13 mayo 2016

La Burocracia Internacionalista 2: Negociaciones con Bolivia


Un asalto callejero
Imaginen que van caminando por un barrio peligroso de madrugada, entonces, entre las sombras aparece alguien que los amenaza con un cuchillo y les exige entregar la billetera. Pero suporngamos que -preocupados por la seguridad- portan una pistola Glock para defensa personal, cargada con 17 tiros, todo con sus papeles y permisos al día.

El asunto es ¿como reaccionarían ante la amenaza?. Una forma sería sacar la pistola y apuntando al estómago y pedir al asaltante que por favor aclare que es lo que desea. Otra forma sería no mostrar la pistola sino decirle "señor asaltante, lo que usted está haciendo es ilegal así es que voy  denunciarlo para que sea debidamente enjuiciado, usted se va a arrepentir de su actitud".  Creo que no es difícil darse cuenta cual es la reacción lógica frente a una amenaza o provocación de ese tipo.

Resulta que ante las amenazas y provocaciones de Evo Morales -no voy a decir de Bolivia, porque creo que este es un problema personal- el Gobierno Chileno está reaccionando de la segunda forma, mandando carísimos abogados con sus pelucas empolvadas a discursear, para regocijo de muchos bolivianos y frustración de los chilenos.

El cuchillo
Es claro que Evo Morales nunca ha actuado de buena fe ni menos está dispuesto a aceptar un fallo adverso del Tribunal de La Haya, su idea es simplemente crear "presión internacional" para amenazar a nuestro gobierno, de la misma manera que el asaltante amenaza con un cuchillo. Su cuchillo es la demanda ante la Corte Internacional, repleta de resquicios para evitar que aparezca como una impugnación del Tratado de Paz y Amistad de 1904, apela a "derechos expectaticios" como una alambicada figura para impugnar sin impugnar y tratar de ganar por secretaría lo que perdieron en la guerra hace más de un siglo.

Si el Gobierno de Chile acepta a entrar a su juego y acude mansamente a someterse a las decisiones de un tribunal externo, está haciendo lo mismo que el caballero que incepa a su asaltante sin atreverse siquiera a mostrar la pistola.

La pistola
¿Y cual es la pistola de Chile según en este caso? Más que pistola, Chile está armado de un fusil de asalto: casi el 80% del comercio exterior boliviano pasa por puertos y territorio chilenos. No solo les permite entera libertad de tránsito sino que además usan y abusan de costosas facilidades extra tratado, pagadas por nosotros los contribuyentes, a favor de Bolivia.

Al gobierno chileno no le cuesta nada mostrar su arma con decisión, los asaltos funcionan solo si el asaltante está convencido que puede infundir miedo a su víctima. Evo Morales tiene el convencimiento, justificado por la experiencia histórica, que a los políticos y la cancillería chilena les aterroriza la confrontación abierta, y que muchas veces prefieren perder antes que defenderse. Pese a lo que dijo Burgos el otro día, el gobierno si tiene la billetera fácil y la entrega a la primera amenaza.

La justicia internacional
Ayer comentaba sobre la burocracia internacionalista que -a través de sus brazos multilaterales- ha ido difundiendo un consenso económico en torno a la equidad, la inclusión y la llamada "igualdad de oportunidades" colocándolas en el centro de los valores económicos políticamente correctos. Pero el internacionalismo es mucho más ambicioso que dar consejos económicos: un fin último es un sistema de gobierno mundial basado en los consensos que esa elite de burocratas han fijado.

Un gobierno siempre se debe apoyar en la fuerza porque la represión es buena parte de la esencia de todo estado. El primer escalón para replimir es la repartición centralizada de la justicia que partió con el castigo a los crímenes de guerra nazis y se ha ido expandiendo en el tiempo. Hoy ya se habla de un "Derecho Penal Internacional" dictado por organismos y cortes internacionales, que imponen sus consensos en temas como derechos humanos y lo que se conoce bajo el eufemismo de "Resolución Pacífica de los Confictos".

