Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás

Crisis de legitimidad y demagogia

viernes, 10 de febrero de 2017


Todos sabemos que la democracia tiene problemas, los experimentamos a cada rato y ya casi estamos anestesiados con ellos. Tal vez el mayor problema de todos no es la demagogia, sino la falta de representatividad, es decir, el grado en que los que llegan al poder político representan al conjunto de los que tienen derecho a voto. Otra forma de ponerlo es en términos de legitimidad: las autoridades son legítimas solo en la medida que representen, al menos, a la mayoría del electorado.

Dicho en estos términos, el actual gobierno de Chile es ilegítimo, tal como lo han sido muchos otros en el pasado. La legtimidad es un asunto muy complejo porque involucra un sentimiento, más que características objetivas de buen o mal gobierno, sin embargo se puede medir objetivamente según el porcentaje de votos que se obtiene en una elección respecto del universo.

Un gobierno "malo" puede ser legítimo y representativo, como fue el primer gobierno de Bachelet o el primero de Chavez, a menudo el pueblo se equivoca y Vox Populi no siempre es Vox Dei. Pasan los años y después los mismos que aplaudieron con entusiasmo a Bachelet hoy abominan de ella, ha pasado lo mismo antes con otros presidentes y también al contrario, muchas veces.

Porque el favor popular se puede ganar con demagogia. Hay medidas que a corto plazo dan bienestar, son muy aplaudidas y a veces permiten a un grupo consolidarse por décadas, aunque con el tiempo se vea que los resultados son desastrosos. Pero estando instalados en el poder, resulta relativamente fácil mantenerse, como lo han hecho los hermanos Castro en Cuba por ejemplo.

En el sistema democrático -al menos en teoría- la mayoría manda y la minoría se somete, esto se azucara y se esconde con una serie de equilibrios y concesiones más o menos simbólicas, pero la democracia es el gobierno de las mayorías, donde la minoría se tiene que tragar el sapo y esperar su momento. Como no es práctico que muchos manden, solo lo hacen unos pocos representantes que son elegidos para estos efectos.

La pregunta del millón es ¿que pasa si estos ungidos no representan a la mayoría? Esto podría ocurrir por varias situaciones. Allende en 1970 obtuvo más o menos un tercio de los votos, en esos años no existía segunda vuelta y fue nombrado por el congreso. Bachelet fue electa por segunda vez el 2014 con un 62.17% de los votos... sin embargo solo votaron el 42% de los habilitados para hacerlo. Es decir votaron por ella apenas el 26% ¿como puede ser legítima una elección con ese porcentaje?

El problema de la legitimidad es consecuencia del Dilema del Votante del que hablaba en mi entrada de ayer, resulta que los políticos amañaron de tal forma el sistema, que ahora pueden hacerse elegir aunque no representen a nadie, han estirado tanto el sistema de abusos desde 1990 que les permite con un 2% o 4% de adhesión popular real, gobernar sobre el restante 96%. Si no creen solo miren lo que les está costando conseguir las firmas para reficharse como partidos políticos.

La representatividad y su consecuencia, la legitimidad, es un problema muy complicado. Es imposible incluso en condiciones teóricas, como demostró Kenneth Arrow en el Torema de la Imposibilidad de la Democracia, mucho menos en el mundo real, lleno de ruidos, cuchufletas e imperfecciones, pero la legitimidad, tal como la utopía, es una meta, un punto al que debemos acercarnos y cuando nos alejamos demasiado se corre el riesgo del colapso. Es lo que está pasando ahora en todas partes, y en Chile en particular.

Como nos podríamos acercar a la legitimidad
Entre las ideas que se me ocurren para acortar esta enorme brecha de ilegitimidad que tiene la política hoy, estaría una vuelta a las características originales de la Constitución de 1980, como facilitar la creación de partidos políticos y la participación de independientes, eliminando las barreras de entrada que han venido colocando los partidos en todos estos años. Claro que esto abriría las puertas a demagogos y oportunistas, para evitarlo se podría volver al sistema original de solo dos grandes partidos, con procedimientos democráticos internos bien definidos, auditados por Contraloría y en última instancia por Tribunales. Los partidos políticos autarquicos son un peligro para el país.

Creo que los sistemas de primarias mediante filtros sucesivos, como en Estados Unidos, podría evitar en alguna medida el poder de las maquinarias internas de los partidos que son la mayor amenaza a un sistema democrático, las oligarquías políticas internas en los partidos son culpables directos de la crisis de legitimidad en que hoy vivimos.

