Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

Verkaufte liebe

domingo, 12 de septiembre de 2010


¿Cuanto vale el amor, si es que lo podemos comprar? justo ayer nos enfrascamos en una larga discusión de curados con Guillermo Soto en el Facebook de Tercera Cultura, donde yo trataba de sostener que los sentimientos son bienes económicos que se pueden expresar en términos de vil billete, tal como cualquier otro bien. Aunque creo que perdí la discusión, me parece que es un asunto entretenido y vale la pena desarrollarlo un poco más.

Primero veamos si son bienes, es decir "que sirven de alguna utilidad al hombre y que tienden a hacer feliz al mismo cuando los posee o estén a su alcance", bueno, estaremos de acuerdo en que los sentimientos si son bienes, tienen utilidad y su posesión puede hacernos felices. "Espera un momento" podría decirme alguien "tu no puedes poseer los sentimientos ajenos" claro que puedo poseerlos, puedo ser beneficiario del amor, amistad o lealtad de otras personas, o sea recibir sus efectos. Por eso se habla en la literatura cursi del regalo de tu amistad, te doy todo mi amor y cosas por el estilo, sentimientos y posesión son dos conceptos íntimamente ligados.

Si admitimos que los sentimientos son bienes vendría discutir si son bienes económicos, o sea "bienes escasos, es decir aquellos que se adquieren en el mercado pagando por ello un precio. Bienes materiales e inmateriales que poseen valor económico y por ende susceptible de ser valuados en términos monetarios por oposición a los bienes libres". Ese era el quid de la discusión de curados.

Entendamos ahora que son los bienes libres, como -por ejemplo- un puñado de tierra, una pila agotada o un balde de agua de mar: son aquellos que por su abundancia o falta de utilidad se pueden obtener gratis, nadie está dispuesto a pagar un precio por ellos. ¿Son los sentimientos bienes libres? me parece que no porque no son para nada abundantes y pueden ser muy útiles para quien los emite y quien los recibe. O sea los sentimientos no serían bienes libres.

Y aquí viene la diferencia de opiniones porque Guillermo me decía que algunos bienes escasos no tienen precio, o se no pueden ser valorados en términos monetarios. ¿Como vamos a poner precio al amor o la lealtad, que son fenómenos psicológicos incontrolables incluso para quien los emite?. En verdad eso no es un problema nuevo y ha sido estudiado por la economía del bienestar, que se preocupa de las transferencias de la riqueza existente más que de la creación de riqueza nueva.

Por ejemplo cuando me tocó hacer clases de evaluación social de proyectos, les hablaba a los muchachos de los precios sombra o precios sociales, que se trata justamente de poner un equivalente monetario a cosas que no generan retornos monetarios directos o fácilmente medibles. Por ejemplo un camino que acorta el tiempo de viaje de un pueblo a otro, o un programa de nutrición infantil que hace que menos niños tengan enfermedades relacionadas a la falta de nutrientes ¿como puedo evaluar esos beneficios?. Para eso se calculan los precios sociales o sea el equivalente monetario al bienestar no monetario que produce determinada actividad.

En realidad el concepto de precio social es un poco más amplio que eso pero la simplificación sirve para dar una idea que hay cosas que no dan utilidades monetarias pero pueden expresarse en un equivalente en dinero. También podríamos asimilar los sentimientos a la venta de servicios, en Japón y otros países se arriendan amigos y familiares, que dan el servicio de visitar a personas solitarias, las chicas del Rapa Nui hacían algo similar y en el extremo está la prostitución que simplemente vende amor físico ¿por que no se podría vender amor sentimental?.

Dicen que el amor no tiene precio, pero nadie puede negar que tiene costos. Cuando alguien se enamora incurre en gastos ya sea de tiempo, regalos, asume responsabilidades como el matrimonio, tiene un costo de oportunidad, etc ¿como que el amor no tiene precio? todos esos costos son monetarios, claro que se puede expresar en términos monetarios, otra cosa es que el cálculo sea difícil o impreciso, como la mayoría de los precios sociales.

Y aquí tendríamos que ir a la definición del dinero, uno de los conceptos más extraños entre las ideas que aceptamos sin mayor problema. El dinero es como una huincha de medir, su función principal es medir el valor de cosas distintas con un patrón común. Por eso su característica principal es la aceptación universal: debe ser aceptado por todos y los gobiernos obligan o prohíben por la fuerza la aceptación de ciertas monedas. No hay nada más raro y complicado -entre las cosas que comúnmente usamos- que el dinero, pero nunca hay que olvidarse que se trata fundamentalmente de un patrón que permite comparar el valor económico de las cosas.

