Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

El mall de la discordia

viernes, 2 de marzo de 2012


Gran polémica en las redes sociales -dicen los periodistas- por el mall de la ciudad de Castro, en la Isla de Chiloe. Me trae a la memoria mi segunda patria, donde sufrí tanto pero también pasé esos años maravillosos, o al menos así los veo ahora.

La fotografía que circuló por Internet es engañosa, da la impresión de ser un pueblito precioso lleno de casas típicas y antiguas coronado por una enorme mole de cemento que no tiene ninguna relación con el entorno. Muchos han puesto el grito en el cielo y en twitter, como pasa habitualmente en estos casos, se llenó de expertos en arquitectura, urbanistas ad-hoc, defensores del patrimonio chilote y arbitros del buen gusto.

Bueno, resulta que en Castro -por lo que veo- no hay gran oposición a que se construya el mall y la mayoría de los que critican o bien no han pisado nunca la ciudad o solo guardan recuerdos de alguna vacación que pasaron en uno de los escasos días soleados que ocurren en esa zona.

Chiloé es famoso por los mitos, y no solo por la mitología tradicional del trauco, la pincoya y otras criaturas fantásticas, en las que todavía deben creer algunos viejos campesinos. Lo más interesante es ver como en la isla se ha seguido desarrollando una mitología urbana, contemporánea, mucho más amplia y aceptada que la mitología tradicional.

Esta exitosa mitología ha vendido a mi querida isla como un lugar típico, con dos pintorescas ciudades y cientos de hermosos pueblitos en medio de paisajes maravillosos donde vive la gente más amable del mundo en completa felicidad y armonía con la naturaleza.

Puro mito: Ancud y Castro son ciudades bien feas, que fueron arrasadas durante el terremoto de los sesentas y cada cierto tiempo ocurren grandes incendios que queman cuadras completas de esas casas de madera de tepa. La gente las va reconstruyendo como mejor puede, con lo que el paisaje urbano es pobre y un poco estrafalario.

Hay un pueblito pintoresco que es Chonchi, el pueblo de los tres pisos. Todos los demás son lugares extremadamente pobres donde cada cual se ha hecho su casa como mejor ha podido, tal como ocurre en Ancud y en Castro con el resultado que quedan lugares que difícilmente se podrían calificar de pintorescos.

¿Bonitos paisajes? Si, hay algunos, como un atardecer en esa bahía que queda a la salida sur de la ciudad de Castro, hay un hostal allí donde se pueden ver tardes maravillosas. O la vista del Fuerte San Antonio en Ancud. O los atardeceres frente a los volcanes en la bahía de Quellón: el Tronador, Puntiagudo, Corcovado, Melimollo, cuando se pone el sol como a las 10 de la noche en verano.

Pero el bonito paisaje tiene su lado B, cientos de hectáreas taladas o quemadas, en uno de los últimos lugares donde queda bosque nativo. y sobre todo la lluvia 9 o 10 meses en el año un techo de nubes color ratón que arroja por la cabeza baldes de agua, truenos, rayos y relámpagos, con un viento que aulla y no deja sacar la nariz a la calle. El olor a perro mojado de Ancud todavía me persigue.

La gente es como en todas partes, buenos, normales y malos, pero son por lo general duros como piedras y casi tan violentos como la naturaleza en que viven. Viviendo alla conocí amigos tremendamente generosos, pero ni uno solo amable o considerado, en el sentido que normalmente entendemos la amabilidad. Pero sobre todo son cuenteros, alimentados por leyendas desde sus tatara-abuelos ellos mismos han creado las leyendas modernas acerca de la isla idílica y costumbrista.

Bueno, ahora cayeron en su propio cuento. Cuando por fin cosntruyen un mall en Castro aparecieron los defensores del entorno y del patrimonio de la humanidad, olvidando que son las iglesias y no la ciudad el famoso patrimonio. La ciudad no tiene ninguna unidad ni belleza urbanística, menos en el lugar donde están construyendo el mall, que probablemente va a ser el mayor aporte arquitectónico del vecindario.

Yo viví en ese mismo barrio y siempre nos reíamos con mi mamá por la extravagante arquitectura de las casas "hágalo usted mismo", por lo que veo en las fotos queda frente al terminal de buses, que es un horrible conjunto de galpones. Si se ve feo desde el mar, mala suerte, porque en ese lugar es donde gira toda la vida de la ciudad.

