Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás


Unos quince años atrás, a fines del gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle la economía se estancó después de diez años de crecimiento continuo y al poco tiempo empezó a caer, todos se tiraban los pelos preguntándose que estaba pasando, pero muy pocos se lo preguntaban en serio, porque era más o menos obvio que las bases de nuestra competitividad estaban desapareciendo.

La intelectualidad oficial de esos años eran en su mayoría doctores con "becas Pinochet", es decir hijos de políticos exiliados que aprovecharon de estudiar más o menos gratis, pero no tenían experiencia en el mundo de la empresa ni eran muy brillantes que digamos. Entre estos becarios Pinochet estaba Fernando Flores, bastante más inteligente que el promedio pero totalmente perdido en su visión estratégica. Creo que a el se le ocurrió la explicación -que luego sería estandar- de por qué Chile había empezado a retroceder.

Flores decía que el modelo de crecimiento estaba agotado porque se había basado en la exportación de materias primas que cada día perdían más su valor, en un mundo donde lo valioso era el conocimiento y los servicios. Entonces proponía replicar en Chile el modelo de Silicon Valley con emprendimientos, capitales de riesgo y todo el yaba-daba que estaba de moda por esos años. Su visión fue bien miope, porque se malgastaron recursos y esfuerzo en cosas para las cuales no teníamos ventajas comparativas ni mucho menos competitivas.

Luego vino el raid de las materias primas empujadas por la burbuja china y durante casi 10 años los productores de materias primas nos forramos mientras las "sociedades del conocimiento" empezaron a tener más problemas que una monja con atraso: toda Europa arruinada de manera casi indefinida y los Estados Unidos con una destrucción de valor que no había visto en muchos años. La idea del Silicon Valley chileno perdió su mojo igual que la popularidad de Flores, quien se mandó a cambiar de Chile.

En el marco de ese diagnostico miope -como pasa con todas las ideas de moda- nació una política fallida: para convertirnos en una "sociedad del conocimiento" necesitabamos tener muchos doctores y así se potenció Conicyt regalando carísimas becas en el extranjero repartidas a destajo. Obviamente no fueron tan a destajo, si bien algunas fueron meritorias, buena parte de esta generosidad fiscal fue a parar a manos de hijos, sobrinos, nietos y yernos de los políticos, que luego llegaron de vuelta con flamantes doctorados en ciencias políticas, sociología y cosas por el estilo.

Los doctores en ciencias básicas, a lo menos tuvieron el filtro de la exigencia académica, no así los de ciencias blandas que en muchos casos volvieron igual de brutos que como fueron -o más- aunque encontraron colocación en las universidades, como propagandistas del gobierno de turno. Muchos de estos becados hoy pagan su deuda con papá Conicyt haciendo de publicistas, explicando lo inexplicable y racionalizando los errores de quienes son sus benefactores directos: los políticos.

El problema es la cantidad y la calidad: estamos recibiendo una avalancha de doctores desde hace un tiempo y no todos tienen conocimientos muy útiles. Algunos se presentan como doctores en economía pero en realidad sacaron administración de empresas, negocios, internacionales y cosas por el estilo. Muchos doctorados se han obtenido por la vía express de hacer una tesis, en fin, toda esta facilidad para hacer cuchufletas a costo cero nos tiene hoy con una inflación de doctores.

Para colmo las universidades tradicionales, en su urgencia por subir en los ranking académicos  empezaron a doctorar a destajo a sus profesores y hoy tenemos a profesores de estado que pasaron a doctores por la puerta chica de los convenios inter universidades. Entre bueyes no hay cornadas.

Ahora va a llegar de vuelta a Chile una cantidad importante de flamantes doctores, la mayoría de ellos ya no tienen cupo en la academia y lo único que saben es hacer clases. Las universidades ya están abarrotadas de doctores llegados del extranjero que consideran la pedagogía como una actividad innoble, por lo general prefieren la "investigación" que les permitiría vivir en la más dorada holgazanería llenándose los bolsillos. Por eso son profesores indolentes y como investigadores ni hablar.

Yo no culpo en absoluto a los que aprovecharon estas becas para salir a estudiar un postgrado, porque simplemente vieron la oportunidad y la tomaron, yo habría hecho exactamente lo mismo de haber podido. Incluso muchos doctores express pueden ser brillantes a pesar de sus credenciales dudosas, al final los diplomas no son garantía de nada.

Pero a muchos, especialmente los que no alcanzaron a atornillarse en la academia tradicional, los compadezco un poco. En cierto sentido fueron víctimas de un engaño basado en una política fallida. Probablemente se repetirá con ellos lo del cesante ilustrado, ese ingeniero civil que terminó manejando un taxi.

