Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

El precio del progreso

lunes, 16 de febrero de 2009


El otro día escuché decir a un amigo que la familia Lombardi estaba haciendo un buen negocio vendiendo tierras de Azapa a una empresa norteamericana productora de semillas. También he visto algunas visitas desde estas semilleras en USA a mi Alternative Guide por lo que supongo que debe haber un negocio emergente que podría cambiar la naturaleza del valle igual como ha pasado en casi todo el campo del sur de Chile.

El Valle de Azapa es uno de los pocos lunares donde todavía no llega la agroindustria o las forestales, que transformaron los campos chilenos a partir de los ochentas. Todavía el valle está en manos de pequeños agricultores, muchos que trabajan financiados por algún truculento intermediario de Santiago, siempre al borde de la ruina y otros que lavan dinero del tráfico de drogas con técnicas de cultivo costosas e ineficientes.

Si las industrias semilleras despegan en Azapa es probable que la naturaleza del valle cambie completamente y ya no veamos los cultivos de olivos, tomates o narco/tomates, y empecemos a ver como se llena de invernaderos herméticos y bien resguardados, los antiguos temporeros ilegales del Perú y Bolivia serán reemplazados por obreros agrícolas, tal como ha pasado en el resto del país, donde el huaso ya es una curiosidad de exibición solo para las fiestas patrias.

Será un cambio triste para nuestra ciudad, perderemos un lindo valle de pequeños cultivos pero que diablos, las ventajas comparativas hay que aprovecharlas, nos guste o no tarde o temprano tenían que llegar. Este cambio viene con algunos peligros que hay que tener en cuenta, el agua es un bien escaso en la ciudad y las empresas que lleguen tratarán de apropiarse de toda la que puedan, aprovechando su gran tamaño, las autoridades estarán bien dispuestas a bajarse los pantalones aún a costa de perjudicar a quienes vivimos en la ciudad. Tal vez por ahi se explica el absurdo proyecto de la desaladora a costo de fondos fiscales.

El negocio de las semillas es fundamentalmente un asunto basado en patentes, propiedad industrial, etc. donde es fundamental impedir el robo y el contrabando, me imagino que de prosperar las semilleras vendrán de la mano las empresas de seguridad a instalarse entre nosotros.

Alcancé a conocer la vida en el latifundio y creo que era razonablemente buena para los que trabajaban, después vino la reforma agraria y el desastre, algunas tierras que no se devolvieron -como las de mi papá- y quedaron atomizadas en miserables minifundios, donde los campesino vivían en condiciones más o menos parecidas a los dos o tres animales que tenían: la reforma agraria fue un lindo ejemplo de consecuencias inesperadas en la economía, como pasa con todas esas reformas demagógicas y "justicieras", los campesinos quedaron mucho peor que antes y la mayoría terminó vendiendo a vil precio o cambiando sus títulos por unas chuicas de vino antes de emigrar como langostas a Santiago.

Pero el latifundio era insostenible por su ineficiencia, los terratenientes tenían demasiada tierra y poca capacidad para explotarlas, así, después de la reforma agraria llegó la agroindustria: sociedades anónimas gigantescas de árabes o norteamericanos o los grandes grupos económicos nacionales  que se metieron en la industria forestal. Desaparecieron los campesinos y apareció el trabajador agrícola con uniforme y casco amarillo. Desaparecieron los bosques y todo el sur se cubrió de pino radiata, girasoles, viñas, todos cultivos industriales de grandes empresas.

Seguramente va a pasar lo mismo en Azapa, tal vez ya esté pasando y los Mozó, Lombardi, Carbone y tantos otros darán paso a empresas norteamericanas que terminarán comprando gran parte del valle, adiós olivos, hola semillas. Al final hasta los traficantes van a terminar vendiendo sus narco tomates. Es el precio del progreso, no hay nada que hacer.

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13 Comments:

Anonymous Claudio said...

El latifundio no funcionó básicamente porque la derecha agraria de esos entonces se acostumbró a producir en componendas con el Estado que era el principal poder comprador. Si hubiera existido un sistema ecnómico más abierto, hubiesen estado obligados a ser nás competitivos. En todo caso eso fué, más o menos, lo que pasó posteriormente cuando muchas agroindustrias compraron terrenos a pequeños propietarios y los aprovecharon para producir productos exportables.

Los agricultores que aprendieron a seguir esta dinámica, básicamente los de la zona central, han prosperado bastante. Por el contrario, los agricultores de la zona sur persisten en una cultura de explotación tradicional, no les va muy bien y viven continuamente quejandose por las bandas de precios.

16 de febrero de 2009, 11:32

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Hola Claudio, yo tuve un familiar lejano latifundista y hasta donde me acuerdo el peor problema que tenían era que el campo era enorme (decenas de miles de hectáreas), heredado y completamente inmanejable.

Ya casi no quedan esos campos monstruosamente grandes o son manejados por empresas también muy grandes. Los antiguos latifundistas no tenían capital para manejar las tierras porque su activo era la tierra misma, el sistema de trabajadores era en medieros, los inquilinos trabajaban la tierra patronal y a cambio se les alimentaba y se les daba un terreno donde podían plantar para si mismos, era un trato conveniente pero muy ineficiente.

Por eso lo que mencionas del estado como "poder comprador" a precios más o menos arbitrarios por motivos políticos (la Empresa de Comercio Agrícola por ej.)

En la zona Central van quedando agricultores medianos y minifundios de nicho: productores de uva o los que todavía viven de bandas de precios como los trigueros o remolacha, son como los conchitos del latifundio y, tal como dices viven un año bien y al otro arruinado, no hay actividad más riesgosa y sacrificada que la agricultura no industrial, prefiero la ruleta. Además que los tipos trabajan en gran medida para intermediarios y prestamistas, que les dan para semilla y pesticidas, pagándoles lo que quieren una vez cosechado. Es un poco lo que pasa a algunos en Azapa a muy pequeña escala, es una agricultura completamente no-viable.

