Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás

Chile: el país de profesionales

viernes, 9 de octubre de 2015



Conversaba con un buen amigo, profesor de la universidad, mientras hacía tiempo para un examen de grado. Lo de siempre: que hacer clases es cada día peor, con alumnos que parecen moais, impasibles mientras el profesor habla y habla tratando de hacerlos reaccionar. Me decía que era igualito que estar en Isla de Pascua, frente a varias filas de moai.

Tiene razón, el año pasado yo hice clases y vi algo de ese ambiente tóxico que se ha apoderado de las aulas, donde alumnos y profesores se desprecian mutuamente y van cada uno a cumplir con un deber más o menos repugnante, los alumnnos a hacer las horas-nalga requeridas para conseguir "un título profesional" ese fetiche moderno que vale cada día menos. Los profesores para rellenar una hora y treinta minutos con lo que sea, cosa de cobrar el cheque a fin de mes.

No siempre fue así, antes entrar a la universidad era muy difícil y mantenerse mucho peor, de los casi 200 compañeros que entraron en mi generación difícilmente se titularon 20. Aunque la verdad sea dicha, entraba igual proporción de idiotas que ahora y muchos de esos tontos se titularon, sacaron postgrado y quedaron haciendo clases, no recuerdo a ninguno desmotivado o sin interés por estudiar. Con los estándares de los años ochenta, el 80% de los actuales alumnos -que hoy casi todos se titulan- no pasaría siquiera el primer semestre.

Yo viví la reforma de los años ochenta, en ese tiempo pensábamos con estupor que siendo tan difícil titularse, era una injusticia enorme que aparecieran universidades "privadas", es decir no las tradicionales, a las que se podía ingresar sin dar la Prueba de Aptitud Académica, como se llamaba entonces. También pensábamos que si la educación superior se convertía en un negocio y no la selección darwinista que era entonces, las universidades privadas iban a vender títulos tal como se vende cerveza. Yo era un convencido de eso.

Estaba equivocado. Pasó exactamente lo contrario porque las universidades privadas necesitaban validarse mientras que las tradicionales no. Cuando el antiguo sistema elitista se convirtió en un negocio masivo, los oligopolios tradicionales se quedaron sin ningún incentivo para hacer bien las cosas. Les pasó lo mismo que a esas minas ricas que son tontas, porque no tienen necesidad de abrir la boca, tenían el sello así es que empezaron a decaer y corromperse vendiendo el sellito que tenían a precio leonino.

La educación superior masiva se ha convertido en una cuchufleta masiva y a estas alturas todos lo saben. Los alumnos saben que ningún profesor hoy puede reprobar al 50% de un curso, mucho menos al 80% que es la cantidad de reprobados que deberían tener los cursos duros -según Pareto que nunca falla- para asegurar la formación de profesionales con cierta calidad. Entonces los hijos de mis amigos se titulan de psicologos o abogados, pero terminan colocando avisos en el diario porque hoy cualquier pobre diablo puede tener un título de esos y muchos más. Está lleno, hoy hasta el gato puede ser psicólogo.

Hasta en el día de hoy, si vemos las encuestas, existe en Chile un mito gigantesco y perenne: que "la educación" es el único camino para "surgir en la vida", dos clichés equivocados que están costando una fortuna a los contribuyentes y va a comprometer la opción que tuvimos de pasar a ser "desarrollados". Ese mito es totalmente falso, la educación formal hoy no le sirve a nadie para forrarse y a medida que se hace universal es cada vez más inútil, pero como estamos en una etapa de transición, la gente ni se da cuenta de lo que viene: una época donde los diplomas profesionales no van a valer ni la tinta con que se imprimieron. Todavía existe esa ingenua ilusión de que para forrarse basta con conseguir un diploma.

