Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás

El currículum de fracasos

jueves, 5 de mayo de 2016



Leo una historia extraordinaria, resulta que Johannes Aushofer, profesor adjunto de psicología y asuntos públicos de la Universidad de Princeton, tuvo la brillante idea de escribir su currículum académico. Pero no con los logros que ha tenido en su vida, sino por el contrario, con cada uno de sus fracasos. Un currículum al revés.

Por ejemplo coloca una sección llamada "Programas de posgrado en que no fuí admitido", otra "Posiciones académicas y becas que no me dieron", "Artículos rechazados en revistas científicas" y así sucesivamente. Dice don Johannes en la introducción de su currículum "La mayor parte de las cosas que intento fallan pero estas fallas son a menudo invisibles, mientras que mis éxitos son visibles. He notado que esto a veces causa la impresión que todo lo que hago me resulta bien. Como resultado otros tienden a culparse a si mismos de todos sus fracasos, sin considerar el hecho que el mundo funciona principalmente en base al azar, los puestos a que hemos postulado pueden estar arreglados de antemano o los comités de selección de las revistas pueden haber tenido un mal día cuando reibieron mi artículo. Este currículum de fracasos es un intento de balancear el otro currículum y poner algunas cosas en perspectiva".

Como dije, me pareció una idea increíble, de esas que me enamoran a primera vista. Así es que sin más demora me pongo a hacer mi propio currículum de fracasos, adjuntaré copia a mi pomposo Curriculum Vitae, que es una especie de escaparate de diplomas y galardones. En fin, aquí voy:

1.-Cuando no quedé aceptado en la universidad
Fue mi primer fracaso. En el año 1973 cuando di la Prueba de Aptitud Académica, estaba convencido de ser un maldito superdotado, siempre me creí más inteligente que los demás y lleno de confianza hice una sola postulación a la carrera más difícil, de la universidad más selectiva de Chile: marqué Ingeniería Civil Electrónica en la Universidad Técnica Federico Santa María. Luego me fui muy contento a esperar que me recibieran con los brazos abiertos. Obviamente no quedé seleccionado. Si hubiese sido un poco menos petulante habría postulado también -por si acaso- a Ingeniería de Ejecución Electrónica en la Universidad del Norte, donde con ese mismo puntaje habría entrado sin problemas. Pero bueno fue una lección brutal de humildad, me dolió pero no la olvidé más.

Fue una gran suerte. De haber quedado seleccionado en la Santa María no habría durado ni un semestre. En esos años todavía no existían las calculadoras, solo los superdotados de verdad podían ser ingenieros y lamentablemente ese no era mi caso, yo era pillito nomas.  Lo otro que aprendí de ese fracaso es que siempre hay un second best. Cuando uno fracasa en algo grande puede intentar lo mismo pero en menor escala. Así fue como estudié para Técnico Electrónico en Incap, con lo que igual conseguí ese lindo diploma sansano con las torres y las vacas. No era de ingeniero pero algo es algo dijo el diablo. Sin contar que fue una preparación excelente para mis futuros estudios en la universidad.

2.-Cuando "me eché" mi primer ramo
En la universidad me había acostumbrado a creerme el mejor alumno en todas las materias. Creo que nunca nadie terminó una prueba más rápido que yo, nunca. Era muy rápido y aunque no me sacara notas extraordinarias eso me daba cierto prestigio de vivo. En el segundo semestre del segundo año de la universidad reprobé mi primer ramo. Era Análisis de Sistemas, un curso que con el tiempo terminé enseñando, pero cuando lo estudié lo encontré estúpido y aburrido. Sin darme cuenta llegué al último exámen ¡y estaba reprobado! Esa fue la segunda gran bofetada que recibió mi ego, algunos de mis amigos que me creían "inteligente" terminaron la carrera sin reprobar ni un ramo, hasta donde yo recuerdo reprobé tres: además del mencionado después reprobé Electrónica II y uno de los Laboratorios (por inasistencia). Claro que en ese tiempo ya trabajaba y estudiaba al mismo tiempo. Igual fue una tremenda frustración no haber sacado la carrera en el plazo mínimo.

