Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. "Be yourself, but bigger"

Viajes, pesadillas y el negocio del miedo

domingo, 1 de abril de 2018



Me gusta viajar solo
A ver si la próxima semana me las arreglo para ir a Tacna, mi idea es ir solo con una camiseta de esas que dicen "soy soltero y hago lo que quiero" a ver como me va, total, la esperanza es lo último que se pierde. Ah mentira, iré al oculista, al Tacna Centro a que me arreglen unas zapatillas y a sentarme un rato en el Paseo Bolognesi, o en la Plaza de Armas para ver pasar la gente, algo para salir de la rutina. Ah, también aprovecharé de comprar un cartón de cigarrillos para el ekeko y el chanchito de la buena suerte, que los tengo mucho tiempo sin fumar. Con cuatro lucas (6.50 dólares) viajo al extranjero, ida y vuelta.

Me gusta viajar solo, la mayoría de la gente prefieren viajar acompañados pero a mi me gusta la aventura de viajar solo y sin nada muy planificado, curiosamente la única pesadilla que tengo y que se repite siempre tiene que ver con que estoy viajando solo en un lugar que no conozco y me quedo sin plata, se se empieza a oscurecer y aparecen maleantes, o que pierdo el bus y no tengo donde quedarme, tiene muchas variantes, y justo en cuanto me empiezo a preocupar me despierto. Es algo muy raro, considerando que en mi vida despierto me atrae mucho la aventura, incluso cuando es medio peligrosa.

De Tacna tengo muy buenos recuerdos, eso también es curioso porque también lo he pasado bastante mal allá pero de las cosas malas ni me acuerdo, solo de los buenos momentos. El par de semanas que pasé en Lima el año pasado, aparte de los desagradables momentos en que tuve que trabajar de los que no recuerdo nada, lo pasé muy bien, especialmente vagando por Larcomar y almorzando con oficinistas en sucuchos de Miraflores, me molesta andar acompañado y me entretengo mucho más viajando solo. Debe ser de mi primer gran viaje, cuando me invitaron a Tokio y me dí la vuelta al mundo, que me acostumbré a andar solo, vagando y mirando por todas partes.

El negocio del miedo
Hoy no tengo ganas de escribir sobre nada muy importante, estamos en feriado y me pongo a escribir lo primero que se me pasa por la cabeza. Siguiendo con lo de las pesadillas, tratando de interpretar las mías yo creo que es algo que todos tenemos: el miedo al futuro. En la mañana me escribió en Facebook un viejo perro amigo y me contaba que andaba deprimido, que no sabe que puede hacer antes de ponerse viejo: miedo al futuro.

Por eso a las compañías de seguros les va tan bien, ellos trabajan y aprovechan el miedo al futuro que todos tenemos, La existencia del negocio de los seguros muestra que los agentes económicos no son racionales a la hora de tomar sus decisiones. No existe nada más irracional que la decisión de tomar un seguro, porque estamos apostando contra nosotros mismos sobre hechos cuya probabilidad de ocurrencia siempre nos desfavorece y siempre favorecerá a la aseguradora, eso es por diseño, porque de otra manera el sistema de los seguros no podría existir.

Cuando tomamos un seguro de entrada tendremos las probabilidades en contra -muchas veces groseramente en contra- porque las aseguradoras como cualquier otra empresa comercial tienen como objetivo maximizar sus ganancias. La idea es que en los grandes números, siempre las personas paguen más que los servicios o indenmizaciones que reciben, por eso las aseguradoras son muy generosas para cubrir eventos improbables, mientras que para asegurarse por lo más probables las tasas son muy altas o simplemente el seguro no lo cubre.

¿Como se explica entonces que la gente tome seguros de salud o que contrate una renta vitalicia para su jubilación? Todo seguro de salud que se tome estará diseñado de manera tal que cubra enfermedades muy improbables, y que por las prestaciones probables se pague mucho más de lo que se pagaría sin seguro. Las rentas vitalicias se calculan en base a la suposición que vas a sobrevivir muchos años, y si te mueres antes de los 110 que te calcularon la aseguradora se queda con el remanente.

El miedo y la seguridad se pagan, normalmente se pagan muy caro y la razón de que tanta gente tome seguros es porque (i) no entienden ben como funcionan o (ii) piensan que son "otros" los que lo están pagando. Como muchos seguros se cobran en base a primas mensuales, normalmente moderadas, las personas nunca llegan a darse cuenta que están pagando mucho más que los beneficios que recibieron, porque además esa plata pagada a veces durante años, gana intereses.