16 de febrero de 2009, 12:16

 
Anonymous Anónimo said...

Hay que conseguir semillas de "aceitunas de azapa",van a escasear.
ingla

16 de febrero de 2009, 16:38

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

La mayoría de las aceitunas "de Azapa" que se venden vienen de Tacna o Moquegua, no se va a perder mucho, solo los más gourmet.

16 de febrero de 2009, 16:45

 
Blogger Ulschmidt said...

Interesante tema! Creo que Chile tiene una oportunidad inmejorable con eso por la excepcional condición fitosanitaria. En cuánto al régimen de propiedad, aquí en Argentina hemos visto un sistema "asociativo", al menos en la Pampa humeda. La companías semilleras necesitan multiplicar rápido las novedades para ponerlas en el mercado, así que hacen convenio con propietarios medios que siembran en condiciones muy exigentes - exigidas por la cia.- y a ella le entregan toda la producción. Eso le da una salida a algunos pequeños propietarios y le ahorra inversión en tierras a la semillera.

16 de febrero de 2009, 17:46

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

EL Valle de Azapa tiene varias ventajas para los productores de semillas: 4 cosechas al año, no existen las heladas, creo que la principal ventaja es el aislamiento, eso es muy importante para las semillas que deben prevenir la contaminación genética de especies cercanas y todo eso.

Otra ventaja es que Chile, al menos formalmente está comprometido con la defensa de patentes y propiedad industrial, esa seguridad es crucial para estas empresas. Yocreo que acá se van a establecer las propias compañías semilleras por el nivel de seguridad que necesitan, si alguien se roba un solo especímen puede arruinar un negocio inmenso.

16 de febrero de 2009, 18:21

 
Blogger edoherrera said...

Que pasa tomás?? veo puros comentarios derrotistas en el último tiempo??

Saludos

16 de febrero de 2009, 21:38

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Es que estamos perdidos ¡no somos NADA hermano, NADA! jajaja...

Y eso que ni está nublado, como irá a ser más en invierno.

16 de febrero de 2009, 21:44

 
Blogger Ale said...

Me dio pena tu entrada, mi papa es agricultor, y lo unico que quiere hoy por hoy es vender, esta aburrido de trabajar y trabajar para pagarle al banco..

Es una lastima que este valle, el mismo que provee de frutas y verduras a la zona centro de Chile, (cuando en invierno las heladas o sequias destruyen dichas plantaciones)hoy ante las circunstancias, nuestros agricultores derechamente voten la esponja.

Antes, el valle daba trabajo a muchos ariqueños, hoy con el precio de los insumos es evidente que casi ningun agricultor contrata nacionales. Antes la aceituna de azapa era un porducto netamente local, hoy con la apertura del mercado peruano, derechamente nuestros agricultores no consideran negocio plantar olivos. De hecho mi papa ya no los raima, ¿ pa que, pa que salga mas caro envalarla que venderla?

me deprimi.. soo sorry muchos saludos

16 de febrero de 2009, 22:38

 
Blogger edoherrera said...

a todo esto por poco que nos conocemos en vivo y en directo, Claudio Ulloa me había invitado al chaufa pero no pude ir,

16 de febrero de 2009, 22:42

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Si Ale, es una pena pero inevitable, el campo en todo Chile va cambiando y el agricultor individual las ve cada vez más difícil. Siempre la agricultura ha sido de mucho riesgo pero ahora es peor, en Azapa hay mucha competencia de todos lados, los precios de saemillas y pesticidas son una fortuna, llega un año seco y todo se va al diablo, en fin, la industrialización y el loteo en parcelas de agrado son las dos cosas que se ven cada día más en el campo, es una lata pero parte de la evolución de la agricultura.

Eduardo, hubierai ido, había trago como para bañarse y la comida le quedó de primera al Claudio :9 lo pasamos rebién.

16 de febrero de 2009, 23:15

 
Blogger Rubencho said...

El tema del agua es complicado, estimado Tomas, con desalinadora y todo. Una semillera necesita calidad y cantidad, cosa que tu mismo nos has ilustrado como desventaja de Arica.
Me parece que hay gato encerrado, no sera un proyecto burbuja?
Saludos.

17 de febrero de 2009, 00:11

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ruben, el agua es una complicación muy grande, pero no en este momento sino a futuro, en un par de años más.

Actualmente el Valle puede regar tantas semilleras como cultivos de tomate u olivo vaya desplazando, recuerda que lo realmente escaso es la superficie cultivable que puede ser regada, que difícilmente se puede incrementar, pero si se pueden reemplazar, por ej. cultivos de tomates por semillas.

La calidad del agua en Azapa no tiene ningún problema porque es agua del acuífero, de excelente calidad, la misma agua potable que tomamos nosotros en algunos barrios de Arica (otros con menos suerte reciben el agua "tratada" de Lluta con altísimo contenido de boro).

El problema es que si la ciudad crece en población o viene un par de años secos esa agua del acuífero empezará a ser disputada entre la agricultura y el consumo de agua potable, hasta ahora los HdP a cargo del asunto han privilegiado sistemáticamente el riego, envenenando a la gente del sector norte con el agua con altos contenidos de sales y boro.

Es un cochino negociado, agua no falta pero por ganar billete están usando la de peor calidad como agua potable para el sector más pobre de la población. Esos son los "amigos del pueblo"

17 de febrero de 2009, 00:21

 

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