3.-Cuando me echaron de mi primer trabajo
Cuando trabajé en Importadora California, en la Zona Franca de Iquique tuve mi minuto de fama. Llegué como un pobre diablo que pesaba menos que la señora que hacía el aseo, me hacían bromas porque traspiraba mucho y no usaba desodorante (no alcanzaba la plata), etc. pero al poco tiempo era el brazo derecho del dueño y del gerente gracias a dos habilidades clave que tenía: sabía programar computadores y sabía inglés. A esas dos habilidades apareció una tercera de manera casi espontánea: los japoneses de la Casio se hicieron muy amigos míos y preferían trabajar conmigo que con mis jefes. De un día para otro el éxito me sonreía, me dieron mi propia oficina y hasta me invitaron a Tokio, donde consolidé muchas amistades y ya era una micro celebridad en la Casio. ¿Que pasó? Se me subieron los humos a la cabeza, pensé que era indispensable y que sin mi la empresa no podría funcionar. Entonces me puse insoportable, iba a trabajar cuando quería -o sea casi nunca- y abusé tanto de la paciencia de Gabriel Abusleme, que era mi jefe, hasta que me mandó al diablo: "o trabajas como todo el mundo o te vas". Obvio que me fuí indignado, los principios no se transan.

El verdadero fracaso no fue cuando me echaron sino cuando Zvi Posner, el dueño de la empresa, no corrió a mi casa a rogarme que volviera. La verdad le apenó mi PLR pero me dijo "lo siento Tomás pero Gabriel es el gerente, fue su decisión así es que buena suerte nomás, tu eres muy hábil, pero todavía te falta para ser inteligente". Como me tenía simpatía igual me ayudaba pasándome mercadería para contrabandear al Perú, pero pasó el tiempo y pude ver con estupor que la empresa no se derrumbó sin mi genial aporte. Ese fue mi verdadero fracaso, un golpe tan duro que todavía no me repongo.

4.-Cuando la Academia prefirió prescindir de mis servicios
En esos años yo era buen amigo del decano de la Facultad de Administración y Economía de la universidad y me consiguió un puesto como profesor a contrata para dictar Análisis de Sistemas. Fue mi debut y despedida, porque en realidad nunca encajé dentro del ecosistema universitario, hasta el día de hoy me siento como un pájaro raro cuando voy a tomar exámenes o varios otros años en que he sido profesor-hora, creo que jamás podría encajar en ese ambiente -aunque nunca hay que decir nunca. La verdad es que no creo que me aprecien ni me tomen muy en serio, excepto por un grupo minúsculo de dos o tres amigos, para el resto soy un pájaro raro, o al menos así lo siento. Pensándolo bien esto no lo veo como fracaso, creo que más bien sería un fracasado si fuera como ellos.

5.-Cuando me fui a pique como empresario
A fines de los años ochentas, apareció mi primo millonario y me pasó plata para que abriera mi propio negocio, a la vez que me colocó de gerente de la Soc. Comercial San José en la Zona Franca de Iquique. Entonces pensé que no tenía como fallar. Mi primo me aseguraba que me podría hacer millonario si mover un dedo  yo me la creí, todo se trataba de comprar barato y vender caro ¿puede haber algo más fácil que eso? El fracaso fue espantoso, no solo por mi sino por mis trabajadoras que dependían de mi. Pocas veces estuve en una situación tan angustiante y desesperada como en el momento en que me llegó una montaña de deudas y no tuve como pagarlas. Buena parte de mi aversión al trabajo viene de ea horrible experiencia.