Los políticos olieron la sangre y no se les ocurrió nada mejor que ofrecer que el estado le pague la universidad a todos "los pobres" sin estar sujeto a ninguna restricción académica. De todos los ofertones que se les ha ocurrido este es el más estúpido por los muchos perjuicios que trae: nadie querrá estudiar en otra cosa que no sea una "carrera universitaria", hasta el gato tendrá títulos que no valdrán nada y cada día se irá descomponiendo más la educación porque no hay incentivo para ser dedicado, cosa que ya se ve con los alumnos-moai y los profesores-karaoke. Es el delirio de José Joaquin Brunner llevado a los extremos más absurdos.

Los perjudicados serán los tontos que les gusta estudiar. El Tomás Jr termina este año con promedio 6 y tantos de un máximo de 7 ¿y que? ¿le sirve de algo? Nada, sus compañeros supuestamente más vivos la hicieron con mínimo esfuerzo, obviamente que nunca tuvo posibilidad de recibir una beca ni nada de eso. Un país donde el esfuerzo no se premia se convierte en una fábrica de idiotas y mediocres. Mientras tanto los políticos hacen gargaritas con la "calidad de la educación" y la "igualdad de oportunidades".

No se si está bien o mal eso de admirar a ladrones o farsantes que "la hacen" y se forran cuenteando a otros más tontos que ellos. Esos que desde algún puesto político se sienten importantes y dueños del mundo. Pero la verdad es que esos son los modelos que hoy tienen los jóvenes. Puede que critiquen en público a Camila Vallejo o a Boric, pero en el fondo muchos los admiran porque "la hicieron". Esa es la calidad de nuestro "futuro de la patria". 

21 Comments:

Blogger EDO said...

Nahhh no dices nada nuevo....ya lo habias dicho antes miles de veces...podrias hacer un tema con la nueva metida de pico en el ojo que se llama esta cosa del emprendimiento, ahora hasta ramos en la u existen de eso llamado el emprendimiento (las ues ya preparan a sus estudiantes para el futuro desempleo), la innovacion y toda esa vendida de humo para los estudiantes se sientan como que aprenden algo util en la u.

Mas que eso el cagazo va a venir por mucha gente frustrada que vn a ver como el titulo no le sirve ni para limpiar el WC, el punto es que ahora las empresas buscan otro tipo de habilidades asi como el idioma y por eso la educacion de elite en chile murio wn si tengo un ingeniero de la UDLA que cobra 400 lucas y un ingeniero de la UCHILE que cobra 1 palo no hay donde perderse....mas que chile pais de profesionales lo que vamos a tener en el corto plazo sera un pais de emprendedores o profesionales vendiendo helados en las micros como aparecio en un reportaje el otro dia. (las estadisticas dicen que somos el pais mas emprendedor de AL)

9 de octubre de 2015, 21:20

 
Blogger Maximo said...

Hoy, y con mayor razón mañana, tendrá mas "éxito" y gásfiter responsable que cobra 20 lucas por cambiar una llave en media hora, que un profesional a los que te refieres.

9 de octubre de 2015, 22:34

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Edo, es cierto que no digo nada nuevo y que lo he dicho antes muchas veces. Igual lo voy a seguir repitiendo. Es un problema grave e importante, son generaciones de gente tonta y frustrada que se están incubando, hay que avisar una y otra y otra y otra vez.

Máximo, justo conversaba de eso con un amigo hace un ratito. No solo un gásfiter, cualquiera que haga BIEN su trabajo, comprometido y con seriedad le va a ir bien, sea lo que sea que haga. Cada día son menos. Eso es lo que se está perdiendo. La masificación y el mínimo común denominador nos está convirtiendo en el reino de los mediocres.

10 de octubre de 2015, 01:54

 
Blogger Pablo Torres said...