Un mall en Castro va a ser un gran aporte para los chilotes, al menos nueve de los doce meses del año llueve y no se puede asomar ni la nariz en la calle sin quedar empapado, no tengo dudas que el mall va a mejorar la calidad de vida de las personas, especialmente los jóvenes que no tienen nada que hacer durante buena parte del año. En mi época íbamos al bar a emborracharnos, cada santo día. Ojalá se coloque otro en Ancud y uno en Quellón, mis tres ciudades más queridas.

Es increíble como aunque pasen los años y cambien las condiciones la cultura ancestral se transmite. Los chilotes siguen creando mitología con sus festivales costumbristas y nuevas leyendas sobre un inexistente Chiloé pintoresco. Los ariqueños seguimos siendo flojos igual que los antiguos chinchorros ¿vieron? pasan siglos pero la cultura se transmite y se conserva igual.

Volvamos al mall, cuando vi uno por primera vez creo que fue en los ochentas, en las afueras de Miami, nunca antes había visto un mall. Me llamó la atención que estuviera fuera de la ciudad, me explicaron que era por el menor precio de los terrenos y más disponibilidad de estacionamientos.

Como en norteamérica tienen climas extremos igual que en Chiloé me decían que el concepto de mall se inventó para hacer una especie de plaza bajo techo, climatizada, donde uno pueda pasar horas sin salir no solo haciendo compras sino comiendo, tomando unos tragos o en el cine. La idea es especial para las ciudades chilotas donde gran parte del año no se puede hacer nada al aire libre.

El mito del potencial turístico de Chiloé no concuerda con la realidad, en que gran parte del año llueve a baldes, la idea de los mall parece especialmente buena donde la gente no tiene maldita cosa que hacer en todo el día. Los gurus del urbanismo dicen que tendrían que haberlo construído en las afueras de la ciudad "para no destruir la unidad del entorno", sin embargo la mayor parte de la gente allá no usa auto, un mall debe estar en el centro o algún lugar donde se pueda llegar a pie. En Castro es la costumbre ancestral salir a pararse en los aleros del centro o alrededor de la plaza.

En fin, ya se les olvidará toda esta tonta polémica, a menos que aparezca alguno de los muchos huerfanos que andan por estos días buscando causas para salir a protestar, ya sea por las represas, por la educación, por los animalitos, por Aysen o por lo que sea ¿se han fijado en esta verdadera epidemia de protestantes? Es simple, vienen elecciones y una manera de darse a conocer y obtener ventajas del gobierno es agitando a la gente. Los sinverguenzas ya se dieron cuenta, este es solo el comienzo.

Cuando llegué a Ancud, en 1970, creo que fue el accidente donde se murió el dueño de la panadería Ortloff mientras piloteaba su avioneta. Leo hoy sobre el avión que se estrelló viajando desde Melinka a Chiloé, con resultado de muerte para el famoso piloto Ricardo Heim y 5 pasajeros.

Yo tuve amigos que eran patrones de lancha y arriesgaban el pellejo en cada viaje por los golfos interiores. Heim era el sucesor de esos lobos marinos, en lugar de lancha piloteaba una avioneta y murió justo sobre el traicionero Golfo de Corcovado. los medios cambian, pero lo demás sigue igual que hace 40 años cuando me fuí de la isla. Los chilotes siguen inventando mitos y los capitanes se siguen matando en los canales. La gente es dura en Chiloé porque la vida también es muy dura. Allá aprendí más que en ninguna otra parte.

30 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Hablando de protestantes, hace pocos minutos en teletrece mostraron a camilla vallejos. Hasta el año pasado, si uno ponía el televisor en mute, era algo grato para la vista. Ahora está con una fuerte retención de líquido o todo el verano se dedicó a comer una dieta de al menos 5000 calorías diarias. Lástima.

1 de marzo de 2012, 22:05

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

La tragedia de las minas lindas es cuando pierden su apariencia, la bendición de las que no son lindas es que cada vez las ves mejores

1 de marzo de 2012, 22:08

 
Blogger Marilyn said...