Si yo trabajara -que Dios me libre y me proteja de caer en esa bajeza- me inscribiría en un sistema con las mínimas prestaciones de salud, el peor Fonasa por ejemplo, y ahorraría metódicamente en una cuenta 2 de AFP un "fondo para enfermedades" que usaría para pagar como particular y en cash cuando me vea obligado de ir a un tratamiento médico. Según las leyes de probabilidad y de los grandes números, lo más probable es que llegue a viejo con una buena cantidad de plata en ese fondo, que me podría gastar en vino, mujeres y canciones cuando considere que estoy listo para estirar la pata. Esa es una decisión racional y me extraña que las personas no se den cuenta.

El sistema de seguros no solo es inconveniente, sino que es tóxico para toda la economía. Yo tengo 63 años, nunca he cotizado en salud y he ido al médico una sola vez en mi vida (a sacarme un lunar), al dentista voy tarde mal y nunca, o sea cada 10 años más o menos. Si hubiese estado obligado a cotizar en salud o me hubiese inscrito en una ISAPRE (seguro privado) habría tenido que pagar el equivalente a los 50 mil dólares -más o menos- que he gastado en mi casa, considerando capital e intereses.

Pero hay otra cosa importante, si hubiese cotizado en cualquier seguro de salud, para "aprovechar" la plata me habría hecho chequeos médicos cada año y habría buscado toda clase de tratamientos para los cientos de molestias y pequeñas enfermedades que he tenido y se me han pasado solas. No es una exageración decir que con gran probabilidad me habría hecho muchos tratamientos innecesarios.

Otro problema de una sociedad altamente securitizada es que crea los incentivos para que los servicios y prestaciones médicas suban de precio sin control, porque los beneficiarios tienen el efecto psicológico que los tratamientos "no les cuestan" y que tienen que "aprovechar el seguro", en Estados Unidos este es un problema que está haciendo crisis pues ha creado una sociedad donde los nuevos millonarios son los médicos y los abogados, pues la gente cree que con un "buen seguro" podrá compra salud y que mientras más caro sea el tratamiento será de mejor calidad.

Así es como médicos, abogados y aseguradoras son los grandes ganadores y los supuestos "beneficiarios" siempre terminan perdiendo, porque para que el sistema se mantenga funcionando, los beneficiarios en promedio deben tener grandes pérdidas. Es como el cuento ese "te prestan un paraguas cuando en clima está bueno y te lo quitan apenas empieza a llover". No es injusticia, el sistema es así por diseño y muy poca gente llega a entenderlo.

Y ya ven como con la inapreciable ayuda de una botella de cerveza empecé hablando de mis sueños y recuerdos y terminé con el asunto de los seguros. La securitización es uno de los peores inventos de la economía, es irracional, la gente lo usa por miedo y compra seguridad a precios exorbitantes, donde por diseño siempre deben perder. En fin, me queda el último shop, me lo tomaré lentamente como corresponde a un caballero, después voy a leer un rato y me iré a soñar con los angelitos, porque probablemente no tendré pesadillas esta vez. Hasta mañana.

15 Comments:

Anonymous Marcos Cisternas Sandy said...

Muy cierto. Pero hay mucha gente que aún no se da cuenta de eso, y algunas otras que, aún sabiéndolo, continúan en las Isapres, engordándoles el negocio y sus millonarias utilidades, con pocos o nulos beneficios para la mayoría de sus afilados, perdón, afiliados, cuando en realidad los necesitan. Y eso queda demostrado cuando se llega a viejo, es decir, cuando se hace realidad el temor a sufrir un cúmulo de enfermedades que ni se sospechaba que existían, y después de haber pagado durante décadas a la Isapre, ésta le pega la soberana PLR, porque ya no es rentable. Y entonces el ex afiliado transita al FONASA, y allí se queda hasta que la Parca se lo lleva. Yo creo que esto se debe a un complejo que tenemos aún los chilenos al pensar que las Isapres te dan estatus y FONASA es "pal' pueblo". La pura definición de ambas es esclarecedora: "El Fondo Nacional de Salud, FONASA, es un organismo público encargado de otorgar cobertura de atención en salud. Las Instituciones de Salud Previsional, ISAPRES son aseguradoras privadas de salud." Es decir, FONASA: Un servicio público prestado por el estado, adaptado a la realidad económica de cada ciudadano (A, B, C, D); ISAPRES: Un negocio de securitización de la salud, en manos de empresarios, que, como tú bien dices, Tomás, buscan la mayor rentabilidad posible (ingresos), y para lograrlo, obvio, tratan de reducir al máximo los egresos. Esto podría parecer lógico en cualquier teoría económica, pero, en este caso, debemos tener en cuenta que esos "egresos" son las prestaciones y beneficios de salud que se comprometieron a entregar a sus "beneficiarios". Creo que los sistemas de cotización obligatoria de salud deben ser siempre públicos, y, por supuesto, dejar abierta la opción a quienes tienen los medios económicos suficientes, para confiar su salud previsional al sector privado, claro que esto aumentaría el monto de sus cotizaciones mensuales, porque ya no estarían los cientos de miles de tontos que, por aspiraciones de estatus, contribuyen a financiarlos.