Si por lo menos hubiesen sido más selectivos, escogiendo solo a los excepcionalmente brillantes no tendríamos hoy este problema, porque esos son contados con los dedos de una mano. Y para variar el gobierno responde a una política fracasada con una solución todavía peor: ahora le pasaron el bulto a la Corfo que volverá a regalar plata a los doctores cesantes para que hagan su "emprendimiento". Eso se llama contumacia, es decir persistencia en el error. Uno tras otro.

16 Comments:

Blogger Rolando el furioso said...

No sé si fue Einstein quien dijo que "locura es hacer siempre lo mismo, esperando resultados diferentes"
Somos un país de locos, dirigidos por locos.

13 de enero de 2015, 11:05

 
Anonymous Anónimo said...

es claro Tomás que la relación entre universidad y empresa es débil en Chile, eso mejorara, si la disposición del saber o el conocimiento aplicado tiene un impacto en lo productivo.Yo tomo lo productivo como también una capacidad de dar movimiento a un sistema donde crecen las ideas y el valor de las personas y un territorio (creo que ese debería ser el fondo y no las lucas, ya que estas son un medio), eso requiere que se construyan vías de influencia abierta del conocimiento a las personas comunes y corrientes, me refiero a las que no participan del mundo académico , ni del mundo empresarial, para dar la oportunidad de cambiar la cultura divisoria entre las agóras que se ven el ombligo y la soledad de los prácticos innovadores.Bueno, estoy lejos de ser una experta, pero el tema es muy interesante.
Doña Pía.

13 de enero de 2015, 11:15

 
Blogger EDO said...

Respecto de la caida de la economia aun recuerdo cuando el genio de Aninat subio la tasa de interes y mato todas las pymes de este pais con semejante medida. Ahora la gorda va a promulgar una ley para atraer inversion extranjera...parece que ya avisoran la cagada que se viene con la economia. El problema de muchos de estos doctorados es que son los weones mas chantas que existen y el titulo les ayuda para escalar posiciones en la academia.

13 de enero de 2015, 11:18

 
Blogger Javier Bazán Aguirre said...

Con 'El ladrillo' suponía que íbamos a dejar de ser productores de materias primas. En ese fallaron.

Lo que falta es libertad. A propósito de la Nueva Ley de Medios, la abogada de esa ONGs Digital dijo que en Chile ni hubiera dado Wikilead. Acá no se hubiera dado ni IBM, Microsoft, ni Apple u otra empresa de ese rubro. Antes del llegada de los Chicago Boys, la informática era un monopolio del Estado.

Me han contado que muchos millonarios invierten grandes cantidades en laboratorios universitarios. Aquí es malo ser empresario, ni mucho menos millonario.

Así que no esperemos una alianza entre la empresa y las universidades.

13 de enero de 2015, 11:26

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Rolando, así es con los "gurus del año pasado" ven lo que resultó bien el año pasado y lo proyectan para los diez años que vienen, amplificándolo. Claro que siempre hacen estas proyecciones un día antes que se termine el ciclo.

Doña Pia, yo veo que no hay relación entre universidad y empresas. Por la estructura de nuestras universidades, donde ser profesor titular es un negocio rentable y seguro no existe el más mínimo incentivo para quebrarse la cabeza con problemas prácticos. El otro día leí sobre un profesor de la U de Concepción que también es inventor, pero eso es por una especie de hobby o chifaldura personal, podría vivir mucho mejor "investigando" es decir, haciendo nada más que escribir paper insulsos.

Tal como dices hay mucho potencial en gente que no está en la academia -sujeta a toda clase de incentivos perversos- ni en los negocios, donde lo único que se necesita es buen olfato y perseverancia, esos son normalmente los trabajadores que crean la verdadera tecnología, en minas, agricultura y fábricas. Es muy común ver a ese trabajador habiloso que soluciona problemas e inventa cosas, pero rara vez pasa de ser asalariado, porque para empresario se necesitan otras habilidades.

Igual creo que toda esta explosión de doctores solo va a llevar a que se deprecien, tal como sucedió al masificar las profesiones universitarias.

Edo, es la antigua creencia que los problemas se pueden solucionar con leyes. Ninguna ley va a conseguir que alguien invierta un solo peso, a menos que se lo de el gobierno subsidiando con plata de nuestros impuestos. Las leyes funcionan bien para prohibir y reprimir, pero son pésimas para crear riqueza, lo mejor para la creación de riqueza sería que no existieran las leyes o que fuesen las mínimas para evitar los crimenes horrendos.