Muy bien dicho Tomás, aunque yo tengo un buen recuerdo de cuando conocí Chiloé, aunque no te sabría decir qué ciudad. Pero también me impactó lo tremendamente pobre que era. Tanto, que cuando me ponía "romántica" me daban ganas de irme a trabajar ahí. Ahora con un mall igual lo hago, jajaja.
Bueno, si los chilotes están contentos no debiéramos meternos. después de todo no son como los pascuenses, realmente arraigados a su isla y defensores de su entorno natural (o al menos, eso dicen).
Hasta cuándo la gente que se mete en la vida de los demás, el otro día con el incendio del mall de Concepción yo me preguntaba qué demonios se puede hacer sin él ahora, y eso que en Conce llueve menos.

2 de marzo de 2012, 06:06

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Es parte de la epidemia de opinología ¿que se meten en un asunto que compete solo a la gente que vive en Castro? Manos de matrona nomás ;D

2 de marzo de 2012, 08:36

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

A todo esto Chiloé es bastante pobre pero no existe la miseria que ves en las grandes ciudades. Al menos no existía en mis años. Hasta las familias más pobres se las arreglaban para vivir bien a su manera, lo que si la vida es bien difícil, pero una vez que estás allá cuesta mucho irse. Es como un planeta aparte.

2 de marzo de 2012, 08:44

 
Anonymous Anónimo said...

Pensaba lo mismo que tu en relación al potencial aporte que será una plaza interior y cubierta a resguardo de los elementos, allá.

La gente en general quiere escándalo; en general adhiero con el espíritu "no bananero" ni "puebleril cahuinero" de tu texto. Sobre todo por la aplicación de un sentido común necesario.

Escucho mucho clamor de mochilero de Zona Central, no de habitante de allá.

En relación a la fotografía engañosa, es bastante posible eso; según el ángulo, la distancia, el zoom y otras cosas puedes transformar en monstruos cosas que no lo son al aplacar las distancias horizontales, manteniendo las verticales, sobre todo en fotos tomadas a kilómetros de distancia a nivel del mar.

Me da un poco de verguenza no tan ajena ver cómo saltan histéricos los santiaguinos ante cualquier cosa que les bore sus recuerdos de vacaciones bucólicas y agropastoriles.

Hasta aquí no he hecho un análisis del tema de este mall, pero tus apreciaciones las comparto desde el espíritu que las inspira.

Puede que tras analizar los antecedentes llegue a la conclusión de que es un atentado a esto y a estiotro y que están asesinando el patrimonio y etc, etc, etc, pero de buenas a primeras no tengo sed de escándalo ni de histerismo politiquero.

(Atte; Juan y 1/2)

2 de marzo de 2012, 08:59

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Como sabes Sergio se abusa mucho del pintorequismo, no solo en Chiloé sino en muchos otros lugares de Chile. La torre Eifell fue atacada con furia en su época por razones similares, yo no veo nada malo en colocar estructuras modernas al lado de las antiguas, en la entrada del Louvre los franchutes colocaron esa piramide de plexiglas (o lo que sea) sin ningún problema, no veo por que chillan tanto. Además con tu comentario he quedado avalado por un urbanista ¡caso cerrado! como dice la señora esa de la tele ;D

2 de marzo de 2012, 09:50

 
Blogger Maximo said...

Esto me recuerda otro caso similar. Hay mucha gente, sobre todo de la quinta región, que habla mucho de Valparaíso, insita a que lo dejen como está, porque es patrimonio de la humanidad, y para que sus vecinos sigan viviendo en la pobreza, pero los que alegan viven todos en Viña del Mar. Hablan mucho de los cerros, se los recomiendan a los turistas, pero si ellos van –que no lo hacen-, seguramente se perderían porque no los conocen.

2 de marzo de 2012, 09:54

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Si, a Valparaíso le ha hecho re mal esa explosión de pintorequismo, yo creo que está muy bien conservar construcciones antiguas y reciclarlas, pero no dejarlar caer en pedazos como pasa con algunas del "barrio patrimonial" de Valparaíso con el pretexto de preservar el patrimonio.

Además no veo nada de malo en que hagan construcciones nuevas al lado de las antiguas, incluso malls si se les antoja

2 de marzo de 2012, 10:12

 
Anonymous Anónimo said...

