Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

La charada del salario mínimo

martes, 17 de julio de 2012

Igual que todos los años la discusión del salario mínimo se entrampa con los argumentos de siempre. Es una comedia bufa donde todos mienten a sabiendas y los líderes de los sindicatos tienen la única oportunidad en el año para mostrar que defienden a los pobres.

John L. Lewis, es el modelo. Uno de los primeros sindicalistas profesionales que llamó a la huelga de los mineros del carbón y los metalurgicos en medio de la Segunda Guerra Mundial. Cuando le preguntarón que era realmente lo que demandaba para sus asociados contestó con una sola palabra "más".

Su retórica es la misma que hoy tratan de remedar -con mucha menos gracia- nuestros líderes locales: "Caballeros, vengo a hablar en nombre de las familias de los mineros... los pequeños niños que se sientan a una mesa vacía porque no tienen que comer. Ellos no piden un yate de cien mil dólares como el suyo señor (y señalaba con su cigarro a uno de los dueños de empresa), ni una limosina Rolls Royce como la suya señor (señalando a otro), ellos lo único que piden es un miserable mendrugo de pan."

Lewis decía que los sindicatos lo habían contratado para obtener lo más posible de las empresas y por eso era justo que el mismo fuera espléndidamente remunerado, era un negociador furioso, sin educación, inflexible que abusaba de las amenazas a huelga en los momentos difíciles. Un depredador que viajaba en auto de lujo y comía langosta, o sea ya saben de donde sacó esos gustos caros el socialista Arturo Martinez, el presidente de la CUT en Chile.

El argumento del "mendrugo de pan" se mecanizó a la hora de pedir aumentos de sueldo, es viejo y falso, pero da lo mismo. Todos los años se repite y es igual si son cien o doscientos, siempre será un "mendrugo de pan" porque el sindicalista entiende su trabajo como siempre exigir por "más". Por eso los trabajadores de Codelco y los empleados públicos son los más improductivos de Chile: sindicato fuerte y empresario débil (gobierno) es la fórmula que lleva de manera inevitable a la improductividad perfecta.

Los derechistas, o mejor dicho los amigos de los ricos no lo hacen mejor, son tanto o más hipócritas que los sindicalistas y caen en el mismo juego de negociar en base a mentiras. La principal mentira es que si se sube el salario mínimo sobre cierto valor se va a producir un aumento inmediato de cesantía. Es evidente que un alza del salario mínimo del 10% o hasta el 15% no va a producir un aumento inmediato y significativo de la cesantía, porque la economía no funciona así.

Es seguro que el empleo va a permanecer inalterado en el corto plazo porque las pérdidas de competitividad se acumulan en el tiempo y si pasa suficiente tiempo ya habrán otras explicaciones para el desempleo. Por eso la mayoría de los estudios econométricos son ambiguos en sus resultados sobre el impacto de los salarios mínimos, es casi imposible medir efectos e identificar causas con precisión en la economía.

Entonces los sindicalistas al año siguiente volverán a la carga diciendo ¿vieron que no pasó nada? ¿vieron que no costaba nada dar un mendrugo de pan a los pobres niños? y pasarán en seguida a escalar sus demandas. Una campaña del terror respecto de los efectos inmediatos del sueldo mínimo es tonta, ignorante y falsa. Los resultados de mentir en política son que se pierde el respeto ¿pero a que político le importa que le pierdan el respeto si nunca lo han tenido?.

Los políticos verdaderamente liberales deben decir la verdad: que el salario mínimo es una fijación de precios arbitraria, fijada por intereses de grupos de poder y que hace perder la competitividad de cualquier negocio. Hay experiencia histórica muy clara que cuando un gobierno fija los precios las personas se perjudican ¿no se acuerdan cuando Dirinco fijaba los precios del pan, la leche y todos los "artículos de primera necesidad"? Nunca fuimos tan pobres como entonces. Si el salario mínimo tiene justificación entonces hay que volver a los controles de precios de los artículos de primera necesidad y volver al tercer mundo que dejamos atrás hace años.

El salario mínimo se debe eliminar por la misma razón que se eliminaron los demás controles de precios: no funciona y perjudica a los que pretende ayudar, en países muy prósperos no existe salario mínimo ni muchas de las leyes de "protección" para los trabajadores, que al final terminan protegiendo solo a pequeños grupos.

La teoría de la explotación, que dice que si el gobierno no interviene la "asimetría" que se produce entre patrones y obreros se producirán grandes abusos es una majadería, la experiencia muestra todo lo contrario.