La democracia tiene dos enormes peligros y no se conoce todavía receta para conjurarlos: la no-representatividad y la demagogia, lo malo es que ambos peligros surgen de causas opuestas: la concentración del poder produce gobiernos ilegítimos y su atomización produce demagogos y oportunistas. Otro problema sin solución. Hasta donde yo conozco esto ocurre desde la época de los antiguos griegos, tal vez desde mucho antes. Tampoco hay que olvidar que en términos históricos los gobiernos más estables han sido -por muy lejos- las monarquías hereditarias. Parece que la sola disputa por el poder trae inestabilidad, ilegitimidad e injusticia.

Cuando yo sea Presidente del Mundo y escriba la nueva constitución para Chile, tomaré la de 1980 como ejemplo, que es la mejor que hemos tenido, pero profundizaré algunas cosas.

Primero solo dos grandes partidos, uno de derecha y otro de izquierda y que las distintas corrientes hagan carrera dentro de esos partidos para complicarle la vida a los demagogos y oportunistas.

Segundo colocaría un sistema mayoritario absoluto: el que saca más votos se lleva todo el poder, chao con todos los complicados equilibrios de poderes que solo debilitan y hacen ilegítimo al sistema.

Tercero forzaría la alternancia, ninguno de los dos partidos podría gobernar más de dos períodos seguidos, excepto en casos muy excepcionales.

Bueno, eso será para cuando haga mi golpe de estado, porque si hay algo que he llegado a detestar, personal y profundamente es la democracia y las elecciones.

13 Comments:

Blogger Ulschmidt said...

¿no suena Piñera como el más posible candidato al próximo turno? Si le sumamos la experiencia Bachelet, y aún el revival Lagos, hay una cosa que asoma en la política chilena: la reelección por un turno adicional.

10 de febrero de 2017, 08:11

 
Blogger Jose Cornejo said...

Quizás la democracia, no sea el mas perfecto de los sistemas, pero es "perfectible".

Lo que han hecho estos cabronazos es simplemente transformar el "sistema democratico" que dejó el GM en una sarta de leyes que impiden la aparicion de un outsider. El mismo sistema que la izquierda catalogó de "anti democrático" les ha servido para perpetuarse en el poder. Ahora con la derogacion del binominal estamos a merced de esta cáfila que de no ser por la politica, se mueren de hambre.

La constitucion del 1980, como originalmente se concibió es la mejor que hemos tenido, pero con las "modificaciones" aprobadas y firmadas por Ricardo I terminó siendo un adefesio.

Hace falta un curso de educacion civica en Chile, aunque sea por youtube.

10 de febrero de 2017, 09:00

 
Blogger EDO said...

Nunca ha habido democracia en chile. Lo que existe hoy es la dictadura de politicos y empresarios....antes fue de militares. Por ultimo si hicieran bien las cosas. Vean uds paises como Singapur el cual fue una dictadura que saco a su gente de la pobreza.

Por ahi lei el otro dia un articulo que decia que para votar lo primero que se debe hacer es un test de conocimientos. No deben existir elecciones con mayoria absoluta..sobretodo cuando el pueblo es tan estupido e ignorante.

10 de febrero de 2017, 10:56

 
Anonymous Wilson said...

Chile necesita un ladrillo elaborado por gente que no pretenda su inmediata transformacion en un programa de gobierno, es decir sin limitaciones de realpolitik. Un ladrillo desatado de de convenciones,como el tamaño del estado,las tasas de impuestos y su reorientacion al consumo, el permiso para todo del funcionario-coima, financiamiento a organismos sin control (liceos,Ues,hospitales, ongs, etc), chantajes de las mafias sindicales, reocupar la enorme actividad del estado desperdiciado en guerras contra las drogas, limpieza de jueces"politicamente correctos"etc, etc. Ese ladrillo debe estar "al aguaite", inevitablemente se comenzar a discutir y algunos apoyaran algunos puntos y otros lo atacaran, hasta que se den las condiciones para transformarlo en programa de gobierno; y eso solo podra ocurrir cuando haya un gobierno que se perfile como suficientemente fuerte

10 de febrero de 2017, 11:42

 
Anonymous Anónimo said...

Hola, esto es de otro tema, estaba viendo sobre las entradas de microempresa y comparación de pequeña empresa, pero dices que el problema de la microempresa es que tienen volúmenes muy bajos en dinero,? a que se refiere con volúmenes bajos?, ventas menos veinte millones al año, o menos de cincuenta millones al año?, porque en las ciudades pequeñas del país hay muchísimas microempresas y decías que eran diferentes a las pequeñas empresas en su organización, saludos Braulio.