13 de enero de 2015, 11:34

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Bueno Javier, el ladrillo rompió esa tendencia absurda que venía desde los gobiernos radicales para la sustitución de importanciones y la "promoción del estado" a la tecnología nacional, que nos trajo tanta miseria. La idea de terminar con los subsidios absurdos y el estado como promotor de ciertas empresas consideradas (arbtrariamente) como "estratégicas" fue una de las mayores innovaciones que introdujeron los Chicago Boys

13 de enero de 2015, 11:39

 
Blogger Nervio said...

como dijo un viejujo sabio: nadie debe aserruchar la rama donde esta parado...

"bendita contumacia"

13 de enero de 2015, 16:16

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Muy cierto Nervio, claro que la academia a mi nunca me ha sostenido ni de la manera más precaria, así es que puedo opinar con completa libertad sobre el asunto.

Yo espero llegar a vivir -o al menos ver que otros viven- de sistemas educacionales alternativos, si es que no estiro la pata antes, claro.

13 de enero de 2015, 18:45

 
Blogger Javier Bazán Aguirre said...

Lo entiendo. Y también me alegro. Por eso, me pregunto varias veces, cuando aparecerá el empresario que fábrica el auto chileno. En la fabricación de un auto hay bastante tecnología. Por ejemplo. Tenemos una larga costa y no fabricamos barcos. Por mi privados. No quiero que se meta el Estado.

13 de enero de 2015, 18:49

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Hay un asunto de ventajas comparativas de por medio. Detroit no pudo competir con la autoindustria japonesa (las ventajas japonesas son principalmente la ausencia de presiones sindicales y alta automatización) ¿autos o barcos en Chile? tendría que colapsar la industria en China y Japon primero.

Lo de las ventajas comparativas, se conoce desde hace siglos, ha sido probado hasta el cansancio pero los políticos aun lo ignoran. Cuando el gobierno no se mete en nada florecen los negocios que convienen solamente, bueno, los otros también pero no duran nada.

13 de enero de 2015, 18:56

 
Blogger Ulschmidt said...

ya existe un auto chileno, es electrico y futurista

http://www.veoverde.com/2013/10/conoce-a-voze-lufke-el-primer-auto-electrico-chileno/

13 de enero de 2015, 21:16

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Bueno, pero un triciclo eléctrico no es muy novedoso que digamos, en Alibaba hay más de 300 páginas con distintos modelos, me recuerda cuando nos dio por armar citonetas y Fiat 600, en los sesentas con la "sustitución de importaciones" habría sido grito y plata

13 de enero de 2015, 21:46

 
Blogger Nervio said...

la tecnologia en chile debe ir por el lado de aplicaciones muy especificas para mineria, metalurgia, pesca, agricultura y piscicultura.

Hacer autos no creo...

armas seria otro nicho... si nos dejan...

14 de enero de 2015, 00:52

 
Anonymous milton freedman said...

El problema de las universidades publicas en chile siguen el "modelo napoleonico" , es decir son solo fabricas de burocratas para empresas estatales y privadas , dejando de lado la creacion de nuevas tecnologias y emprendimientos . Y ni eso , ya que el divorcio entre el mundo empresarial y academico es total, gracias a la camarilla de burocratas-profesores que las administran, en su mayoria dinosaurios setenteros que sienten hostilidad hacia las empresas porque se han pasado la vida escribendo papers y nunca han trabajado, y por eso cuando los cabros se titulan no saben ni donde estan parados ya q las ues no enseñan lo que realmente tu trabajo requiere. Yo estudie un par de años en la universidad de atacama en copiapo y una minera canadiense le ofrecio al depto de minas participar en la elaboracion de las mallas curriculares de ingenieria para dotarse de profesionales con una formacion adecuada : los muy brutos de los profes casi los ahorcan.

En chile los empresarios son por lo general personas con poca formacion que hacen negocios para poder subsistir. En cambio en eeuu son los profesionales los que crean empresas tecnologicas basadas en el conocimiento adquirido. Por eso siempre viviremos de las uvas y el cobre

16 de enero de 2015, 04:22

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Don Milton, claro, el modelo napoleónico y la inutilidad de los contenidos son los más grandes problemas, sin duda. Las universidades han evolucionado (o involucionado) como un sistema a la medida de los intereses de los profesores, hasta su colega Adam Smith da cuenta de ese problema, existe desde tiempos remotos pero se ha agudizado en el tiempo.

Ahora no creo que sea malo expoertar uvas o cualquier otra actividad económica primaria, al contrario puede ser excelente cuando tenemos ventajas comparativas para eso, el dinero no tiene olor.

16 de enero de 2015, 09:07

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Nervio, hay que fabricar Rayos de la Muerte: grito y plata, acción a la distancia 100% eficaz!!

16 de enero de 2015, 09:11

 

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