Los políticos de derecha no son liberales, ninguno de los profesionales de la política lo es, simplemente son colectivistas de derecha como Mussolini o simplemente ladrones de cuello y corbata que les importa un comino el futuro y buscan aprovecharse ahora mismo de sus privilegios: Piñera; Mattei; Longeira; Allamand, ni un solo liberal.

Por eso la discusión sobre el salario mínimo de todos los años es una charada, un baile de máscaras ejecutado por los políticos profesionales y sus claques. Todos saben que nadie dice la verdad pero a nadie le importa, solo hacen coro para elevarle la cambucha al bando de sus amores.

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16 Comments:

Anonymous Claudio said...

Tienes toda la razón, el colectivismo es transversal en toda la "derecha" y, por lo mismo, ésta no pasa de ser otro grupo más de demagogos, carente de verdaderos valores de liberalismo.

16 de julio de 2012, 23:31

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah la falsa derecha, poco a poco se han ido sacando el antifaz. Cuando estaban en la oposición ern todos liberales y campeones del estado mínimo pero bastó que se agarraran de la teta para convertirse en colectivistas express.

Pura demagogia, demagogos y mentirosos por todos lados

16 de julio de 2012, 23:40

 
Blogger Nervio said...

Si el salario minimo sube mas de 200.000 yo le voy a subir el sueldo a mi empleado a 400.000 y a reducir su jornada a 50%. Luego cuando llegue a 400.000 a 25%.

lo justo es justo

17 de julio de 2012, 00:30

 
Blogger Eva Morano said...

Esperanza Aguirre, la representante del PP considerada de la rama más liberal, mientras estaba en la oposición presentó esta campaña. Y ahora estando el PP en el gobierno, va y suben los impuestos..

A mi no me sorprende mucho.. y me alegro de que al final los falsos liberales del PP se vayan descubriendo.

17 de julio de 2012, 04:40

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Nervio ¡no le nieges su mendrugode pan a los hijos de ese pobre hombre! págale un millón y ya, fin del problema.

Eva, en Chile pasó lo mismo: todos los "campeones liberales" de los partidos de gobierno se dieron vuelta la chaqueta apenas empezaron a oler que eso podía quitrales votos. Que porquería es la política. Y para que hablar de los políticos...

17 de julio de 2012, 09:33

 
Anonymous Anónimo said...

estos intercambios me recuerdan al esclavo que favorece la esclavitud con la triste esperanza de convertirse algun dia en dueño de esclavos.

servilismo abjecto y vano

17 de julio de 2012, 09:43

 
Blogger Ulschmidt said...

Lo malo de las negociaciones colectivas es que suspenden la competencia ente empresas. Si evitan la huelga con un aumento que todas sufran al mismo tiempo, todas lo cargan a costos y aumentan sus productos y servicios. Lo único que puede frenarlas es la importación - pero en los servicios eso cuenta poco, y las economias modernas son 60% de servicios. El salario mínimo es una mega-negociación, multisectorial, que abarca todas las empresas, y en general se más fácil concederlo y pagarlo con inflación.

17 de julio de 2012, 14:13

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ulschmidt, yo creo que pagar con inflación no es una alternativa, al menos en Chile. Hasta 1973 se pensaba que muchas cosas se podían pagar con un poquito de inflación: más empleo (curva de Phillips), mejores sueldos, etc. Pero ya sabemos que ese es un tremendo engaño. Creo que en Chile se reconoce de manera transversal la importancia de la estabilidad de los precios para el bienestar de las personas.

Otra cosa es que los políticos, sabiendo eso, igual estiran el elástico hasta el borde a cambio de alguna ventaja personal (votos), los mismos que estando en el gobierno daban aumentos del 3% ahora exigen aumentos del 5% desde la oposición.

Creo que es una pelea que solo preocupa y beneficia a algunos políticos y a otros pocos tontos que todavía les creen.

17 de julio de 2012, 14:46

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Pero lo malo es que en toda esta discusión el enfoque liberal no aparece en los políticos de derecha, que antes decían defender esas ideas.

Lo principal es que las fijaciones de precio -de cualquier precio- siempre son malas, siempre deforman los precios y perjudican a los que decían beneficiar. Hay evidencia clara, es cosa de comparar como era Chile cuando Dirinco fijaba los precios y como es ahora, en muy pocos países del mundo persiste la fijación de precios y donde todavía la usan es como un mal necesario, tratando de corregir otra cadena de errores causada por fijaciones relacionadas.

Lo malo es que nadie defiende ni menciona que el mercado debe asignar los precios sin interferencia ni deformaciones externas.

17 de julio de 2012, 14:50

 
Anonymous Anónimo said...