1 de abril de 2018, 01:40

 
Anonymous Anónimo said...

A mi padre hace un par de años cuando cumplió 80 lo echaron de casi todos los seguros que tenía contratados. Uno adicional de salud pagaba unas 5 lucas mensuales, agrega a mi madre y era el doble. 120 lucas al año. Por unos 50 años da 6 millones. Le pasó lo de todos. Nunca le sacó un peso al seguro. Las 10 lucas se las cobraron todos los fines de mes sin falta. Por miles de viejitos que echan todos los años es negocio redondo. Al que al menos empató en aporte, creo, fue a la isapre en una operación de corazón de esas tipo sacrificio maya y 1 mes en la uti. No recuerdo exacto pero fueron como 60 millones la cuenta. Pagó 1.8 millones de deducible, nada más. El aporte a las isapres es extremadamente difícil de calcular. Ahora mis padres pagan un poco más de 500 lucas mensuales. Pero si están gastando una gran cantidad de dinero en diferentes tratamientos propios de la edad. Me imagino que la isapre si pudiera los echaría. Pero mientras sigan pagando no pueden darlos de baja.

1 de abril de 2018, 09:34

 
Blogger pavezwellmann said...

Seguros públicos, gratuitos y de calidad... Es lo que se le va a ocurrir a algún "abnegado servidor" público que elegimos para que se sirva de nosotros. Te lo doy firmado, después de ver cómo Chile se transformó en el país de los enfermos (y enfermados) con todas las clínicas, laboratorios, hospitales y farmacias llenas a reventar, con horas médicas para 2 o 3 meses -y en régimen particular- y con la gente sobremedicada e hipocondriaca. Gracias al pulento que tú vives al lado de la "Isapre Tacna" donde existen más dentistas y oculistas que en el mismo Santiago.

1 de abril de 2018, 10:41

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

MArcos, Anónimo, yo no creo que tengan ninguna culpa las Isapres, la culpa es de las personas que -ingenuamente- creen que van a poder obetener gracias al seguro, prestaciones por mucho mayor valor de lo que han pagado. Eso es absurdo y puede que sea así para un 1% de las personas, pero es imposible para todos, ni siquiera para una cantidad significativa. La gente no entiende o no se da cuenta como funciona un seguro, las Isapres no engañan a nadie pero la gente se come el cuento de que tienen que actuar como el viejito pascuero, porque la salud es un derecho humano y blablabla.

Muchos tienen un pensamiento similar al que asegura el auto con la intención de "cagar al seguro" haciendo algún pequeño fraude, sin darse cuenta que mientras más fraude, más va subiendo la prima. esto vale para todos los sistemas: las licencias falsas que son tan populares, hacen que las primas suban y los servicios sean peores, es algo que pasa igual en Isapres y Fonasa. Asegurar las prestaciones de salud es una pésima idea.

Alejandro claro, la gente tontamente va creyendo que el gobierno tiene la obligación de pagar sus tratamientos médicos y al final se llega a sistemas como el de Cuba o Venezuela, donde atienden a la gente en el suelo y a los bebes que nacen los colocan en cajas de zapatos. Cuando la gente no paga de su bolsillo y trata de sacar provecho del sistema, además de convertirse en hipocondriacos como dices, terminan recibiendo servicios pésimos supuestamente "gratis", es decir pagados por todos nosotros, los giles.

1 de abril de 2018, 11:07

 
Anonymous Wilson said...

Un seguro es una apuesta, pago una prima por participar, si me toca el premiado, cancer, operacion grave o algo asi, paga el seguro, ni no pasa nada, pague yo.
¿Que la decision es emocional? Sin duda, como casi todo.
Un dato interesante es que en los ultimos año, sus 10 facil, se ha ido desarrollando una industria de litigio que impide el alza de planes.