Un sistema a favor de los más fuertes
Estas jurisdicciones centralizadas y con pretensión de universales, no son otra cosa que la consagración del abuso y manejo de los países fuertes sobre los débiles. Porque ningún país fuerte reconoce jurisdicción ni está sometido a esa "justicia internacional", curiosamente ellos promueven que los demás países firmen esos pactos y convenios y queden sujetos a sus propios intereses, esto especialmente de la potencia grande que está quedando que son los Estados Unidos.

Reglas básicas de negociación
Volviendo a lo de Bolivia hay algunas reglas básicas, elementales, que siempre tienen que seguirse antes de negociar. La primera es conocer bien con quien se está negociando y estimar correctamente cuales son sus intereses y sus intenciones, solo un estúpido negociaría tomando en cuenta lo que declaran e ignorando lo que hacen y así es precisamente como está actuando el gobierno chileno: reccionan a los dichos y se quedan impasibles frente a los hechos. La segunda cosa importante es entrar a negociar decididos a ganar, mientras que el gobierno chileno desde el comienzo entró pensando en cuando sería aceptable perder. El último error garrafal es anunciar que Chile no denunciará el pacto y que acatará lo que diga la corte, esa es la mayor estupidez de todas, tomando en cuenta que el gobierno boliviano ha dejado en claro que diga lo que diga la corte seguirá peleando.

Hay muchos más errores, como el total desconocimiento de la historia, cultura y valores de los aimaras, se ha visto como una y otra vez el gobierno falla en adelantar sus reacciones, también muchas declaraciones a priori que cierran las puertas y atan de manos al gobierno que, llegado el caso tendrá simplemente que desconocer el tratado y cerrar la puerta comercial a Bolivia. No atreverse a plantear eso muestra como la actitud timorata ante el asalto que mantiene envalentonado a Evo Morales, igual como estuvo en su momento Hilarión Daza. Chile puede parecer manso y muchos de sus políticos pueden ser cobardes y entreguistas, pero la gente es decidida y cuando llega el momento no les tirita la mano y no resulta fácil pararlos. No se olviden que toro manso es el peligroso.

Los aimaras son muy buenos en asuntos tácticos, pero horribles en cuanto a visión estratégica. En eso se parecen a los mapuches y muchos otros pueblos originarios que todavía no aprenden a pensar en el largo plazo. Creo que eso explica muchas de las miserias y desilusiones de la historia política boliviana, nunca han tenido un hilo conductor, una visión nacional efectiva y realista. A falta de eso están repletos de retórica y de frases incendiarias. Si las guerras fueran con palabras serían invencibles, solo por lo bonito que hablan.

Cuando colmen la paciencia
Yo creo que de seguir la escalada de provocaciones de Evo Morales, lo que le espera es un corte de sus importaciones y exportaciones a través de Chile, al diablo con el tratado porque si ellos lo ponen en duda Chile con mayor razón puede hacerlo, pienso que ese será el desenlace natural de todas estas provocaciones, si no es en este gobierno será en uno próximo, porque la gente ya está bastante irritada con la escalada de agresiones de uno de los peores presidentes que tenemos en la región. Esa puede ser nuestra verdadera guerra con Bolivia, no se necesita disparar ni un solo tiro y creo que es una forma civilizada y eficiente de mostrar la pistola, o mejor el rifle, frente al asalto.

7 comentarios:

  1. La primera opción es la más logica cuando estás consciente del riesgo que ello implica el ser atacado por un delincuente. Es el instinto de preservacion y supervivencia que entra en funcion de neutralizar la amenaza.

    A esta administración le importa una mierda nuestro país y por eso se comporta tan pusilánime y condescendiente como diciendo "ya, arreglemonos por la buena". Un presidente con cojones, simplemente le baja la cortina a Evo y no importa cuanto ladre, No logrará su objetivo.

    Chile debe retirarse ya de todo pacto, club de pobla y puterio frances al que se asoció.