A mi en lo personal me importa bien poco. Gran parte de los que fracasaran (y fracasan) son los que están entrando en lo que entendemos como "éxito. Los que ya parten de base con un cierto piso o ventajas no sufrirán tanto de este problema, incluso en profesiones saturadas.
Por lo demás veo algunas consecuencias que no me parecen malas. Más emprendedores no es malo, de hecho puede ser muy beneficioso. Si observamos mercados locales en los que ha entrado un gran número de jóvenes profesionales creando nuevos negocios el panorama se ha enriquecido. Por ejemplo los cafés, hoteles boutique, locales de comida, diseño, productos sustentables, etc. Por cierto, que podría ser mejor que una mejora sustancial en los oficios por lo bien pagados (por lo tanto atractivos para gente más o menos educada) que serán a los que lo hagan de "bueno" para arriba. De hecho hoy en día conozco gasfiter y carpintero que ganan buenas lucas (sobre el palo) haciendo bien su pega. 20 lucas trabajos de media a una hora, unos tres-cuatro por día. Las va re bien y su única gracia es tener la técnica requerida, ser honestos, puntuales y agradables.

10 de octubre de 2015, 02:42

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Al final ese es el punto Pablo, hasta a un ingeniero electrónico le puede ir bien si hace bien las cosas, a cualquiera. El problema es que se gasta una fortuna en estudiar y te venden la ilusión que con eso vas a forrarte, pero solo lo escaso tiene valor y la educación masificada pierde su valor, no te garantiza que te va a ir mal ni mucho menos, pero tampoco entrega el valor que la mayoría de la gente cree

10 de octubre de 2015, 06:53

 
Blogger Gaston Fernandez Iglesias said...

Aquí hay un problema difícil de percibir si estamos imbuidos en alguna teoría económica. No se consideran distorsiones de este mercado universitario, pues en general ocurre que el cliente sobrevalora lo que le ofrecen (como si tuviera una superstición), la universidad entrega una imagen falseada de si misma (engaña), el resultado final de la compra (cartón) es incierto, pues interactúa con la persona que lo compró (como entregarle un auto a un corredor o a un miope). Todo esto no lo arreglará ni el Libre Mercado ni la regulación estatal por sí solos, pues ambas teorías requieren condiciones previas que en el mercado de la educación no se dan. NO AL SIMPLISMO

10 de octubre de 2015, 07:56

 
Anonymous Renzo G. said...

Lo primero que me hizo recordar esta entrada de blog fueron mis años mozos como estudiante de Ingeniería Civil Mecánica en la casa central de la UTFSM. Estaba en primer año, de mechón, y resulta que me tocaba cursar Fisica General I, mecánica clásica basicamente. Desde que entramos a clases ya nos venían metiendo el cuco de lo dificil que era el ramo y que tenía una alta reprobación. Dicho y hecho. Empezaron los certamenes y empezó a correr la sangre en tinta roja. Para empeorar las cosas, ese ramo tenía la rareza de que el promedio de notas se sacaba con un promedio geomètrico y no aritmètico, lo que hacía muchísimo màs dificil recuperarse de una mala nota.

Pero resulta tambièn que a medida que la sangre corría nos empezamos a enterar también que para disminuir el flujo de sangre el profesor coordinador aplicaba "un factor" para "inflar" un poco las notas y así el rìo no saliera tan rojo. Al final del semestre y después del examen especial para los reprobados y semi reprobados, la procesión por la oficina del profesor coordinador durò una tarde entera. De ahí salieron varios que entraron reprobados cantando victoria y agradeciendo poco menos que a la virgen porque les resultó la sùplica y los habían aprobado con la nota mínima. El resultado neto fue que la tasa de reprobación, a pesar de ser alta, no fue tan "escandalosa". Despuès con los años me enterè de que en ciertos ramos se exigía que la tasa de reprobación no pasara de un cierto umbral o a la inversa que la tasa de aprobación no bajara de un cierto mínimo.

Ese mismo año de mechón me enteré de que antiguamente se hacía cursar algebra y cálculo por separado, y no los hacían nada de fácil, con el resultado de que eran ramos que se contaban entre los posibles baches en el camino. Resultò que eliminaron la distinción algebra-càlculo y lo fusionaron en "Matemàticas", que era mucho màs asequible de aprobar.