10 de febrero de 2017, 12:18

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ulschmidt, Piñera está liderando en las encuesta ahora, pero todavía "mis cosas pueden pasar", puede que venga uno o dos gobiernos de la derecha política, yo espero que aparezca algo meor a lo que hay ahora, todavía es tiempo.

José, dudo mucho que la democracia sea "el más perfecto de los sistemas"

Wilson, hacer un nuevo ladrillo debería tener de cabeza trabajando a los políticos de derecha, sin embargo a ni uno solo le importa, lo que en realidad les interesa es llegar al poder en las elecciones que vienen, nada más.

10 de febrero de 2017, 12:24

 
Blogger Frx said...

Curiosamente según Aristóteles, la monarquía es lejos el mejor tipo de gobierno aún cuando la tiranía, que él consideró la degeneración de este tipo de gobierno, es la peor de todas las degeneraciones de gobierno. Asimismo, según el filósofo, la forma degenerada de la democracia es la menos mala de todas. También es curioso que hablaba bastante bien de la política, tanto que hasta uno se llega a preguntar si los políticos de entonces eran más decentes que los de ahora o qué onda.

10 de febrero de 2017, 12:51

 
Blogger Nervio said...

La república es invento Romano (estado de derecho, separación de poderes, equilibrios entre grupos sociales) incluso la eleccion de representantes (tribunos de la plebe) en vez de voto directo, y plesbicitos para asuntos importantes. Todo es Romano. Se creo esta herramienta para evitar que alguien tuviera demasiado poder. Y se fue al tacho cuando los soldados se convirtieron en devotos de sus caudillos.

La democracia es invento ateniense, es otra cosa con el grave peligro que las masas quiten derechos a las minorías tras un pericles de turno.

Y lo tenían claro los fundadores de USA, y me parece que los de Chile al tomar como modelo la república romana y no la democracia griega.


“Las democracias siempre han sido espectáculos de turbulencia y beligerancia, siempre han resultado incompatibles con la seguridad personal o los derechos de propiedad, y han sido, en general, tan cortas en sus vidas como violentas en sus muertes”. James Madison.

¿Remember, democracy never lasts long. It soon wastes, exhausts, and murders itself. There never was a democracy yet that did not commit suicide.

John Adams.


Por eso majaderamente repito, el grado de democracia util, es el que se presenta con veto si se alcanza un número importante de firmas para ir a un plesbicito y con elecciones revocatorias de algunos cargos de estado, con nombramiento técnico (hoy es peor, pues cargos tecnicos son nombramiento politico, de gobierno).

Saludos

10 de febrero de 2017, 15:00

 
Blogger EDO said...

Frx: La monarquia puede ser lo peor sobretodo en pueblos latinos. Ver el caso de España y Francia. El ejemplo de Francia ya es lo mas didactico de como un rey inepto (Luis 16) puede dejar en la hambruna a su gente.

Hace unos dias lei de un tipo de como seria el futuro y decia que en el futuro no habran gobiernos ni politicos. Todo estara supervisado por una gran supercomputadora que tendra a todos felices...eso.

10 de febrero de 2017, 21:33

 
Blogger Frx said...

EDO, efectivamente sería lo peor del mundo, aunque si nos atenemos a lo que dice Aristóteles en Etica Nicomaquea, una mala monarquía con un rey corrupto sería una tiranía. Aún así, apuesto a que si viviera hoy y viera todo lo que ha pasado en el mundo, reconsideraría muchas cosas que escribió para entonces.

Según Leonard Peikoff (sucesor de Ayn Rand), el futuro estaría regido nuevamente por religiones, pero desconozco qué lo hace afirmar tal cosa. Si me preguntan a mí, yo más bien veo que los SJWs de hoy serán reemplazados por esnobs obsesionados con establecer una suerte de Ley de Newton hasta para los gustos de la gente, aunque varios de ellos son conservadores y el puritanismo religioso podría renacer desde ahí, quién sabe.

10 de febrero de 2017, 23:23

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

El comentario a continuación -que está muy bueno- es de mi primo político ERNESTO GARCÍA ALEXANDERSSON, me lo envió por mail y lo publiqué a través de mi cuenta, véanlo que está bien interesante

12 de febrero de 2017, 12:47

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

El carnaval es algo que alegra la vida a los ariqueños (quizás no a todos pero eso no importa) y a otros pueblos somnolientos de los alrededores. Nacionales o de otros países.

Si es cultura o no, no importa. La cultura no existe. Algunas mentes pensarán que ciertas cosas los hace cultos y otras mentes pensarán en otras cosas.

Tendremos cultura musical y cultura literaria y otras de nombres nobles. Pero también existe la cultura futbolística. ¿Y quién me va a decir que eso no es cultura?