Se me aparece el mismo patrón: hidroaysen, punta de choros, termoeléctricas, opinar desde Santiago por temas que no nos atañen directamente. Pego primero después pregunto? Consejo Municipal? Aberración? Empleo? Crecimiento?

En último caso con un pincoy de 20m de alto y una cholga de 15m en el techo, quedará bien, no?

IvanR

2 de marzo de 2012, 11:04

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ivan, yo creo que hay tres factores que alimentas el fenómeno que mencionas:

1.-La necesidad compulsiva de opinar sobre cualquier cosa por twitter. Antes la gente común no opinaba tanto porque tenía que pensar y dar argumentos, ahora con twitter basta que escriban "puajjj" o "bravo!" sobre lo que sea más alguna frase seudo-ingeniosa y ya tienen opinión. Twitter ha sido muy democrático porque le ha dado poder de opinión incluso a los que tienen dificultades para pensar.

2.- Es mucho más sencillo opinar sobre asuntos que no nos afectan en nada, además como en twitter no hay necesidad para colocar razones se puede opinar sin tener idea o sin siquiera conocer el lugar. "Nichts passiert"

3.- Estamos en una época en que es muy rentable protestar, salir a tirar piedras y molotov. Ya se ha visto que el gobierno es gallina frente a las protestas, así es que son beneficio garantizado, especialmente ahora que se acercan eleciones

2 de marzo de 2012, 11:17

 
Blogger Rodrigo L. said...

Tomas, que increible, ayer yo pensaba exactamente lo mismo que tu,gente que no tiene la mas minima y me vas a disculpar la palaba "puta" idea de lo que estan hablando, se la pasan todos los fines de semana en los Malls santiaguinos y webean por una construccion que esta a miles de Kms y que a la gente del lugar efectivamente le gusta y estan de acuerdo, mas trabajo, donde pasear, etc.... tienes razon, la mayoria de las ciudades sureñas son feas, yo naci cerca de Villarrica , cuando yo era pequeño la ciudad era bastante fea, con el tiempo se dieron cuenta al parecer tanto entre privados como gobiernos que ahi habia que invertir , hoy en dia tienes centros comerciales, hoteles de lujo, hicieron una nueva costanera espectular ; hace unos años eran basurales y era foco de delincuencia.

2 de marzo de 2012, 11:20

 
Blogger Rodrigo L. said...

a proposito de Camila, lo mejor que lei hoy fue la respuesta de Roger de Pink Floid a la inocente pregunta de Camila de porque tambien botaba la hoz y el martillo desde el avion en uno de sus videos , la respuesta fue " Porque Stalin tambien asesesino miles de personas", la cara de Camila fue algo asi como "eh" "m"....

2 de marzo de 2012, 11:26

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Claro Rodrigo, el pintorequismo es super ridículo, hay tipos que viven en Santiago y se las dan de lanas y ecológicos, cuando en su vida real son hipócritas y super inconsecuentes ¿por que no se van a vivir al bosque si les gusta tanto?.

Y lo principal, es un asunto de la gente de Castro y nada más, no veo por que mete la cuchara la demás gente que ni vive allá

2 de marzo de 2012, 11:27

 
Blogger Felipe Morales Barrera said...

Muy bien apuntado en el tema de la unidad urbanística, es verdad, en Chiloé no hay realmente un proyecto común en torno a mantener la arquitectura tradicional sino que se ha ido construyendo así misma en base a las pellejerías que le hace pasar la naturaleza a la gente del sur, de ahí a decir que es feo es bastante subjetivo, por lo menos cuando fui a Ancud y Castro dejé un poquito de mi corazón nortino en esas tierras.

Ahora, apuntando a lo de fondo, que tiene que ver con el aporte a la región de un centro comercial... es realmente tan importante? Un centro comercial ofrece empleos de retail sumamente precarizados, con bajo sueldos y condiciones laborales bastante malas (situación en la que no es posible observar un atisbo de cambio por lo menos en los próximos 3 años, con una ministra del trabajo como Matthei lo dudo) por lo tanto se abre un nicho de consumo para que la gente acceda a precios más convenientes y quizás algunos pequeños empresarios regionales a crecer con mejores expectativas para sus establecimientos locales, pero al costo de obligar a una gran masa de población económicamente activa de Castro a trabajar en -como dice un amigo- el "puto" retail... quien se beneficia ahí? Claramente las empresas y no el ciudadano-trabajador.