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  2. Los grandes no se someten realmente a estas instancias internacionales: la UN, el Pacto de Bogota, La Haya, etc.. Propician que existan pero se autoexcluyen. Los chiquitos van ahí porque, mas o menos, "una nación pequeña debe confiar en el derecho y no en la fuerza" pero precisamente si se enfrentan a una grande no les servirá de nada.
    Y si se enfrentan a otra "pequeña"? Pues la verdad es difícil que Argentina se enfrente con Tanzania o cosa así. Siempre el asunto es con los vecinos de siempre.
    Entonces, en vez de organismo multilateral que abarque cientos de naciones debemos llevar bien las relaciones con media docena de países cercanos y punto.
    Es la diplomacia directa la que fracasa. Muchas cosas deben negociarse pero los funcionarios prefieren no aparecer como "vendepatrias", patean la pelota para adelante y se exponen a un tribunal internacional que puede fallar cualquier cosa en vez de tener el valor de una negociación directa entre partes.
    En otros casos hay que mantenerse firme pero el sometimiento a foros internacionales crea una vía de negociación forzada, antinatural, que también puede terminar en cualquier cosa.

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  3. José, Ulschmidt, el multilateralismo siempre ha resultado un fracaso ¿acaso la creación de las NAciones Unidas trajo paz en el mundo? ¡Claro que no! Al contrario, sus resoluciones han alentado conflictos e iniciado un montón de guerras. Porque una organización no puede ser mejor que los miembros que la componen y en las NAciones Unidas y sus múltiples brazos se cobija lo peor de cada país, al menos en sus niveles superiores (embajadores y altos consejeros. El fracaso del multilateralismo es un reflejo del fracaso de los políticos nacionales.

    Entregar soberanía graciosamente, a cambio de nada es una muestra de cobardía y en buena parte sinverguenzura. Porque toda esta enorme burocracia internacional va creando sus propios intereses, y la gente que trabaja allí se va turnando en los gobiernos nacionales. Nuestro canciller actual y nuestra presidente se alimentaron de la ONU durante años y ahora tienen que devolver la mano actuando de manera generosa con el multilateralismo, hay grandes conflictos de interés en eso.

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  4. Estas confundido Bradanovic. En el mundo no hay multilateralismo o internacionalismo. En realidad lo que hay es mucho de unitelarismo dictado por una potencia en particular, determinada a erosionar cualquier vestigio de nacionalismo o de verdadero internacionalismo, entendido este ultimo como el respeto a la soberania de las naciones y el trato igualitario entre ellas.

    MV

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  5. Cuanta verdad, aunque todo lo que deberían hacer todos los países es limpiarse de políticos demagogos, incapaces y oportunistas. Después hablar de qué hacer respecto al resto de las cosas que involucren a ambos.

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  6. Miguel, Frx, bueno soy bien esceptico con eso del "nuevo orden mundial" pero si parece que hay ciertas ansias de dominación y de imponer consensos por medio del engaño y retórica internacionalista. Tal vez no sea como lo cuentan pero algo de eso hay parece. El respeto a la autodeterminación lo han estado erosionando desde hace mucho tiempo, especialmente desde los Estados Unidos y varios países de Europa que todavía se creen que llevan "la antorcha de la civilización". La ONU y sus tentáculos, la OECD y todas las demás instituciones truculentas por el estilo, incluyendo ONGs como Grrenpeace yo creo que son fachada de esos sueños de dominación mundial de algunos avivatos

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  7. Dicen que si el río suena, es porque piedras trae y he sabido de varias teorías al respecto, pero creo que pese a todas las pajas mentales o cosas fantásticas de algunas de ellas, se basan en algo real y en efecto hay un lobby que busca imponer su visión de corrección política a todo el mundo. Al final es un imperialismo de Siglo XXI, donde no vienen ejércitos invasores, sino que se hace todo desde los diferentes medios de comunicación y metiendo propaganda en la industria de la entretención, donde hasta se han visto casos de censura.

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Stating point of view
Indicate precisely what you mean to say
Yours sincerely, wasting away
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Will you still need me, will you still feed me
When I'm sixty-four"