1 de abril de 2018, 11:50

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Claro, es una apuesta con muchas probabilidades en contra, no solo es emocional, creo que también es muy irracional. Se parece mucho a comprar un boleto de lotería, la diferencia es que la lotería es mucho más barata.

La industria del litigio es parte del engaño, porque mientras más congelas o rebajan los planes, menos o peores serán las prestaciones, eso si que es una ley muy racional y las aseguradoras tienen todo el derecho a hacerlo y lo hacen.

El más grave problema es que la gente no comprende lo que está haciendo y al final lo que compra es una falsa sensación de seguridad, pasa lo mismo que con las pensiones de AFP, con la educacióngratuita y cosas por el estilo, las personas caen en la ilusión que obtendrán algo pagando nada y al final ese es uno entre mil, los otros 999 obtienen poco o nada pagando muchos. Si las personas fuesen capaces de entender eso serían mucho menos afectas a la seguridad social.

Además están las unintended consequences como el fomento a la hipocondría, el enriquecimiento de abogados, el surgimiento de tratamientos caros e inútiles, etc. La seguridad social no solo es mala a nivel individual, sino también a nivel social. En Estados Unidos se puede ver como va evolucionando esa crisis que en algún momento va a reventar

1 de abril de 2018, 12:07

 
Blogger Frx said...

Bueno, en buena parte es miedo a lo desconocido por el simple hecho de que no sabemos qué pasará y eso nunca se puede saber. Bienaventurado es quien nunca haya padecido dicho temor.

1 de abril de 2018, 13:11

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Sentir miedo no es malo, es lo más natural. Lo malo es no ser capaz de controlarlo y hacer toda clase de estupideces manejados por el miedo, esa es la verdadera cobardía. Y te lo dice alguien muy cobarde jaja

1 de abril de 2018, 13:17

 
Anonymous Renato Aguirre Bianchi said...

Ya otros han expresado que el asunto de los seguros (isapres incluidas) es una apuesta. Pues los casinos ganan porque la gente apuesta torpemente y si así no fuera no ganarían tanto.

La Rosa de Arica tomó un seguro catastrófico 4 meses antes de su impredecible desastre neuroquirúrgico, varias operaciones complejísimas, impagables cientos de millones de pesos y sólo pagaron 1,8 millones de deducibles y la prima mensual salía de lo que se guarda en el bolsillo.

Pues hace años yo saqué un "seguro" (es decir un plan) en Colmena, estando en excelentes condiciones físicas debido a mi intensa actividad deportiva de siempre y no interrumpida aún y cuando a los 71 años de edad me dió el peor de los infartos cardíacos (uno de esos con 90% de mortalidad) a 2.000km de santiago, de inmediato me vinieron a buscar en un avión ambulancia a reacción (yo no hice nada, Colmena se encargó de todo, pero tooooodo) y en la clínica santiaguina me esperaban con el bisturí afiladito para operarme de inmediato. La cuenta, harto superior a 100.000.000, me costó poco más de unas chauchas porque se trataba de una Enfermedad Catastrófica. Buena apuesta la mía y además pagaba unas luquitas al BCI por un seguro de productividad ociosa o como se llame, el cual me pagó buena platita por cada día no trabajado, una suma equivalente a lo que genera mi consulta y el doble si se trataba de UCI ¡Vaya! Estaba como tuna de salud al sacar los seguros y gracias a ellos vuelvo a estarlo, pero el año pasado de pronto mi salud cambió y se comparaba con un tren con varios carros.Tuve que hospitalizarme en UCI N veces para arreglar el carrito de atrás, después el siguiente y así avanzar de a poco para parar a la locomotora que iba corriendo hacia un precipicio. El peor de los carros fue una resección muy extensa y radical de más del 70% del colon para detener al cáncer que estaba a punto de aparecer. Los N episodios en UCI hasta me crearon una ganancia en relación a mis ingresios profesionales diarios. Por la colectomía pagué 600 lucas (operación impagable de más de 6 horas y, como las otras, en clínicas o pensionados) y a la locomotora la hicimos añicos después con un marcapasos preventivo (Auge), como 8 millones de cuenta y pagué como 300.000. El puro marcapasos vale algo menos de 4 millones. Y bueno, debo confesar que muy pocos médicos me cobraron, como es nuestra costumbre, pero el cuco no son ellos, sino los cobros de las clínicas y pensionados.

