25 agosto 2018

Refrito del sábado: Ojala fuera tan fácil

Esta entrada la publiqué el 15 de septiembre de 2005 y es una de las pocas veces que he escrito algo sobre buscar un trabajo, la encontré por casualidad y releyéndola me doy cuenta que yo "nunca me he conformado con menos", no se si eso será bueno o malo pero ahora veo claro que esa es la razón por la que paso tanto tiempo cesante... en fin, aquí va:


En la entrada anterior puse algo sobre la busca de talento, algunas veces me ha tocado contratar gente y resulta un asunto bien incierto, varias veces me ha ido bien aunque una vez, hace años, contraté a un delincuente (que después se hizo muy famoso) guiándome por el currículum y la entrevista personal, fue un gran chasco y una lección.

Es más fácil cuando se trata de un deportista o algo donde las cualidades son más evidentes, pero ¿como saber si alguien sirve para un trabajo complicado?, una estrategia es comprar un tipo probado y caro, alguien que ya haya sido exitoso y tenga reputación, pero mucho más entretenido es encontrar un diamante en bruto. Lo malo es que los diamantes en bruto por lo general ni tienen idea de su talento, o no están seguros, o no saben venderlo. Es muy parecido a invertir en un negocio cuando todavía da pérdidas.


Eso desde el punto de vista del que contrata, pero ¿que pasa con el que anda tratando de vender su talento?. Seguro que hay mucha gente cesante que creen ser muy buenos, pero no tienen la oportunidad de mostrarse. En esto yo creo que se cometen varios errores que explican por que tanta gente capaz no encuentra nadie que los contrate.

El primer error es el foco, tendemos a vernos a nosotros mismos de manera idealizada y muchas veces confundimos nuestros gustos con talentos. A alguna gente le gusta escribir, pero han leído muy poco, tienen mala redacción, pobre ortografía y no son muy ocurrentes, o sea les gusta pero no son buenos para eso. Se necesita mucha franqueza para darnos cuenta en que somos buenos y principalmente en que somos malos.

Otro error es conformarse con menos, aceptar lo primero que llega y hacer un trabajo que odian esperando su momento, ese error se deriva casi siempre de errores anteriores: la necesidad urgente de generar plata (un matrimonio temprano por ejemplo) es una causa común de fracaso y frustración.

Finalmente (esto se podría alargar mucho) está la incapacidad de manejar los propios defectos. No conozco a nadie que sea bueno en todo, tenemos defectos y solo en la medida que los controlemos podremos ser apreciados. Leí hace tiempo que todos somos implacables críticos de los defectos ajenos y muy benevolentes con los propios, odiamos a los prepotentes pero nuestra propia prepotencia es simpática. No reconocer y no poder controlar los propios defectos para hacerlos aceptables a los demás es una tremenda desventaja.

Bueno, esos son los errores. Sobre lo que sirve yo creo que lo principal es armarse una reputación, pulirla, regarla y cuidarla como hueso de santo. La reputación es la cara con que nos ve el mundo, no es lo que nosotros decimos sino lo que los demás piensan de nosotros y ojo, que no basta decir "yo soy muy bueno en esto" para que los demás lo piensen, es mucho más complicada la cosa. Ojalá fuera así de fácil.

10 comentarios:

  1. Sobre la columna de hoy, no es mucho de lo que puedo comentar. desde mi perspectiva, me recordó los tiempos de la crisis asiática, cuando me echaron de Empresas Interamericana (no por malo, sino por reduccion de personal, además que la dueña del holding, AIG había comenzado la operación fuga un año antes cuando se enteraron de la candidatura a la presidencia de Ricardo I) y tuve que buscar pega en lo que sea para terminar de pagar mis estudios...

    El problema acá en santiasco, que acá todo se maneja con pitutos, redes de contactos y mucha suerte.

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  2. en mi experiencia he visto a gente muy capaz pero que tambien tienen sus padrinos. con eso uno tiene asegurado muchos años en una buena empresa.

