Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

El arte de enseñar

miércoles, 15 de febrero de 2017


Producir cursos online es una de las cosas que me interesan mucho, siempre trato de inscribirme cuando aparece un curso que enseña... a hacer cursos online. Parece redundante pero ¿que mejor que aprender de los que diseñan estos cursos? Se supone que deben ser los expertos que más saben del asunto. Me he inscrito en varios y todos estos cursos han resultado ser mala experiencia. Como yo me creo un evangelista de estas cosas les contaré un poco de mi experiencia en esto, por si a alguien le toca diseñar algo relacionado.

El primer fiasco: Georgia Tech
El primer curso en que me inscribí fue un fiasco y lo tuvieron que suspender después de la lección preliminar, porque se armó un caos espantoso tratando de organizar grupos de estudio en torno a Google Docs. No pudieron siquiera empezar a enseñar. Se llamaba Fundamentals of Online Education: Planning and Aplicattion, del Georgia Institute of Technology. Que vergüenza para la universidad y los profesores, hoy es mostrado como ejemplo de lo que no se debe hacer.

El único que terminé
Después me inscribí en E-Learning and Digital Cultures, de la University of Edimburgh. Un curso entretenido aunque bien superficial, igual me sirvió para algo, porque como trabajo final había que armar un "artefacto educativo" y ese fue mi curso "Aprenda Python en tres días" que hasta el día de hoy recibe visitas de todo el mundo, especialmente desde India, al día de hoy tengo 14.496 visitas. En realidad el curso en si no enseñaba nada útil, pero el trabajo final consistía en hacer algo y eso me sirvió. Es el único que me preció que valía la pena terminar

Más tarde comencé dos cursos más: Foundations of virtual instruction de la University of California Irvine, además en Innovación educativa con recursos abiertos, del Tecnológico de Monterrey, dos cursos espantosamente malos, diseñados por y para profesores. Aburridos y llenos de esa retórica que a los profesores les encanta: teorías del aprendizaje, planificación y todo ese yaba-daba inútil que parece que es lo único que saben hablar los educacionistas.

Más cursos malos
Y ahora caí de nuevo, me inscribí en un programa de micro master online, que se llama Aprendizaje y enseñanza digital de la Universidad Galileo. Es más de lo mismo. He llegado a la conclusión que lo único que se puede aprender de estos cursos online sobre enseñanza digital es como no se deben hacer estos cursos. Casi no hay error que no cometan.

Malos cursos en español
En general los cursos en idioma español son particularmente malos, no solo en este tema, me he inscrito en varios cursos del Tecnológico de Monterrey, la Universidad autónoma de Mexico y otras universidades en español y todos los he dejado a las primeras lecciones, existen ciertos vicios comunes en estos cursos, que son los mismos que yo he visto en los profesores de liceo y universidad en sus clases presenciales.

Casi todos los cursos online en español son una réplica de los cursos presenciales con los vicios que estos tienen. Las cosas que más me molestan ene estos cursos son:

1. Verbosidad, verborrea. Ocupan los 10 o 15 minutos de la clase en repetir ideas de muy poca relevancia con una especie de deleite por las palabras, a los hispano-hablantes nos apasiona hablar por hablar. Al final de la clase uno se pregunta ¿qué aprendí de esto? Y la respuesta normalmente es nada o algo obvio, que todo el mundo sabe.

2. Profesores que leen un teleprompter. Lo peor es cuando leen rápido y mal, La explicación narrada tiene un estilo y sintaxis completamente distinta de una explicación escrita, de hecho se piensa que una prosa escrita se acerca a la perfección cuanto más se parezca a la palabra conversada, el error aquí consiste en escribir un texto que se lee bien, pero al narrarlo suena pésimo.

Tal vez la principal diferencia entre narración y texto escrito es el uso del punto aparte, uno puede leer un párrafo largo con dos o más ideas sin gran problema, pero escucharlo es una experiencia horrible. Una clase online jamás debería basarse en la lectura de un texto, mucho menos si está mál escrito y mucho, mucho menos si el profesor no sabe leer.

3. Exesivo énfasis en definiciones, enumeraciones, más que en explicaciones. En una clase online a nadie le interesan las definiciones, a menos que sean para explicar un fenómeno real o para ilustrarlo, las definiciones y enumeraciones teóricas deben eliminarse o darlo como material de lectura complementaria. En una clase online el estudiante quiere "aprender" o "comprender" algo nuevo, de preferencia ese algo debe ser sorprendente, o a lo menos interesante porque si no entra por un oído y sale por el otro, en cada frase debe haber una idea sorprendente o esclarecedora de algo.