Traigo esto a colación porque incluso en una Universidad con el prestigio y la supuesta exigencia de la UTFSM la vara se fue bajando con los años. No pocas veces escuchè comentarios de pasillo sobre que en los 80 y 90 era sumamente dificil llegar a la meta despuès de todos los obstáculos. Ya a comienzos del 2000 cada día eran menos los obstáculos y un gallo que pasaba de primer o segundo año ya sabía que estadisticamente iba a llegar al final, salvo uno que otro tropiezo menor por ahí. La única carrera que conservaba la fama de cuco era Ingeniería Civil Eléctrica, ahi te podían reprobar con un 54 o un 53 (se aprobaba mínimo con 55) porque te fue mal en el examen oral y no había sùplica que valiera.

En fin, la parte final de tu post me hizo recordar al gran Ramón Barros Luco, que decía que había solo dos clases de problemas: los que se solucionan solos y los que no tienen solución. A largo plazo yo creo que esto se va a arreglar solo y todo va a caer por su propio peso, la educación universitaria va a descomponerse cada día más, los títulos van a valer cada vez menos y los visionarios que se den cuenta la van a hacer y quizás al gilerío se avispe y siga el ejemplo. Quizás

10 de octubre de 2015, 09:24

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah yo estudié con ese maldito sistema, en la escuela de técnicos de la UTFSM (que tuvo sucursal en Arica 4 años), le llamaban "la curva de rendimiento" me parece recordar que al que le iba bien en las primeras el sistema para promediar lo premiaba y al que le iba mal en esas lo hundía, el mínimo en esos años era 60% pero hacían 8 horas cronológicas de clases y talleres: teoría en la mañana y talleres en la tarde, era igual que un trabajo, entrábamos a las 8AM hasta las 12:30 y en la tarde entrábamos a las 3 hasta las 7. El programa era muy bueno pero también con alta tasa de reprobación, creo que salimos como 10 de los 60 originales. Muy buenos profesores eso si, al entrar nos leían la cartilla: a nadie se trataba de "usted" los profesores eran "instructores" y se tuteaban, pero la cosa era sin perdón ni olvido, nota es nota y el que se echaba un ramo para afuera, porque el convenio se terminaba en 2 años.

La Santa María siempre tuvo fama de exigente, mis mejores profesores fueron de allá, después en la U de Tarapacá cuando se crearon las ingenierías civiles, trajeron a un equipo de profesores de allá que recién habían sacado la maestría: Hevia, Dávila, Gormáz y otros. Eran tan secos que los demás profesores (viejos mediocres) los acusaron de "comunistas" y los echaron, hoy la mayoría hacen clases en Valparaíso. Por lo que cuentas, igual aflojaron un poco la vara, pero los profes que tuve de allá fueron excelentes.

Concuerdo 100% que la cosa se arregla sola o no se arregla, sin duda que va a ser así, si hay una mejora el gobierno no va a tener nada que ver, será por vía de nuevas tecnologías o lo que sea.

10 de octubre de 2015, 09:43

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah y me acuerdo del "doctor Yuz" que me tomó el exámen final, ese exámen era estilo circo romano: oral y con resultado inmediato porque te ponían en el pizarrón con un problema complicado y lo resolvías o pa afuera.

Para pasar los nervios, mientras nos tocaba entrar nos pusimos a tomar cerveza (en esos años se vendía cerveza en el casino y tomábamos con los profesores como si nada), pésima idea, ahí perdieron el título varios. el famoso doctor Yuz le hizo honor a su fama de verdugo. A mi me tocó un problema de teoría de redez y eso me lo sabía con los ojos cerrados, tuve suerte, porque lo di medio cufifo.

10 de octubre de 2015, 09:49

 
Anonymous Wlsoni said...

