Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás

Monedita de oro

miércoles, 28 de octubre de 2015


Recibo pocas críticas ya que hace años aprendí que para no andar peleando, muchas veces es mejor no decir lo que uno realmente piensa. ¿Para que andar discutiendo con tontos? Mucho mejor hacerse pasar por uno de ellos y así todos felices, especialmente si yo mismo tampoco soy un Einstein que digamos. Entonces lo mejor es ser tolerante con la estupidez ajena y más indulgente que Jesucristo con la propia. Eso no evita que tenga mi propia lista de chiflados, partiendo por los fanáticos religiosos, moralistas, animalistas, veganos, ecologistas y una gran lista de "istas" que para mi son unos pobres boludos, pese a que con muchos de ellos tengo gran amistad. Como ven, para ser amigo mío no es requisito ser perfecto.

Pero yo por lo menos me guardo la mala opinión que tengo de mucha gente, no le veo objeto a andar insultando y atacando el ego de otros por cosas que -en verdad- a mí ni me interesan. Así y todo cada cierto tiempo recibo un par de insultos de algún tontito que se siente ofendido con cosas que digo o escribo, pero bueno, la puerta es ancha y al que no le gusta se viste y se va, la buena crianza indicaría que lo mejor es irse callado o insultar con cierto estilo, pero no todos manejan eso, que diablos.

Ayer tuve dos de esos. Curiosamente una de las entradas que ha recibido más comentarios odiosos no se refiere a política, religión ni nada por el estilo sino que ¡de literatura!, la entrada se llamaba Que mal escritor era Bolaño donde comentaba acerca del que considero uno de nuestros escritores más mediocres y sobrevaluados. Cada cierto tiempo aparece un Bolaño-lover que me dice de todo, ofendido como si le hubiesen insultado la madre. Es muy curioso.

También ayer bromeaba por un tweet de Pedro Cayuqueo, donde decía que para que la constitución fuera realmente "plurinacional" debería tener cupos para parlamentarios mapuches. Me pareció evidente que el avivato amigo de apellido mapuche andaba buscando el codiciado puesto de trabajo para si mismo o algún pariente, entonces comenté en broma que mejor tengamos un cupo para descendientes de croatas "somos más pulentos y nos rendiría más la plata" agregué. Entonces saltó un tontito que "me reportó" por discriminación amenazando que lo que había colocado era "ilegal". En fin, si los imbéciles volaran no conoceríamos la luz del sol.

Pero bueno, no voy a seguir gastando el valioso tiempo de los lectores con cosas domésticas, pero las puse para ilustrar algo que creeo que es interesante ¿cuanto nos interesa la opinión de los demás? ¿como nos afectan las críticas? No voy a decir que quedé con insomnio o caí en una depresión por las tonteras que les contaba, pero si me molesté durante unos pocos minutos y hasta me tomé el trabajo de contestarle al Cayuqueo-lover. Después me quedé pensando ¿por que lo hice? Lo que correspondía era dejarlo hablando solo con su estupidez, pero me irritó lo suficiente como para que le contestara, encontré muy interesante mi propia reacción.

No debe existir nadie que le sea completamente indiferente la opinión de los demás. Conozco algunos que disfrutan siendo odiosos, a otros les gusta sentir que provocan envidia, otros más somos mierda buena onda -como decía el infatuado Jorge Gonzalez, pero no se de nadie a quien la opinión de los demás lo deje completamente indiferente. Nio uno solo.

El anhelo de agradar o hacerse odiar por los demás parece que es genético, o más `probablemente cultural pero antiquísimo. Debe ser una especie de atavismo y estamos en cierto modo sujetos a que las opiniones y dichos de los demás hacia nosotros nos depriman, irriten o alegren. En cierto modo todos vivimos en función de la opinión ajena, incluso a las personas más inteligentes que conozco -mi amigo Tito Torres por ejemplo- les afecta la opinión de los otros, siendo que tiene razones para sentirse muy por encima de eso.

Sería excelente poder lograr un desapego tal como el que le atribuyen a Diogenes, que pese a todo también tenía su ego. Goethe escribió en Fausto algo así como " el joven que no tenga su dosis de vanidad vale más que se ahorque" el libro está lleno de imagenes geniales, pero esa es una de las mejores. Vanidad, ego, deseo de nos ser ignorado es algo que todos tenemos, al menos toda la gente que he conocido. La gran popularidad de las redes sociales como Facebook, Twitter y otras se basa en esas ansias de no ser ignorados.

Estaba pensando como sería si yo fuera inmune a las críticas y a las alabanzas. Bueno, tal vez me ahorraría unos cuantos malos ratos pero sería como un auto sin motor. Nada me interesaría ¿para qué escribir en este Templo del Ocio si me da lo mismo lo que opinen los demás? En verdad casi todo lo que uno hace es para agradar o causar impresión a otros, bien sean cercanos o desconocidos.