4. El fetiche de la planificación, el educacionismo como lo llamaba N. Parkinson, es el opuesto a la pedagogía y consiste en la expresión burocrática de los profesores, que además son funcionarios públicos. Estos tienen una adicción casi fetichista con la planificación y según sus estándares el mejor profesor es el que más planifica. Esa es una completa estupidez, si bien es necesario un mínimo de planificación porque las cosas totalmente improvisadas suelen salir mal, la planificación no es un pilar ni un requisito fundamental, es solo es un apoyo, que puede convertirse en lastre si se pone como punto central en la producción de un curso.

Un curso bueno en español
Para ser justos, no todos los cursos en español que he tomado han sido malos, al menos recuerdo un buen curso que fue Democracia y Decisiones Públicas, Introducción al Análisis de las Políticas Públicas, de la Universidad Autónoma de Barcelona, un curso en español bastante bueno, del que no tengo nada malo que decir.

Como debe ser un buen curso online
El primer requisito es que el instructor domine completamente lo que está enseñando, para hacer una clase de diez minutos en video, el instructor debe ser capaz de hablar con fluidez por una hora o más sobre el tema, la clase entonces debe ser destilada, con cero relleno retórico, una idea tras otra. El ideal de una buena clase online es que sea parecida a una charla TED, debe ser novedosa, asombrosa, que deje una enseñanza clara y que no se olvide porque el alumno debe percibir esa idea como algo valioso. Si eso no se cumple, ninguna otra cosa que se diga puede reemplazarlo, si eso se cumple, aunque se cometan todos los errores y se rompan tdas las reglas la clase será buena.

El corazón de un curso online son sus videos, de 10 a 20 minutos máximo. Si son aburridos o se perciben como largos, los alumnos simplemente los dejan, cada video debe colocar una idea o concepto con claridad y dramatismo. Es increíble que estas cosas tan sencillas no son satisfechas por unversidades llenas de recursos como pasa en el curso de la Universidad Galileo, que se supone que cuenta con alto presupuesto, hay errores tan básicos como sonido lleno de eco y profesores leyendo atropelladamente el teleprompter.

¿Y esos pretenden enseñar como hacer un curso online? No gracias, creo que es preferible aprender como yo lo estoy haciendo ahora, por prueba y error. No saldrán perfectos a la primera, pero es la opinión de los alumnos lo que importa. Porque enseñar tiene mucho más de arte que de ciencia.

10 Comments:

Blogger EDO said...

Yo al menos lo que he visto lo mejorcito es cursos de Korea del Sur. La explicacion didactica y las pausas para evaluar lo aprendido hacen que uno aprenda del curso. Lo otro es el material adicional que puedas ingresar tales como libros de catedra, tareas, etc.

Hay cursos mas heavy en EDX en el cual te hacen hacer teoria y laboratorio y los cursos son realmente dificiles.

PD: Cuanto has ganado con tus cursos online tomas??? es rentable o no???

15 de febrero de 2017, 23:48

 
Anonymous Wilson said...

Creo que te lo he mencionado antes: la transcripcion de la clase para mi es clave.
Por velocidad de la lectura, retroceso facil, la potencia de la vista en la recordacion, posibilidad de resaltar etc etc, la lectura del texto se agradece.
Incluso una clase algo latosa puede ser ojeada a la rapida para sacar algo de utilidad, o hasta para criticar al autor. :-)
Muchas TED son trasnscritas, seria interesante ver si son mas visitadas cuando le agregan el texto.
Pero son mas pirateables...

16 de febrero de 2017, 10:18

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Diferentes personas tienen diferente manera de aprender, ese es uno de los problemas. Pero las clases de video sirven poco para transmitir conocimientos que hay que memorizar, son más bien para desarrollar habilidades y entender cosas fundamentales que pueden resultar complicadas de explicar por escrito.

Para memorizar o aprender procedimientos específicos son mucho mejor las lecturas complementarias y la ejercitación.

16 de febrero de 2017, 11:25

 
Anonymous Anónimo said...

Qué te parece el periodo que otorga cada curso su planificación, es correcto seguirla?, o si un día te lenvatas con ánimo lo puede hacer todo en un par de horas?.

16 de febrero de 2017, 13:43

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ese es un ejemplo típico de las diferentes maneras que mejor acomodan a cada persona. Algunos prefieren la disciplina de un estudio constante, con plazos para terminar, fechas y metas que cumplir. Si no siguieran esos planes nunca terminarían nada porque su auto disciplina no es muy fuerte y el plan los ayuda a fijarse obligaciones.