En relación a las actividades indoors, creo que hay miles de maneras de fomentarlas, no sólo construyendo una gran mole en oda al comercio a gran escala posindustrial (probablemente una de las actividades menos enriquecedoras para la sociedad)... hay tantas formas de crear nuevos espacios de recración que no necesariamente impliquen hacer un mall, de hecho el hacer ya del mall un espacio para que la gente "viva" me parece aberrante. Por último haber hecho un edificio más pequeño.

Finalmente, creo que este mall es un símbolo del Chile que vivimos y que nos deshumaniza poco a poco... En Castro se construye un mall antes que una universidad estatal.

2 de marzo de 2012, 11:34

 
Anonymous Anónimo said...

Entiendo que el último post apunta a otro tema (sería otro post) de lato conocimiento: Estado subsidiante o estado pequeño.

IvanR.

2 de marzo de 2012, 11:42

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah Felipe, hay juicios de valor que no comparto.

Por ejemplo preguntas si "es realmente tan importante" un mall en Castro, es una pregunta inútil, es como preguntar si tu o yo somos importantes. Imagínate que antes de emprender cualquier negocio tuviese que pasar por el criterio de "alguien", digamos un censor que determine si el negocio es importante o no.

Obviamente que para algunos es muy importante y para otros no, las cosas no se hacen ni se dejan de hacer porque "alguien" considere que son o no son importantes, especialmente si ese alguien es un tercero, que no está arriesgando una chaucha en el asunto. Todo lo que no limite de manera directa o perjudique notablemente a terceros, debe ser permitido, todo, especialmente si no es ilegal.

Lo de los empleos precarizados es otro juicio de valor tuyo, está muy bien si piensas así y si eres consecuente jamás deberías trabajar en un retail. Pero ¿que pasa con los que les parece un trabajo aceptable, o los que aunque no les guste mucho, igual están dispuestos a hacerlo? ¿se deben someter a tu opinión?. No me parece nada lógico, es como el divorcio, si no te gusta no te divorcies ¡pero no andes prohibiendo a los demás para que estén de acuerdo con tu gusto!

Si lees algunos de las entradas sobre "economía y bienestar" que tengo en la barra lateral, verás que el "precio justo" objetivo no existe, tal como no existe el valor objetivo de las cosas, no se puede cosntruir una teoría coherente en base a esas ideas, ni los marxistas actuales lo intentan (me refiero a los académicos, no a los opinologos o políticos)

Entonces claro, en cuanto a preferencias todos podemos tener las nuestras, siempre y cuando nadie trate de imponerme las suyas o creer que tiene alguna clase de "fuerza moral"para hacerlo. Dejemos que cada cual haga las cosas como mejor le parezca, bastante mal estamos con lo que nos roban los políticos como para tratar de imponer nuestros valores a los demás.

2 de marzo de 2012, 11:56

 
Anonymous Claudio said...

Esta histeria en torno al Mall de Castro sólo demuestra dos cosas:

1. Que los "huérfanos de causas", a los que te refieres siempre abrazarán cualquier causa en forma completamente irreflexiva.

2. Que existe una fuerte corriente dentro de la estética que ama todo lo roñoso y deteriorado. Según ellos, ojalá la gente habitara en cuevas viviendo entre la mugre. Ese sería el equivalente al paraíso.

Hay muchos arquitectos que se emocionan hasta las lágrimas con lo roñoso. Acá en Valdivia existe una ordenanza municipal para que en la calle Gral. Lagos sólo existan edificaciones que simulen ser casas de lata (aforradas con planchas de zinc). Hay quienes quieren ver algo bonito o un estilo en esto.

Por último, sobre gustos no hay nada escrito. Es estúpido pretender imponer valores estéticos sobre lugares carentes de estética urbana, como Castro u otros puebluchos feos y deprimentes cuyo principal valor estético está en el paisaje que les rodea.