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  3. Lo que pasa es que los contactos son valiosos no solo en Chile sino en cualquier lugar del mundo, ningún trabajo importante se lo dan a un desconocido op basado en lo que dice el currículum o los diplomas. Por ejemplo en los 80s yo contraté en Santiago a un delincuente habitual muy conocido en el ambiente delictual, basado en su perfecto currículum, duró 3 o 4 días trabajando, después de eso un amigo me pasó el dato de un par de conocidos y resultaron excelentes.

    Lo que llaman "pitutos" es solo una de las formas que tiene la reputación, y eso es lejos lo más valioso que puede tener una persona, no solo para encontrar trabajo sino para casi cualquier cosa.

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  4. Recuerdo que esa vez puse un anuncioen "El Mercurio" para encargado de una tienda pequeña en calle MErced, me llegaron más de 200 currículum, al principio traté de leerlos todos pero después de un buen rato solo les daba un vistazo.

    Llegaron currículum increíbles: un experto en artes marciales en su traje de karate y en pose, con todas sus certificaciones, un ex-marino experto en controlar el disparo de misiles, con una foto al lado de un misil, toda clase de personajesraros o derechamente desubicados.

    El currículum que elegí era perfecto, de un tipo con iniciativa que siempre había sido vendedor y tenía una buena lista de trabajos, había emigrado a EEUU muy joven donde trabajó desde lavaplatos hasta encargado de una estación de servicio, el tipo en la entrevista super simpático.

    El primer día no fue a trabajar, el segundo llegó con la cara entera rota porque "lo habían asaltado" el día anterior y el tercer día llegó borracho como cuba. Ahi le dije que mejor no volviera.

    Años después apareció involucrado en el crimen de Jaime Guzman, en realidad no tenía nada que ver pero al parecer "la oficina" que tenía el gobierno en esos años lo trató de cargar aprovechando que era un delincuente habitual muy conocido.

    Desde entonces nunca más pedí un diploma para contratar a alguien, y debo haber contratado unas 20 o 30 personas todas EXCELENTES, las recuerdo con mucho cariño hasta el día de hoy. Todos por datos, conocidos de algún amigo.

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  5. Compro lo de la reputacion, hay que verla como una inversion, y pagar los costos aunque duela, como decia un cura. Si dije que lo hare, lo hare aunque pierda, por ej.

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  6. Yo creo que ese es el activo más importante que tenemos todos. A todos nos gustaría tener una reputación impecable, pero eso es imposible porque somos humanos, la carne es débil (especialmente la mía) y blablabla, pero si hay que esforzarse.

    Es muy extraño, la mayoría nos vemos en un espejo distorsionado que nos hace ciegos a los cagazos que nos hemos mandado y solo vemos lo bonito, pero siempre hay alguien -o varios- que nos guardan rencor por algo, eso es inevitable. Lo que hay que tratar es que sean los menos posibles jaja

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  7. Hola Tomás, podrías escribir algo sobre lo que dejaste enunciado, la reputación... Aunque no se si ya has escrito
    Slds
    Karim

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  8. Ah Karim (¿Buhadla, de la Contemporánea?) he escrito mucho sobre eso, un escaneo rápido en Google me da

    https://bradanovic.blogspot.com/2012/01/reputacion-y-signaling.html

    https://bradanovic.blogspot.com/2017/03/el-valor-de-la-marca.html

    https://bradanovic.blogspot.com/2016/10/el-valor-de-la-reputacion-y-el-orgullo.html

    https://bradanovic.blogspot.com/2006/05/sesudo-y-latoso.html

    Y hay varias más, Saluti!

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  9. Tomás, como no terminé mi carrera, nunca me han contratado por currículum. Siempre me han llevado por contactos.

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  10. Y si hubieras terminado la carrera tendrías el currículum acumulando polvo por alguna parte. O sea hiciste un negoción, invirtiendo en reputación en lugar de diplomas.

    Algunos estudian un montón de años y nunca llegan a encontrar trabajo!

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"Send me a postcard, drop me a line
Stating point of view
Indicate precisely what you mean to say
Yours sincerely, wasting away
Give me your answer, fill in a form
Mine for evermore
Will you still need me, will you still feed me
When I'm sixty-four"