Estoy de acuerdo en el deterioro de la diferencia de los ingresos esperados a medida que se masifica la educacion superior.y podemos esperar que sea una tendencia creciente, acelerada por las bajas previsiones de crecimiento.
Pero aun es muy grande la diferencia; el universitario recibe varias veces el ingreso esperado por sus compañeritos de liceo que trataron de entrar a trabajar al salir. A octubre del año pasado: http://goo.gl/wGhUwg
Me tinca, (jamas haria el calculo, ni hoy ni nunca, no es dia de pecar) que considerando costos de estudiar e ingresos dejados de percibir v/s ingresos durante la vida util,sigue siendo mas conveniente estudiar o al menos eso muestran los datos y es lo que los jovenes y sus familias tienen de referencia.
Y hay otro factor muy importante en Chile, los jovenes que se mantiene estudiando siguen siendo adolescentes hasta 25-28 años, viviendo en el "hotel papas" mientras carretean todo lo que pueden.

10 de octubre de 2015, 10:48

 
Blogger Jose Cornejo said...

Yo soy tecnico informatico con dos diplomas (en redes y programacion) pero resulta que mi campo esta copado por profesionales devaluados.

"Educacion no es el aprendizaje de hechos, sino que el entrenamiento de la mente para pensar" (A. Einstein)

10 de octubre de 2015, 11:49

 
Blogger EDO said...

A proposito aqui les dejo el reportaje de los cesantes ilustrados vendiendo helados vean la como con la correlacion edad las generaciones mas jovenes son las que estan llenando el oficio de vendedor de helados jajaja. De aqui se podria hacer una entrada sobre la nueva metida de pico en el ojo que es esa cosa del emprendimiento. Dejo link...

http://www.emol.com/noticias/Nacional/2015/10/01/752481/Perfil-del-vendedor-ambulante-el-29-tendria-educacion-media-completa.html

10 de octubre de 2015, 11:55

 
Blogger Ulschmidt said...

Si, y como diee Wilson, la educación terciaria se proletarizó, se volvió como una secundaria, muchos la asumen como una obligación, necesidad, prolongación de la adolescencia, del subsidio paterno y demás. Es cierto, antes los que estudiaban por obligación se conformaban con el secundario, salían a trabajar muy alegres ( tenía su primer moto o auto a los pocos años, cunado uno aún arrastraba apuntes) y estaban muy contentos con eso y en la universidad había una mayoría con ganas de estudiar.

10 de octubre de 2015, 12:14

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Claro Ulschmidt, solo lo escaso, diferenciado e incopiable tiene valor. Hay un problema implícito en lo que dice Wilson y Edo, es que antes mucha gente talentosa no estudiaba y se dedicaba a ganar plata desde jóvenes, con el paso del tiempo eso ha pasado a ser "mal visto" socialmente y los que no siguen estudios terciarios de cualquier clase son una especie de parias sociales, entonces van quedando los más malos entre los malos sin estudiar terciaria.

Que pasa, que tenemos niños improductivos, incapaces de pelar una papa hasta los 30 o más años, que son una carga económica en lugar de un aporte. Parece que nadie ha estudiado todavía este problema que se viene creando desde los ochentas, que cada día hay menos gente que produce realmente y más que parasitan. Hay también muchos más trabajos improductivos, de mentira, innecesarios, como los profesores por ejemplo y otros que aunque tienen profesiones potencialmente productivas no crean ningún valor porque viven de actividades subsidiadas, como los políticos.

Tenemos que más mujeres se incorporan al mundo del trabajo compartiéndolo con labores de casa, estas también son menos productivas, por esa y otras razones, lo que se refleja en que reciben sueldos más bajos. O sea que nos vamos convirtiendo en una sociedad parasitaria y altamente subsidiada, los países europeos ya están reventando por ese camino. Llega un momento en que la masa crítica de los realmente productivos se achica y no pueden sostener a los demás.

Por productivo me refiero a la capacidad de crear valor que otros estén dispuestos a pagar por el y que sea rentable. Una proporción creciente de lo que creamos tiene muy poco valor y eso es en buena parte por culpa de esta "educación" prolongada.

10 de octubre de 2015, 12:38

 
Blogger Gaston Fernandez Iglesias said...