6.-Cuando escribí muchos paper que no terminé nunca
Cuando publicaron mi primer artículo indexado en la revista Ingeniare, pensé que sería pan comido dedicarme a eso. Soy bueno investigando y mejor redactando, así es que conversé con algunos amigos y pensé que podríamos hacer una fábrica de papers, con lo que me haría famoso primero y después rico. Pero me mató la autocrítica. Cuando empezaba a escribir y leía, me daba cuenta que el asunto no aportaba nada, que la metodología era dudosa -desde entonces tengo esa especie de fobia hacia la estadística inferencial y los métodos econométricos- pensé que si me publicaban esa basura terminaría avergonzado de mi mismo. Así fue como dejé un montón de artículos sin terminar y no fue sino hasta que me junté con don Ian Thomson que encontré algo que me pareció medianamente relevante. Pero mi soñada de fábrica de papers se quedo en eso: los sueños seños son.

Deben ser muchos más los fracasos, estos son solo los que se me ocurren en el momento y la lista ya se está alrgando demasiado. Hay muchos asuntos en que pienso que puedo ser muy bueno, pero nadie a venido a golpearme la puerta y pedirme que los haga, "si Dios quiere darme, ya sabe donde vivo" es mi grito de batalla, soy más del estilo del pescador que del cazador.

Pero pensándolo bien hay cosas que me enorgullecen de mis fracasos: de cada uno he aprendido algo, he aprendido de lo que soy y lo que no soy, sobre todo hasta donde me alcanza el brazo. Soy menos petulante que antes gracias a mis fracasos, muchos han sido leciones invaluables de humildad. A bofetadas he aprendido, pero los golpes enseñan rápido. Lo que más me enorgullece es que a pesar de haber fracasado tanto y en tantas cosas no me siento un perdedor, como muchos de mis amigos se sienten al primer porrazo. Ssiempre me he parado de nuevo y de algún modo me las he arreglado para mandar al diablo la frustración. Hago mío ese maravilloso párrafo de Mao:

Luchar, fracasar, volver a luchar, fracasar de nuevo volver otra vez a luchar y fracasar otra vez, y así hasta la victoria
(Desechar las ilusiones, prepararse para la lucha, 14 de agosto de 1949)


15 Comments:

Blogger Gaston Fernandez Iglesias said...

Excelente idea esto del anticurriculum. Espero que se difunda y tener la paciencia de hacer el mío, que será extenso. Gracias por el dato, Tomás.

5 de mayo de 2016, 07:51

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

jaja yo puse un extracto nomás, seguro que debería ser más largo, pero está lo principal

5 de mayo de 2016, 08:50

 
Blogger Jose Cornejo said...

Un "Anti-currículum", me encantó la idea! Quizás sea una mejor manera de recordarnos por nuestros cagazos que por nuestros exitos gracias a nuestra tan particular idiosincrasia.

De hecho te equivocaste. debiste haber seguido escribiendo papers, pues si es la "profesion" del futuro.

5 de mayo de 2016, 09:34

 
Anonymous Wilson said...

Genial la idea de esta especie de anticurriculum. Yo agregaria los sucesos donde el azar fue clave en cambio de direccion o logros esenciales y estamos completos

5 de mayo de 2016, 09:35

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

José, claro que es buen negocio, el problema es que no era tan fácil como o pensé. Escribir porquerías y colocarlas en revistas malas para que rellenen no es tan difícil. Lo que cuesta es escribir algo que sea original, use una metodología correcta y sirva para algo.

Wilson, es cierto, habría que hacer también un "currículum de cuevazos". Muchas veces atribuimos a nuestra genialidad algunas cosas que nos llegaron solo por suerte.

5 de mayo de 2016, 09:51

 
Blogger Leus said...

La última entrada que agregó el tipo a su anticurrículum es la mejor:

Meta-fracasos

Este maldito CV de fracasos ha recibido mucha más atención que la totalidad de mi trabajo académico.