Si duda la inflación es un cáncer, una cosa que los políticos de éste lado de la cordillera parecen no entender nunca. Siempre hay uno que se considera lo bastante astuto como para sacarle ventajas y evitar las secuelas.
Reconocido eso, una cierta inflación mínima o base, como un ruido de fondo, es inevitable. Pensar que sindicatos acepten negociar a la baja, por causa de una deflación, es imposible. Probablemente esos precios que no hay más remedio que negociar cada tanto - como el sueldo mínimo - debieran atarse a una medición estadística de productividad y no a la inflación.

17 de julio de 2012, 16:11

 
Blogger pavezwellmann said...

Tomas:
Normalmente las remuneraciones las fija la oferta y demanda, y el salario minimo bien poco cambia las cosas. Si una economia pasa a tener salarios minimos altos y son muchos quienes necesitan trabajar, se contrata por menos y/o en "negro"-o se traen extranjeros- como ha sido comun ver en Arica, ya que los extranjeros generalmente trabajan por menos del minimo y desplazan a los chilenos de las labores menos remuneradas.
A lo que estan jugando los parlamentarios es a quitarse la responsabilidad ante el pais de subir el ingreso minimo en $ 11.000 por cuanto hace poco, exigieron un aumento de $ 2.000.000 al mes (US$ 4.000 o 3.300 euros) para ellos mismos. Con lo cual finalmente es el gobierno quien quedara como el responsable del aumento.

17 de julio de 2012, 16:21

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ulschmidt lo que pasa es que la inflación es un fenómeno que se realimenta: los sindicatos pueden conseguir mejoras nominales de los sueldos pero con la inflación esas mejoras se transforman en empeoramiento real, ningún sindicato puede conseguir mejoras reales de sueldos porque eso (manejar la economía real y el sistema de precios) no está dentro de sus posibilidades.

Por eso yo creo que no deberían existir los sindicatos, o por lo menos no deben tener poder para negociar colectivamente, eso en lugar de ayudar a los trabajadores empeora su situación porque les consiguen más billetes con menor poder de compra, al final salen para atrás.

En economías libres los sindicatos existen pero no tienen poder de negociar los salarios y lo normal es que los salarios sean mejores, en ttérminos reales, que cuando se negocian en base a amenaza de huelga.

17 de julio de 2012, 17:18

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Alejandro tienes razón pero ese equilibrio solo se da en la micro y pequeña empresa, el mínimo toma importancia de las empresas medianas hacia arriba... donde pocos o nadie ganan el mínimo.

¿Por que entonces se discute tanto y todos los gobiernos son amarretes a la hora de dar un punto más? simplemente porque los empleados públicos se cuelgan de ese % para sus propias demandas de reajuste y somos nosotros, los giles, quienes tenemos que financiar los aumentos de sueldos de los EEPP, muchos de los cuales son parásitos e improductivos porque están colocados por motivos políticos y son inamovibles.

Yo creo que por eso pelean tanto el puntito los ministros de Hacienda. Ni que decir que muchas empresas no pueden contratar negro y eso le cierra la puerta a cualquier trabajador poco productivo y poco calificado que quiera trabajar: mientras más exigentes las leyes laborales, menos gente conviene contratar legalmente

17 de julio de 2012, 17:24

 
Blogger Nervio said...

Es que el millon me complica...

si el sueldo minimo es 500.000 claro que le pagare un millon por jornada completa, haciendo la reduccion a un quinto de jornada.

17 de julio de 2012, 18:30

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

jajaj genial la cuenta, aunque no se si el hombre estará muy conforme cuando le pasis 200 lucas

17 de julio de 2012, 18:36

 
Blogger Ulschmidt said...

en la casta revolucionaria cubana a la que adhirió el Che - aunque nunca fue parte completa, porque no era cubano, y fue mucho mas cómodo teniendo aventuras rasas en Bolivia o el Congo o muerto que vivo y en La Habana ocupando un ministerio - no hay mujeres, ni en la segunda línea. No hay negros en primera línea y casi ninguno en la segunda. No hay obreros de orígen sino universitarios, intelectuales - como Fidel, el Che, etc.. - No hay homosexuales y de hecho la Revolución empezó encarcelándolos como si fueran una aberración burguesa.
La Revolución es el mismo gobierno que puede haber en cualquier república oligárquica latinoamericana: una elite de hispanos blancos hombres y machistas y mayormente nacidos en clases altas y medias. Esto revela cómo la cosa social de fondo, el verdadero ser social, predomina sobre toda teoría doctrinaria.

18 de julio de 2012, 11:34

 

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