Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás

Vacío de poder

lunes, 19 de octubre de 2015

 

Cuando el poder político es débil, los grupos de interés empiezan a buscar canales distintos de las elecciones populares para imponerse. Eso es lo que estamos viendo en Chile por estos días. El actual debate sobre una nueva constitución no es otra cosa que un grupo de interés electoralmente pequeño que está tratando de imponer sus intereses, evitando la desagradable obligación de ganar elecciones.

El sistema democrático -despojado de sus adornos retóricos- es donde manda la mayoría. En el mejor de los casos se guarda un mínimo respeto por las minorías, pero normalmente este respeto es formal y muy restringido, especialmente si la mayoría tiene el recurso de redefinir las reglas. Este irrespeto por las minorías no es raro, sino la norma en las democracias y es lo que permitió a Hitler perseguir a los judíos, a Maduro destruir Venezuela y tantos otros ejemplos. Es el método estándar para pasar desde una democracia a una dictadura cumpliendo con las formalidades legales.

La Asamblea Constituyente de Bolivia en el año 2006 es un buen ejemplo de como acceder al poder político aprovechando una mayoría circunstancial en elecciones. Ese año el Movimiento al Socialismo de Evo Morales obtuvo 137 de los 255 escaños, lo que no le daban los dos tercios necesarios para aprobar la constitución a su medida sin pactar con otras fuerzas. ¿Que pasó? Simplemente los asambleistas del MAS se encerraron a escribir una constitución a su conveniencia en un local de la Lotería Nacional y no dejaron entrar a votar a los opositores, luego la sometieron a plebiscito donde fue refrendada con un  porcentaje similar a los votos que había recibido el MAS para los asambleistas. Un triunfo brutal de la fuerza y el descaro, cosa nada rara en la política boliviana.

Cuando una fuerza política mantiene un 70% u 80% de apoyo en elecciones populares por ejemplo, es decir a lo menos dos tercios del universo electoral, bien podría sentirse con legitimidad suficiente como para barrer con la minoría. Si la oposición más abstención suma menos de un tercio del universo electoral, el oficialismo podría sentirse con una legitimidad tal como para hacer lo que se le antoje, sin consultar a nadie, pero ese es un caso muy raro y no es evidentemente lo que pasó en Bolivia, ni en Venezuela ni en Chile.

El problema surge cuando la correlación de fuerzas es 60%-40% con un 5% de dispersión más o menos en cualquier sentido. Antes era mucho peor, con la Constitución de 1925 alguien podía llegar a presidente con algo más de un tercio de los votos emitidos, así llegó Allende que trató de hacer sus "reformas estructurales" intentando aplastar al 70% que no votó por él, esto es algo que no debe olvidarse.

El trauma causado por Allende provocó los siguientes 16 años donde gobernaron los militares. Al diseñar la Constitución de 1980 se puso mucho cuidado en evitar la posibilidad que apareciera un nuevo Allende que tratara de arrasar con la oposición a partir de un resultado favorable en elecciones realtivamente estrechas, por eso se instituyó la segunda vuelta presidencial.

Pero no fue suficiente, desde que llegaron al poder los políticos de todos los sectores fueron buscando la manera de entronizarse y barrer con los contrarios, aunque ganaran por un solo voto. La crisis llegó en la última elección donde hubo una abstensión enorme -resultado del gobierno de Piñera que alienó a sus propios partidarios- y Bachelet salió electa con alrededor de un 25% de los votos del universo electoral.

Un político medianamente inteligente se habría dado cuenta que con tan escaso apoyo electoral sería suicida intentar cualquier clase de reforma importante, pero a Bachelet, como sabemos a estas alturas, la inteligencia no es lo que le sobra. Con pocas luces y pésimamente asesorada, el primer año de su gobierno intentó un gran salto adelante, a la manera de Mao Tse Tung, con resultados muy parecidos a los que tuvo el chino.

El apoyo alrededor del 25% que marca Bachelet en las encuestas desde hace tiempo no es sorprendentemente bajo, es muy similar al porcentaje de votos con que fue electa, tomando todo el universo electoral, simplemente la situación se sinceró y esa es su fuerza electoral. Y aunque ha tratado de hacer unos retrocesos tácticos con los nuevos ministros de hacienda e interior, sigue esperanzada en que va a imponer por secretaría su permanencia en el poder, al estilo de Evo Morales.

