciones durmiendo siestas tranquilas, a salvo de la implacable oxidación mar afuera.

Y, entre todo aquello la estupidez incapaz de dar cuenta, de buenas a primeras, con esta gigantesca urbe, que alberga metafóricos pueblos precarios bajo sus autopistas, a vista y presencia de todo el mundo, incluyendo a los turistas. Lo mejor y lo peor fragua en Buenos Aires, a una escala majestuosa, y por supuesto Bradanoide, que Buenos Aires no es el París de Sudamérica; quiso serlo (¿y qué capital no quiso serlo?) pero, en ese afán, se encontró a sí misma.

Amo a Buenos Aires (pero no solo a Buenos Aires); amo muchas cosas más, pero especialmente tengo atención, sentidos y tiempo para este lugar del mundo. Humanamente adorable, incapaz de abandonarte, incluso en las calles abandonadas pues los edificios, por kilómetros y kilómetros, ondulan su especie de tango apaisado; la soledad es paradojal en Buenos Aires. Es casi como allí no existiera la misma soledad que en otros sitios desolados. No sé cómo decirlo pues, de alguna extraña manera, la urbe se la ha tragado para siempre.

(Tan tán)

Atte: J&1/2

11 de junio de 2013, 09:10

 
Blogger Ulschmidt said...

J 1/2, un poema, un verdadero tango!
Esperemos que Tomás le ponga música.
Cuando vuelva a la ciudad le recomiendo que vaya - si es que no fue ya - al Tigre, al Delta del Paraná, una telaraña de islas, canales y casas palafíticas pegada a la misma ciudad. Mucho más extraño por estar justo ahí, a pocos kilómetros de los rascacielos.

11 de junio de 2013, 12:14

 

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