Dependiendo del gobierno de turno, ellos montan "eventos culturales". Que en algo inculcan la ideología del sector público de turno.

¿Quién puede afirmar qué es lo que es "cultura"? ¿Será que cultura es lo que le gusta solamente a un grupo selecto de personas? ¿Y quién escoje a esas personas?

Una persona comentó que había leído no sé que libro y como diciendo que si usted no ha leído eso es un inculto.

Yo he leído miles de libros (estoy viejo ya asi que he tenido harto tiempo). De filosofía, de política, de historia, de ideologías, de civilizaciones, de la Revolución Francesa y de un montón de cosas más.

Cuando joven tocaba obras de Juan Sebastián Bach en órgano en las iglesias. Y digo Juan Sebastián porque muchos de su familia fueron grandes compositores. No existe UN sólo Bach.

Su hijo, Johann Christian fue mucho más famoso que JS y era el músico al que Mozart más admiraba. Tanto así que influyó significativamente en los conciertos de Mozart. Tengo montones de músicas de ambos, y se nota.

Carl Philipp Emanuel Bach, otro hijo, fue famosísimo.

https://en.wikipedia.org/wiki/Carl_Philipp_Emanuel_Bach

El Bach que todos conocen (creo que soy iluso al mencionar eso - que TODOS conocen), Johann Sebastian, comenzó a popularizarse como el más eminente compositor pasados ya 100 años de su muerte.

Mendelssohn rescató algunas partituras en una pescadería donde estaban envolviendo el pescado en partituras originales de JS Bach.

Así de desconocido era ese hombre que hoy es considerado como el mayor compositor de todos los tiempos.

¿Conocen a Felix Mendelssohn y sus obras? ¿Sabían que estaba prohibido tocarlas bajo el régimen de Hitler porque mi amigo Felix era judío?

¿Y sabían que pasaba lo mismo con Gustav Mahler? Ese que en el estreno de su octava sinfonía necesitó 1.024 participantes en el escenario.

Pero con Wagner era todo lo contrario. Quien haya leído las cartas que intercambiaron Wagner con Nietsche habrá notado que eran de un tono claramente antisemita.

Puedo hablar de Kant, de Hegel, de Jung, de Freud, de Nietsche, de Marx, de Bukharin, de Engels, de Lenin, de Milton Friedman, de los 7 enormes tomos de la Segunda Guerra Mundial escritos por Churchil, y varias obras más de Sir Winston (fue un escritor muy prolífico) y de Lord Keynes.

Entre varios otros que no recuerdo y sería muy largo de ennumerar.

Además de todo eso tengo dos doctorados obtenidos en una de las universidades más prestigiosas de los Estados Unidos. Y "summa cum laude" para los que tienen idea de lo que eso significa.

¿Y eso significa ser culto?

Lo que significa es saber un montón de cosas que a nadie le importan. Olvídense de la cultura. Es algo imaginario.

Como la historia. Cuidado con creerle a la historia. Porque la historia es un recuento de eventos pasados sobre los cuales un grupo de gente se ha puesto de acuerdo.

Y volvemos al carnaval. Por fin algo entretenido en medio de la aridez de lo escrito anteriormente.

Y lo que entretiene es muchísimo más importante que lo que los susodichos eruditos llaman de cultura.

De carnaval es un tema que conozco, después de haber vivido alrededor de 20 años en Brasil.

(continúa...)

12 de febrero de 2017, 12:49

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

(continuación)

Pero no hay que hacer comparaciones. Arica es Arica y Rio es Rio de Janeiro. Y cada uno con lo suyo.

Las tradiciones son diferentes. Los chilenos somos conservadores, los brasileños son desinhibidos. Donde marchar casi media hora por la avenida, cada una de las escuelas, con las niñas prácticamente en pelota, no le llama la atención a nadie.

Excepto a los turistas, que llegan de países más conservadores y se impactan con tanta belleza desnuda bailando al ritmo de una samba con una naturalidad que los espanta.

Y las jóvenes más bonitas van en unas plataformas y se llaman "destaques". Tengo una historia muy simpática y personal vivida con un "destaque", pero eso no es materia para publicarse ni susurrarse.

En fin, muchos ariqueños también habrán tenido alguna historia con alguna participante del carnaval y todo esto es parte de la naturaleza.

Eso no se llama cultura. Se llama pasarlo bien. Y eso es lo que más importa en esta vida. No la cultura. Ni siquiera importa a qué le llaman cultura.

Y hablando de música, mi frase para el bronce: "La vida sin música es una estupidez".

12 de febrero de 2017, 12:50

 

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