2 de marzo de 2012, 13:02

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Si CLaudio, cuando uno habla de "lindo" o "feo" son juicios más o menos arbitrarios que hace según modelos y preferencias personales. Es más o menos lo mismo que cuando Felipe habla de la importancia del mall o lo bajo que son los sueldos, son opiniones muy legítimas, siempre y cuando no s etrate de imponerlas a los demás hablando de "crimenes urbanísticos" y tonteras por el estilo.

Esa adoración a lo ruinoso es parte del pintorequismo y también tiene que ver un poco como somos: no nos interesa mucho como vive la gente de Chiloé, pero si nos interesa imponer nuestros grupos y que otro obligue, tome cartas en el asunto, regule... en fin, es parte de nuestra manera de ser supongo.

2 de marzo de 2012, 13:10

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Fe de erratas estuve releyendo lo que escribí, un poco atropelladamente. Adonde digo que "el resto son lugares extremadamente pobres" no me refieros a las ciudades sino a los pequeños poblados en las islas y en el campo. Las ciudades en Chiloé no son extremadamente pobres y por el boom de la pesac y otros se las han arreglado bastante bien. No serán como Luxemburgo, pero tampoco son de extrema pobreza

2 de marzo de 2012, 13:20

 
Blogger Felipe Morales Barrera said...

En lo primero, pienso diametralmente diferente a ud., creo que si es importante que aunque uno no se vea directamente afectado por determinadas situaciones tenga el derecho a opinar y participar, es el fundamento de la política con el apellido "nacional", involucrarse con cuestiones que no quizás no nos afectan directamente pero estamos en nuestro derecho.

En torno a la precarización, creo que su respuesta no considera las relaciones de poder que se dan entre empleadores-empleados y la necesidad de los últimos, entre otros aspectos. Es como pensar que las pésimas condiciones del inquilinaje eran aceptables porque éstos últimos las aceptaban... no me parece.

Pero, sin desvirtuar más de lo que creo que ya he hecho, creo que la premisa detrás de su argumentación es errada sugiriendo que quiénes no habitamos o hemos habitado la isla grande no podríamos tener injerencia al respecto, creo que como radicado en Coquimbo tengo el mismo derecho a opinar y defender mi posición en torno a un situación ocurra o no en mi región, como ser humano primero y como chileno después.

Saludos de un ariqueño.

2 de marzo de 2012, 18:13

 
Blogger Felipe Morales Barrera said...

PD: Y en el último párrafo, agréguele el verbo decidir, como ciudadano de la nación. Sino habría que dejarlo todo siempre en manos de expertos.

2 de marzo de 2012, 18:16

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Bueno Felipe, tu manera de pensar es bastante común entre los jovenes en estod días.

Y aunque tienes todo el derecho del mundo a opinar, no tienes el más minúsculo derecho a imponer a nadie tus opiniones. Si te das cuenta que tu opinión es solo eso -una expresión de tus preferencias y tu manera de pensar- y nada más que eso, entonces no hablarías de argumentaciones erradas ni de tus derechos. Nadie tiene derecho a imponer sus opiniones, a lo más a decirlas como una mas entre millones posibles.

Ahora si las dices como si fueran verdades eso muestra que eres muy joven. Nadie puede decidir por los demás a menos que sea un matón o un delincuente, deja que los chilotes decidan lo que hacen en su ciudad y no permitas que otros decidan en lo tuyo, así vives feliz y en paz con todos.

Saluti!

2 de marzo de 2012, 18:26

 
Anonymous Anónimo said...

Bueno Felipe, tu manera de pensar es bastante común entre los jovenes en estod días.

y de los no jovenes tambien.
Si hasta golborne lo encontro feo.

Hicieron un plebiscito, una consulta, en castro autorizando el adefesio? Ademas se expandieron com en un 30% sobre el plan autorizado.

2 de marzo de 2012, 18:43

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Bueno, laopinión de Goldborne o de doña Petronila Cabezas (quien quiera que sea) no es un argumento muy fuerte, pueden haber muchos otros que opinen distinto ¿te gustaría entonces que las cosas se decidan según lo que opine Goldborne? Lo dudo.

Tampoco le veo ninguna lógica a que se tenga que hacer un plebiscito para permitir o prohibir que alguien construya en su propiedad. O sea cada vez que alguien hace una casa o edificio debe someterse a un plebiscito a ver si a los demás "les gusta"? lo dudo.