En fin, iba a escribir hoy de otro asunto, pero me senté en el teclado y esto es lo que salió. Es lo que hay nomás. A propósito hay un corrido muy bueno sobre esto mismo:

No soy monedita de oro
Pa’ caerles bien a todos
Así nací y así soy
Si no me quieren, ni modo.

Y si no pos mala suerte chiquitita

El cielo tengo por techo
Nomás el sol por cobija
Dos brazos pa’ mantenerte
Y un corazón pa’ tu vida
Ve corre y dile a tus padres Y a ver quien da mas por su hija

Ahí corazón bandolero
Relincha ya cuanto quieras
Por esa potranca fina
Te amansarás cuando quieras
Tú y yo no tenemos prisa
Ahí nos querrán cuando quieran

No soy monedita de oro
Pa’ caerles bien a todos
Así nací y así soy
Si no me quieren, ni modo

8 Comments:

Blogger Jose Cornejo said...

Recuerdo un pasaje del libro "Tus zonas erroneas" del Dr. Dyer (excelente libro de autoayuda, super didáctico. lo recomiendo) en la que habla de una de nuestras zonas más enfermizas: "la busqueda de aprobación". es esa necesidad de agradarle a todos y que todos aprueben lo que haces.

¿que tiene que ver con tu columna? de acuerdo a lo que leo no solo acá, sino que en las redes sociales, muchos de los que comentamos, se deja ver algunas conductas entre ellas, el alimento al ego basado en la aprobacion del resto. Tus columnas son buenas y una vez que escribes, está claro que no todos estaremos de acuerdo en lo que posteas. A mi, personalmente, me importa una raja que les guste o no lo que escribo, menos los likes, +1 o que sea trend topic, pues esto no es más que alimento para el ego que es efimero.

Lei tu columna acerca de Bolaños y créeme que ni siquiera sé quien rayos es.

28 de octubre de 2015, 10:52

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Jajaja, con Bolaños no te has perdido nada, era un pobre diablo infatuado que escribió libros pésimos, especialmente un marmotreto que se llamaba "los detectives salvajes" o algo así. Una especie de Alberto Fuguet que vende muy bien entre los mocosos new age (vendía más bien, porque está muerto hace rato)

28 de octubre de 2015, 12:39

 
Blogger Frx said...

Que curioso ¿Ni siquiera las entradas pro-Pinochet levantan más arena que esa de crítica literaria? Vaya, no me lo habría esperado, sobretodo porque en la sociedad hay temas jerarquizados como más trascendentales que otros y la política es uno de los "muy importantes", aún cuando no es muy diferente de la comunidad futbolera o algún fandom.
Sin duda a todos nos influye el que dirán aunque sea en un 0,0001%, incluso a los que dicen que les da lo mismo todo. Al final todos queremos algo de atención.

28 de octubre de 2015, 13:55

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

La política no enciende ni un 10% de odio de los fanáticos de un escritor, aunque sea pésimo, en realidad mientras peor es parece que más fanáticos sus groupies.

"Todos queremos algo de atención" esta bueno para la letra de una canción, esa frase tiene ritmo, ritmo, ritmo

28 de octubre de 2015, 14:01

 
Blogger Frx said...

O el de una consola, anime o juego, no tienen mucho que envidiarle a las barras bravas a decir verdad. Me acordé de la guerra entre los metaleros contra las believers y los reggaetoneros XD.

Veo que tenemos al menos ya un título y de hecho puede adaptarse a más de un género :D.

28 de octubre de 2015, 15:16

 
Blogger Ulschmidt said...

Ja, hoy justamente el diario saca la historia de un escritor loco de los años 30, el Barón Biza. Su novela más famosa es "El derecho de matar", un supuesto argumento cívico-lésbico. Le envió una copia autografiada al Papa Pío XII y el Papa lo excomulgó. El régimen conservador lo persiguió. Todo eso hizo una propaganda enorme para su obra !
Así que Ud., de alguna forma, le está haciendo una gran propaganda a Bolaños.

28 de octubre de 2015, 20:05

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

¡Claro que si! los bolaño-lover debían darme las gracias, son unos malagradecidos

28 de octubre de 2015, 21:03

 
Blogger Gaston Fernandez Iglesias said...

Es muy difícil llegar a quien ya se creó un dogma. Ya tiene su propio dios y preceptos sagrados. Respecto a los tomases, Tomás Edison terminó sus días hablando pestes contra los partidarios de la corriente alterna, y por aquí el nuestro terminará sus días haciendo lo mismo contra los ecologistas...Bueno, puede ser que el desierto de Arica es lo más parecido a Marte en la tierra, y allí ya no se observa algo evidente que preservar.

29 de octubre de 2015, 10:12

 

Publicar un comentario

<< Home

Entradas antiguas Entradas nuevas