La primera vez que ví algo similar es el anti portafolio de Bessemer Partners, donde listan todas las empresas en las que tuvieron la oportunidad de invertir y no lo hicieron (pudieron invertir en Google cuando todavía estaban en el garage):

https://www.bvp.com/portfolio/anti-portfolio

5 de mayo de 2016, 09:56

 
Blogger EDO said...

E realidad los fracasos son buenos si aprendes de ellos y mejorar para tener exito. Si tienes mas fracasos que exitos te conviertes en un fracasado. Ahora el exito no depende de la suerte sino que saber digirir tu vida hacia el exito a pesar de los fracasos entre medio.

5 de mayo de 2016, 14:48

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Todo mal Edo, no entiendes nada de nada y no me molestaré en explicartelo. Eres el Emperador del Lugar Común, esa debe ser también una forma de talento.

5 de mayo de 2016, 15:36

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Leus, que bueno el portafolio jajaja!

Tu deberiai registrar tu experiencia de e-publish, fuiste pionero con WordPress, casi-casi. En fin, así son las cosas...

5 de mayo de 2016, 15:38

 
Blogger Frx said...

Con esto podría hacer una charla motivacional, yo también tengo mi buena recopilación de fracasos por ahí, empezando por mi fracaso en Youtube, el rechazo de un cómic para una revista, fracaso en los comics en absoluto, fracaso en la carrera de Ilustración, fracaso en encontrar otra cosa y alguno que otro fracaso en Deviantart, donde algunos casi me hicieron desistir en dibujar. Y bueno, también hay fracasos amorosos por ahí XD.

5 de mayo de 2016, 16:23

 
Blogger Ulschmidt said...

mira vos a Mao !. Agrego unos versos de Almafuerte:

¡ PIU AVANTI !


No te des por vencido, ni aun vencido,
no te sientas esclavo, ni aun esclavo;
trémulo de pavor, piénsate bravo,
y arremete feroz, ya mal herido.

Ten el tesón del clavo enmohecido,
que ya viejo y ruin vuelve a ser clavo;
no la cobarde intrepidez del pavo
que amaina su plumaje al primer ruido.

Procede como Dios que nunca llora,
o como Lucifer, que nunca reza,
o como el robledal, cuya grandeza

necesita del agua y no la implora ...
¡Que muerda y vocifere vengadora,
ya rodando en el polvo tu cabeza!


yo, aparte de poner el verso, en general me rindo mucho antes.

5 de mayo de 2016, 16:42

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Frx, hay que volver a parase nomás, quedarse en el suelo llorando o masticando el fracaso es de niñitas.

jajaja Ulschmidt, es que el soldado que se arranca sirve para otras batallas!
Buena la de Almafuerte/Palacios! esas si que eran arengas.

5 de mayo de 2016, 17:13

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Hay otro texto que no se de donde salió pero me llamó la atención, es este:
"Entonces Ulises habló con su alma y le dijo ¡ánimo alma mía, hemos pasado por cosas peores"

No es de la Iliada ni de La Odisea al parecer, no he podido encontrar la fuente.

5 de mayo de 2016, 17:18

 
Blogger Ulschmidt said...

.. y está aquel de Shakespeare, mas o menos: "acá estamos amigos otra vez en la brecha". y la brecha es un agujero en el muro de un castillo al que el rey asalta con sus hombres.
Yo por supuesto no leí el libro, lo vi en una película.
Ese otro Ulises, no será el Ulises de Joyce? (lbro, según dicen, que lleva toda una vida entender o no se entiende nunca)

5 de mayo de 2016, 19:53

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

El Ulises de Joyce es pura jerigonza Ulschmidt, dudo que tenga tres palabras seguidas con algún sentido. James Joyce era irlandes, así es que debe haberlo escrito borracho como cuba, seguro. Nunca pude pasar de la página 9 o 10, ya ni me acuerdo.

5 de mayo de 2016, 19:58

 

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