Pero a Bachelet le falta mucho para legar a ser como Evo y Chile está muy, muy lejos de ser como Bolivia. Ni lo sueñe, nuestro país es unitario, fuerte y decidido cuando llega el momento y cuando traten tontamente de imponer una cuchufleta les va a caer todo el peso de la noche encima, una vez más. Estos parece que no aprenden.

14 Comments:

Blogger Francisco Matus said...

El tan basureado sistema binominal es, junto con los quórums, lo que garantizaba en Chile que una democracia no se convirtiera en una dictadura de la mayoría. Veamos si los quórums son suficientes, quizás incluso los cambien.

19 de octubre de 2015, 12:32

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

SIn duda que los quorums son la piedra en el zapato de los que quieren entrar por la ventanilla, dudo que consigan cambiarlos pero si así ocurre eso va a durar poquito y va a terminar de la manera que termina siempre cuando las cosas se ponen feas.

19 de octubre de 2015, 12:46

 
Anonymous Renzo G. said...

Van a tener que llamar al patriarca para que venga a dar un golpe de Estado desde la ultra tumba jajajajajajajajaja

Malas noticias, el cambio a la Constitución ya se volvió un lugar común y los pocos que siguen en un Estado de negación-atrincheramiento han quedado fuera del debate. Pero también mala lectura de la situación. Si Bachelet hubiera querido podría haber mandado un proyecto para permitir un plebiscito para decidir sobre el cambio Constitucional, esa era la vía corta, pero internamente tiene divisiones, entre los audaces que tanto aterrorizan a Tomás y los amarillos indecisos, y no tiene tanto arrojo para hacer algo así. En cambió optó por la vía larga, incluso pidiéndole los votos a parte de la oposición en el Congreso, sabiendo que se lo podrían rechazar. Aparte de eso la vieja simplemente se sacó el cacho de encima y lo chuteó para el próximo gobierno y el próximo Congreso. Prefirió no hacerse cargo del asunto directamente ella misma. Tal como están las cosas lo mejor es un cambio Constitucional lampedusiano. Que cambie toda la Constitución para que nada cambie

19 de octubre de 2015, 13:00

 
Blogger EDO said...

Esta dificil que caiga la noche...sobretodo con el castigo que han tenido los militares en estos ultimos 25 años y conociendo la experiencia del 73 la clase politica hara lo que sea para evitarlo. Pues ojala llegue la hambruna para el 2016 y 2017 y asi a los ilusos que votaron por el socialismo les quede muy claro lo que pasa cuando suben los impuestos...eso.

19 de octubre de 2015, 15:41

 
Blogger Frx said...

Pues no sé quién podría pensar que Bachelet va a perpetuarse en el poder, me imagino a cualquier otro menos a ella en eso si se diera el caso. La actual presidenta no tiene por dónde, no así algún otro viejo de su partido que podría al menos repetirse el plato una vez. Por otro lado, creo que la gente no debería dejarse llevar por palabras bonitas y debería sospechar de cualquier truchería que busque cambiar la Constitución, por más bienintencionada que parezca, mas eso es pedirle peras al olmo.

19 de octubre de 2015, 17:11

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Si, eso de "eternizarse en el poder" fue un error de redacción mío, a lo que me refería esa a cambiar las reglas de manera de permitir al sector afin al gobierno a mantenerse en el poder sin necesidad de obtener las mayorías necesarias en las elecciones, tal como lo han hecho muchos otros totalitarios con métodos seudo "demócratas"

19 de octubre de 2015, 18:54

 
Blogger Nervio said...

Que es democracia...

dos lobos y una oveja decidiendo que van a comer

Que es libertad...

Dos lobos y una oveja con el derecho a tener una escopeta decidiendo que van a comer.

19 de octubre de 2015, 19:06

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

jaja pura filosofía nerviosa ¡buena!

Te retruco con esta otra:
"La libertad no es gratis, los que son libres nunca son iguales y los que son iguales nunca son libres"

Hay que escoger nomás...

19 de octubre de 2015, 19:10

 
Blogger Frx said...

Esa última tienen que escribirla con letras de oro :D.

19 de octubre de 2015, 20:49

 
Anonymous Wilson said...