Si ven la parte buena, los vendedores de helados con cartón lo harán mucho mejor que los antiguos, y en términos sociales, podría este plus incluso pagar en el tiempo su educación.
Por otra parte, he notado que en los talleres aparecen jóvenes técnicos mucho mejor preparados, técnica, social y culturalmente, que los que recuerdo de hace ya varios años. Como titulaba aquella teleserie: "Algo habrán hecho"

10 de octubre de 2015, 12:55

 
Blogger Gaston Fernandez Iglesias said...

Aunque las profesiones estén a la baja, por lo menos sepamos cómo escribirlas:

Acerca de la forma correcta de escribir correctamente el nombre y el diminutivo de la profesión de Ingeniero o Técnico , como ser “Ingeniero agrónomo“ y su diminutivo como Ing. agr.,o “Ingeniero comercial -Ing.com.", o “Ingeniero electrónico - Ing. elec.", todos ellos con sus adjetivos correctamente en minúscula. Al respecto les hago ver lo siguiente:

1. La Real Academia no tiene ninguna referencia acerca de cómo se escribe el adjetivo de una profesión. Dice que "Ingeniero" se abrevia "Ing.", pero nada dice del adjetivo.

2. Por su parte, las leyes ortográficas indican que se debe escribir con mayúscula luego de un punto, pero añade que exceptuando si es punto de abreviatura.

3. Por parte de cuando escribir con mayúscula, hay cerca de 100 reglas, pero ninguna señala alguna referencia al adjetivo de una profesión, menos aún en su fabreviatura. ( ver www.reglasortograficas.com, reglas 13 y 14 de "Casos especiales", copiada abajo).

Por lo tanto, no existe fundamento alguno para escribir malamente con mayúscula “Ing. Agrónomo”, o “Comercial”, o “Electrónico”, así como su abreviatura "Ing. Agr.", etc. Se puede apreciar con gran frecuencia que todas las profesiones aparecen escritas de esa errónea manera. Quizás en el futuro sea esto formalmente aceptado por simple costumbre, pero los profesionales deben estar conscientes de esta situación anómala. Personalmente, creo que escribir con mayúscula al adjetivo (agrónomo, comercial, electrónico) y de otras ingenierías y técnicas, viene del automatismo del computador tras el punto del diminutivo , lo que se transmite a la palabra completa, que se acepta fácilmente como un natural intento de darse importancia de manera barata.
Atte.,
Gastón Fernández, Ing. xxx.

Ref www.reglasortograficas.com :
-"13. Los sustantivos que designan títulos nobiliarios, dignidades y cargos o empleos de cualquier rango (ya sean civiles, militares, religiosos, públicos o privados) deben escribirse con minúscula inicial por su condición de nombres comunes, tanto si se trata de usos genéricos: El rey visita a los pilotos españoles en el circuito de Abu Dabi; El papa es el obispo de Roma y sucesor de san Pedro; el presidente de la república es un cargo electo, como si se trata de menciones referidas a una persona concreta: La reina inaugurará la nueva biblioteca; El papa visitará la India en su próximo viaje; A la recepción ofrecida por el embajador acudió el presidente del Gobierno, acompañado por la ministra de Asuntos Exteriores y el director del Gabinete.
Aunque, por razones de solemnidad y respeto se acostumbra a escribir con mayúscula inicial los nombres que designan cargos o títulos de cierta categoría en textos protocolarios, se recomienda acomodarlos también en estos contextos a la norma general y escribirlo con minúscula.”
-“14. Los sustantivos que designan profesiones se escriben siempre con minúscula: El médico no llegará hasta mañana; ¿Quiere consultarlo con su abogado?"

10 de octubre de 2015, 14:51

 
Blogger Nervio said...

Supongo que si el estado paga las clases de los alumnos... se acabara con la ridiculez de que los papas DEBAN financiar pensiones alimenticias de estudiantes hasta los 28 años... como es posible que no se corte la obligacion con la mayoria de edad...¿existe esta obligación en algun pais civilizado?