Distinto es si causa otros daños directos en perjuicio de los vecinos como pérdida de valor de las propiedades, obstrucciones al libre paso, etc. pero no es el caso.

Lo que quieres es erigirte en árbitro y ordenar que los demás sigan tu gusto. Si tratas que todos anden a tu pinta (algo muy común en jóvenes, los viejos son más zorros y tienen otros motivos mucho mejores) te vas a llevar la desagradable sorpresa que muchos no van a queres hacerlo ¿por que los demás tienen que preferir lo que tu prtefieres?

2 de marzo de 2012, 19:01

 
Anonymous Anónimo said...

"Tampoco le veo ninguna lógica a que se tenga que hacer un plebiscito para permitir o prohibir que alguien construya en su propiedad. O sea cada vez que alguien hace una casa o edificio debe someterse a un plebiscito a ver si a los demás "les gusta"? lo dudo."

generalmente existen normas municipales que regulan lo que se puede y no se puede hacer.
La vulgaridad y el mal gusto afectan. Las externalidades negativas, les dicen, creo. No te pasaron eso en los cursos de teologia del MBA?

incluso longueira lo encuentra feo.

2 de marzo de 2012, 20:32

 
Anonymous Anónimo said...

A alguien le escuché alguna vez decir algo así como: "cuando una persona compra una casa sólo quiere parques y baja densidad en los alrededores. Pero cuando la vende quiere que su terreno lo declaren de altura libre y usos múltiples.". Yo sólo me alegro por quienes pudieron vender su terreno a, me imagino, un gran valor comercial.

2 de marzo de 2012, 21:02

 
Blogger Maximo said...

Golborne era el gerente de Cencosud, cuando se presentó a la municipalidad el proyecto de Costanera Center. Y ahora hace gárgaras.

2 de marzo de 2012, 23:12

 
Blogger Rodrigo Mora said...

Pienso que lo del Mall permite debatir sobre que queremos como ciudad. No sé si (mediáticamente) antes hubo una discusión de este tipo. Me parece bien que se discuta. Ahora, si al termino de la discusión se uniforman criterios. Estará todo el mundo de acuerdo?
Yo creo que se debe hacer cualquier emprendimiento tomando en cuenta eso de: respeto al medio ambiente, calidad, seguridad, responsabilidad social. Quizás eso puede iluminar, para ejecutar una construcción de esta envergadura.
Finalmente estoy de acuerdo con el mall, pero puede quedar como experiencia para el que inicie un proyecto de este tipo, que se respete mas el entorno. No se, se me ocurre que podria haber sido una construcción mas acorde al paisaje.

3 de marzo de 2012, 12:46

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Hola Rodrigo, claro que es importante considerar el medio ambiente, la seguridad, etc. todo eso que llaman las "externalidades" en la economía del bienestar.

Pero más allá de eso, esta es una discusión típica entre los defensores del "bien común" y los de las libertades individuales. También es muy ilustrativa de la manera en que piensan los defensores del bien común (pensamiento colectivista).

Si te fijas cada vez que dicen "lo que queremos" no se refieren a lo que quieren todos los chilenos, eso sería asambleísmo y es imposible decidir de esa manera, sino que más bien lo que ELLOS quieren y tratan de imponerlo a los demás recurriendo a sus propios criterios morales, estéticos, ideológicos, etc.

Cuando dicen "el país que queremos" o "la ciudad que queremos" se refieren al país y la ciudad que ellos quieren imponer, esa es una trampa semántica muy común en el discurso político. Como tu sabes, la semántica es un arma muy potente para manipular la opinión.

Los que tenemos ideas libertarias en cambiopensamos que debe existir la libertad más amplia para que cada quien haga lo que se le antoje, mientras no produzca perjuicios muy concretos y comprobables a otras personas. Al hablar de perjuicios me refiero a económicos, de salud, etc. en ningún caso a "ofensas al buen gusto".

En la Segunda apareció una nota muy interesante de Juan Pablo Vilches donde hace notar que el ordenamiento urbanístico siempre se hace desde una posición de poder y es coercitivo, está en la parte de abajo de la página y el título es Castro, París y Nueva York

3 de marzo de 2012, 12:59

 

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