La Gordita quedo horquillada con el intento de los G90 de hacer su refundacion, aunque se opero de ellos, al perder las capas medias y buena parte del pobrerio, quedo cazada con el cuento de la nueva constitucion a la medida del intento revolucionario aquel.
Entonces trata de cuadrar el circulo proponiendo sus periodos de "educacion", asambleas de base y chacharas variadas, tratando que el congreso, en particular los Renovacion Nacional, le permita bajar los quorum lo mas cercano a la mitad mas uno. Eso es el sueño humedo de la izquierda; mientras se conformaran con el 60 por ciento del congreso y la aprobacion del proyecto por medio de plesbicito por mera mayoria.
Si lo logran chao derecho de propiedad y seguridad juridica, todo pasara a depender de los Navarros, Girardis y Camilitas, lo cual implicara el lanzamiento de un proceso revolucionario a todo ritmo, nada acelera tanto el apetito como la impunidad juridica, todo lo cual solo se podra parar llamando a la Marina y sus amigos...
Si los Renovacion nacional se ponen serios y se niegan a bajar los quorum, tendra la izquierda una base para chillar en todos los tonos, durante las proximas elecciones, esperando que eso los acarree votos; lo que estara por verse ,mientras la economia siga en picada dudo que la gente pique con esas miguitas de pan.

19 de octubre de 2015, 21:55

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Dudo mucho que lleguen tan lejos, el electorado está mucho menos bruto que hace un año atrás

19 de octubre de 2015, 23:37

 
Anonymous Wilson said...

Espero que tengas razon, solo recuerdo con el Chicho como parte de la derecha lo apoyo y compro sus cantos de sirena,incluso hubo empresarios procubanos, pro reforma agraria etc. Todo a causa de una mala descripcion de su gobierno, no era un gobierno socialdemocrata, sino uno revolucionario disfrazado, tratando de captar a las capas medias.
En un camino semejante la Gordis mata la educacion privada para el pobrerio, va por las isapres, impone a las mafias sindicales, multiplica los impuestos, anula a los pacos, se compra a los jueces, intenta eliminar a la oposicion (desde los querellas por impuestos hasta las fotos de ayer a un udi tirandose a su secre... ), mantiene en standby la guerilla en la araucania, etc.
Tiene en su contra que no caracterizo la nueva clase media que se le alzo y arrastro a parte de los popularicos, que aspiraban a ascender por sus medios y aprendieron a desconfiar de las dadivas, aunque las reciben aparentemente felices.
¿Este despelote fortalecera electoral y socialmente a alguna oposicion? ¿Mantendran los NM su mitad mas uno? ¿Se tiraran el salto con una Asamblea constituyente al margen de la constitucion? ¿Sus impulsos seguiran inmunes al entorno internacional, donde hasta su referente, Cuba, se derrumba? ¿Seguiran pensando que aun existe la Urss y toda la tontera estatista es viable?
Me repito: mis pronosticos del pasado son bastante mejores que los del futuro :-)
Solo veo que es la mejor´oportunidad que han tenido los "revolucionarios", si pierden esta pueden pasar decenios antes de tener otra, el pais se instalaria en un camino de mediania socialdemocrata, alergico a revoluciones zurdas.
Como dijo el ciego: ahi veremos

20 de octubre de 2015, 09:46

 
Anonymous Anónimo said...

Sr. Copresidente:

No estoy tan seguro de que el electorado esté menos bruto. Se escucha mucho el comentario de que "es que los fácticos están bloqueando las reformas", "la derecha empresarial y su campaña del terror" o, peor aún, decepción porque "la presidenta nos mintió: tenía que ir mucho más lejos".

Por otro lado, tampoco se ve que la oposición esté capitalizando el descontento, que más bien parece estar compuesto de 1) desilusionados, que esperaban cambios más radicales; 2) desencantados, molestos con el comportamiento errático y ridículo del gobierno, y 3) molestos porque consideran que la gestión, reformas incluidas, ha sido pésima. Si el universo son quienes apoyaban a MB a principios de 2014, yo diría que las proporciones son, al ojo, 20-30-20 (el 30% restante serían los que aún apoyan). En el centro no hay opciones viables, de modo que hay posibilidades para que un outsider se lleve las fichas.

Hay mucho por ver aún.


Saludos,
El triministro.

20 de octubre de 2015, 10:46

 
Blogger Francisco Matus said...

De acuerdo con el triministro, el electorado sigue igual. Llámenlo bruto, fanático o ciego, pero sigue igual.

Me gustó esa frase hecho: "La libertad no es gratis, los que son libres nunca son iguales y los que son iguales nunca son libres". ¿Es tuya?

20 de octubre de 2015, 12:40

 

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