Otros (si tienen más auto-disciplina) pueden preferir estudiar solo cuando les da la gana, sin plazos ni planificación pero manteniendo el impulso por terminar lo que empezaron ientras piensen que vale la pena hacerlo

Hay un tercer grupo que es el más numeroso, que no tiene auto-disciplina ni quiere imponerse obligaciones, esos generalmente no terminan nada ni llegan a nada, solo van perdiendo el tiempo, picoteando y pasando el tiempo viendo tele, youtube o con videojuegos.

Estudiar cualquier cosa tiene un componente árido y un período de aburrimiento y sacrificio, los que piensan que podrán conseguir algo sin ningún esfuerzo, normalmente no consiguen nada, hagan lo que hagan. Bueno, algunas pocas veces se ganan la lotería, esa es su oportunidad.

16 de febrero de 2017, 13:58

 
Blogger Pablo said...

Una vez postule para hacer clases en un IP. Entre todos los requisitos para postular, era ir a una jornada un sábado en la mañana a un curso online de docencia y nuevas tecnologías.
El bendito curso consistía en 20 giles sentados en una sala mirando en un televisor de 29" una "charla" grabada quizás cuando, de una vieja que se limitaba a leer lo que se veía en un PowerPoint, ni siquiera interactuaba con los sustentes a esa charla ....Dos horas en eso. Menos mal que era de nuevas modalidades de educación, porque si hubiese sido de modalidades tradicionales, quizás como hubiese sido, con tiza y pizarrón quizás.

Por cierto, para el curso al que postulaba a dictar eligieron a un ingeniero recién titulado y no a mí, que en ese tiempo tenía 10 años de experiencia en la industria en el tema específico de lo que trataba el curso. Me imagino que a los estudiantes de carreras técnicas le interesaba más tener un docente con experiencia real en la industria que a un profesional con sólo conocimiento teórico....
En fin, ir a hacer clases de 21 a 23 hrs por 10 Lucas la hora tampoco es tan atractivo (dijo el picado)

16 de febrero de 2017, 14:37

 
Blogger Jose Cornejo said...

Concuerdo principalmente en lo ultimo que acabas de decir, Tomás.

Desde que me he metido a coursera e instructables.com, los cursos los sigo cuando tengo ganas o interes, incluso por ociosidad y no importa cuanto me tarde, los termino. y aunque no valga la pena, me entretengo bastante.

Por lo general he aprendido mas cosas practicando que siguiendo libros de teorias. incluso he aprendido mas de la historia en este blog que en todos mis años de escolaridad. La educacion del futuro apunta para allá.

16 de febrero de 2017, 14:40

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Pablo, el problema son los viejos. Existe una especie de vejez mental, que la sufre gente de todas las edades, que los hace aferrarse a lo mediocre, a lo poco que conocen y les aterroriza que les descubran su ignorancia, hay tipos recién egresados que sufren de esa enfermedad y para que hablar de veteranos incrustados en las universidades del estado.

Dedican su vida a aparentar, a hablar solemnemente sobre cosas de las que no tienen idea y sobre todo a auto aplaudirse y alabar su propia "excelencia académica". Su interés por buscar, explorar y aprender, o por preocuparse de los problemas reales de la institución es CERO, solo les interesa mantener el sueldo, acumular para la jubilación, que gente más patética. Y están a cargo de todo...

José, para el que tine curiosidad aprender es una delicia, para los mediocres es una tortura, porque les confirma su miedo secreto de que quede al descubierto que son incapaces. Conozco dostores que dejaron de estudiar hace 30 años y nunca más les interesó aprender nada. Siguen contando las mismas historias de los setentas y ochentas ¡son rancios! Por eso la educación online la lleva.

16 de febrero de 2017, 15:01

 
Blogger Jose Cornejo said...

Lo malo de todo, Tomas, es que es precisamente esta manga de viejos tercios los que ponen obstaculos para todo nuevo emprendimiento o desarrollar nuevas tecnicas y apostar a tecnologías no probadas.

Como le respondias a Pablo, es esa cofradia que teme al cambio y ve con temor como han ido quedando obsoletos pero aun mantienen esa porfía de no actualizarse.

16 de febrero de 2017, 15:44

 
Blogger Pablo said...

Pareces que estuvieses describiendo el depto de ING. Mecánica de la u de Concepción..jajaja

16 de febrero de 2017, 18:45

 

Publicar un comentario

<< Home

Entradas antiguas Entradas nuevas