PD: toda obligacion familiar debería cesar con la edad de emancipación. Despues de eso, buena voluntad o esfuerzo personal. Formamos mamones legalmente.

10 de octubre de 2015, 22:25

 
Anonymous Renzo G. said...

Las clases de física y en general de todos los ramos eran las clásicas cátedras en sala con plumón y pizarrón. Solo en algunos ramos se hacían laboratorios pero eran unas cuatro o cinco veces en el semestre durante unas tres horas cada sesión, nada más. En los ramos de física las experiencias de laboratorio eran entretenidas por lo general, la nota del laboratorio se convertía a un factor (el "etha") que podía subir un poco la nota final del semestre.

Yo creo que a medida que avance el proceso de descomposición de la educación superior y la desvalorización de los títulos de alguna forma se van a generar los incentivos para que el entuerto se arregle solo. Los potenciales universitarios quizás vean que ir a la Universidad es una pésima inversión y los que contratan quizás se den cuenta de que con tanto "profesional" suelto no están creando ningún valor ni están produciendo nada que les permita crecer o tener buena rentabilidad. Así de lado y lado pueden surgir los incentivos para buscar el camino por otro lado distinto a la Universidad y para contratar gente con habilidades distintas que solo haber aprobado un plan de estudios. Creo que los nuevos tiempos que vienen van a exigir nuevas habilidades que no tienen nada que ver con las formalidades de los diplomas y nada que ver con aprobar un plan de estudios a modo de carrera de obstáculos. En todo caso la inercia y la tendencia a mantener el status quo siguen siendo fuertes pero en algún momento va a tener que cambiar por ser contraproducente.

11 de octubre de 2015, 12:36

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Claro, hay una gran inercia y muchos intereses creados. Hay gente que se está forrando con el negocio de la educación, ganando millones a cambio de nada. Pero como dices esos desbalances se terminan compensando solos. Es similar a lo que pasó con la educación municipalizada, que se creía monolítica e imbatible pero hoy todos se arrancan de ella. Lo más probable es que las cosas se arreglen solas, la educación deberá bajar de precio y las universidades al final tendrán que adaptarse al cambio tecnológico y cultural que viene.

11 de octubre de 2015, 13:31

 
Blogger Gaston Fernandez Iglesias said...

Concuerdo que esto se debiera arreglar solo, pero un par de generaciones sufrirán las consecuencias de haber tomado malas decisiones, eso es lo intragable e impresentable. Y por allí se dice que las malas decisiones de uno afectan hasta la sexta generación para adelante. Raya para la suma: jodidos hasta el 2130.

12 de octubre de 2015, 08:41

 
Blogger Sergio Meza C. said...

Ah, Bradanoide; soy una excepción. Me gusta – y siempre me gustó - participar de las clases, entender, seguir los argumentos del que está adelante y echar a andar el cerebro para sentir cómo se abren nuevas ideas y percepciones – y de pasada sentir cómo “el mate” se va expandiendo - y plantear preguntas de fondo. Mala suerte si el profesor se siente atacado por su ignorancia o se siente sacado de su esquema.
La verdad es que se quejan de llenos los profesores; son los mismos que, cuando se les hacen preguntas "buenas", se ponen a la defensiva y notas cómo intentan zafar de la pregunta.
Otra cosa; en este país el temor al ridículo es cosa viva y vigente; todos prefieren seguir en la ignorancia y dejar durmiendo sus dudas antes que ponerse en "el peligrosísimo predicamento de queda por giles"; son trancas del colegio en todo caso; desde ahí viene ese trauma y los profesores de ese nivel eran (son) expertos en hacer sentir podridos a los "fuera del molde"
Un círculo vicioso Tomás; los profesores de educación superior reciben el pastel ya horneado.

Saludos desde Rengo, Cachapoal, Sexta Región, Chile

15 de octubre de 2015, 15:54

 

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