¿Y como determinamos el valor de las cosas? Hay básicamente dos maneras: por obligación (si alguien con poder nos obliga a aceptar un valor arbitrario) o por acuerdo en lo que llamamos mercado. Uno de los avances más importantes de la economía fue cuando unos señores austriacos demostraron que no existe un valor intrínseco de las cosas, que sea independiente de nuestro juicio subjetivo o -lo que es lo mismo dicho de otro modo- que si existiera, sería irrelevante para todos los efectos prácticos.

Economía es un tema mucho más amplio que dinero, se refiere al estudio del comportamiento humano y como se relaciona con las cosas escasas de su entorno, economía es el manejo de la escasez, mientras que dinero es solo finanzas o contabilidad. Por eso la economía se mezcla tan seguido con la política, son dos asuntos bien parecidos.

¿Tiene precio el amor? claro que si desde mi punto de vista, y por eso en muchas culturas ha existido desde tiempos inmemoriales la dote. Las esposas se compran con vacas o cabras desde el año de la pera y todavía la mayoría de los hombres cargan la responsabilidad de llevar el dinero a la casa. Gracias a Dios yo estoy por encima de esas costumbres, bárbaras y execrables. Con razón el gran Karl Marx escribió en el Manifiesto acerca de la prostitución legalizada del matrimonio burgués:

"Pero veamos: ¿en qué se funda la familia actual, la familia burguesa? En el capital, en el lucro privado. Sólo la burguesía tiene una familia, en el pleno sentido de la palabra; y esta familia encuentra su complemento en la carencia forzosa de relaciones familiares de los proletarios y en la pública prostitución"

"La pública prostitución" jaja, sublime. En fin, como marxista convencido estoy en contra de esas infames costumbres burguesas, por eso no le trabajo un día a nadie. Hasta mañana.

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9 Comments:

Anonymous Anónimo said...

No si se puede comprar el amor, pero disfrutar de sus frutos si, aunque son bastante caros.
Por ejemplo ver esta damita, flakisumi.blogspot.com

12 de septiembre de 2010, 00:47

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah, no me demoré nada en apretar el botón que dice "lo comprendo y deseo continuar"
uhhhh
ohhhh
ahhhh
En todo caso nada más cierto que ese dicho que "el amor gratis es el más caro de todos"

12 de septiembre de 2010, 01:05

 
Blogger Payayita said...

Obvio que el amor tiene precio. Uno de los elementos a considerar a la hora de optar por un "amor para toda la vida" es su capacidad de generar lucas.

Claro, tú eres la excepción de la regla ya que tu mujer está contigo porque seguro tienes un tremendo... corazón.

12 de septiembre de 2010, 05:45

 
Blogger Marilyn said...

Me acordé de dos canciones mientras te leía, el Can't buy me love de los Beatles y Love for sale de Cole Porter...
Todo tiene un precio... y para todo lo demás, existe Mastercard, jaja.

12 de septiembre de 2010, 09:40

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Pao, el "corazón" no lo tengo tan grande como quisiera pero es lo que hay nomás, mientras se mantenga activo tudo bene jaja!

Andrea me hiciste acordar la versi´´on de Ella Fitzgerald de love for sale ¡como cantaba esa mujer!
http://www.youtube.com/watch?v=kQAOLvqfZbY

Yo igual creo que el amor tiene su precio y que el billete es parte del atractivo sentimental, aunque se disfraza de distintas maneras, es raro el caso de una mujer normal que se enamore de un indigente por ejemplo

12 de septiembre de 2010, 09:59

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

A menos que el indigente tenga una Mastercard con buen cupo ;D

12 de septiembre de 2010, 09:59

 
Blogger Payayita said...

Ahhhh Love for sale y ahhhh Ella. Porter y Fitzgerald, insuperable.

12 de septiembre de 2010, 11:13

 
Blogger Ulschmidt said...

leí una vez que los bolcheviques llegaron al poder con la teoría del amor libre pero claro, cuando pasó de ser la experiencia de minas cultas como Rosa de Luxemburgo a aplicarse por campesinas analfabetas al poco tiempo hubo un montón de compañeras revolucionarias embarazadas de compañeros revolucionaros que se marchaban silbando. Ergo, tornaron a exaltar los valores familiares y la responsabilidad otra vez (es la Realpolitik que siempre vuelve...)

13 de septiembre de 2010, 11:26

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Por eso abandoné el marxismo, por revisionistas ¡miren que suprimir el amor libre! reaccionarios nomás

13 de septiembre de 2010, 11:43

 

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