En definitiva, me entretuve haciendo cálculos: considerando el IPC y otros factores, todo lo que he pagado a esos "seguros" me lo han devuelto financiando lo que yo no habría podido pagar ¿Y qué me costó pagarlos mensualmente? Pues sólo una cena no fastuosa en el Maracuyá con una dama ¿Y si hubiera pagado de más? Pues a gotitas puede doler un poquito, pero llegado el momento dramático no hay de donde más sacar los cientos de millones, una y otra vez.

Es cierto que he tenido mala suerte, pero de eso se encargaron los seguros. A diferencia de lo que tú dices, que cuando te llegue la hora te vas cantando sin acudir a la medicina y si bien no le tengo miedo a la muerte, mi vida es muy entretenida y harto feliz. Si no hubiera necesitado los seguros, por lo menos habría estado tranquilo sabiéndome protegido. Pues perdieron conmigo y ya llevo más de 3 años de vida extra, los dos primeros inconfesablemente intensos y después del trencito, desde hace más 6 meses, viviendo más que intensamente en lo que quieras imaginarte menos correr el cuarto o a menudo la media maratón de todos los días cuando me decidí por los "seguros"...

1 de abril de 2018, 14:09

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Bueno doctor, Ud. dice algo muy parecido al que comprando unj boleto de la lotería de 5 lucas gana un millón de dólares ¡que viva la lotería!, el caso es que en el 99% de los casos se paga y se paga y no se recibe. Y tiene que ser así, porque de otra manera el negocio de los seguros no podría existir.

Yo creo que la única razón que explica que una persona que entiende el sistema tome un seguro es cuando dice "Si no hubiera necesitado los seguros, por lo menos habría estado tranquilo sabiéndome protegido", se trata de una sensación psicológica solamente, porque todos nos vamos a morir aunque no nos guste, y nos podemos morir en 5 minutos o en 30 años más, nadie lo puede saber.

Yo creo que estoy más tranquilo aceptando que en cualquier momento me voy a enfermar y morir, me puedo morir ahora y se me terminarán todos los malditos problemas, algunos que me estiman harán los pucheritos de rigor y después "el muerto al hoyo y el vivo al bollo" pasaré al olvido, a la corta o a la larga todos vamos a desaparecer, da lo mismo cuando.

¿Me va a gustar si tengo una enfermedad larga, sucia y dolorosa? ¡Claro que sí! En ese caso chillaré como berraco pero que diablos, cuando llegue el momento, no antes, también es posible que me muera en medio de mis dulces sueños si me descuido lo suficiente, cualquier cosa puede pasar :D

1 de abril de 2018, 14:30

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

En cualquier caso esto de los seguros tiene dos niveles: el personal, donde cada cual decide lo que estima más conveniente para su futuro y el social, que son los efectos sobre la economía del país. A nivel individual hay tantas verdades como preferencias y todas valen, pero creo que los efectos de una sociedad secutirizada son nefastos

1 de abril de 2018, 14:33

 
Anonymous Wilson said...

ay que distinguir entre riesgo: probabilistico, estimable, e incertidumbre; impredecible solo posible. El seguro te protege de un cisne negro, incierto y catastrofico.
¿Que es lo peor que me puede pasar y puedo tomar precauciones ? Si puedo las tomo, ergo pago, si no pues no, de algo hay que morirse :-)
Una mirada al truco de los estoicos: https://medium.com/the-mission/the-crucial-thinking-skill-nobody-ever-taught-you-536191d101ab
Sobre las consecuencias macro de la industria, y como se desarolla, si estamos de acuerdo

1 de abril de 2018, 18:33

 
Anonymous Wilson said...

El copi/paste me comio la H :-)

1 de abril de 2018, 18:34

 
Anonymous Anónimo said...

La teoría de probabilidades es contraintiutiva, en esto como en los casinos, inversiones de Bolsa, seguros de granizo, de automotores o de salud.
Cualquier companía debe cubrir además del riesgo sus gastos administrativos, sus impuestos, sus ineficiencias y su margen de ganancia.
Así que van a cobrarte por el riesgo más de lo que vale.
El tema es que ciertos riesgos no los puedes soportar nunca - dañar con tu propio auto algo mucho más valioso, perder toda la casa en un incendio, toda la cosecha en una granizada, etc...
Entonces aunque sea a pérdida (estadísticamente hablando) contratas riesgos que no puedes cubrir y te arruinarían.
Esto supone que todo lo que puedas costear y soportar deberías hacerlo de tu bolsillo... pero es justamente lo contrario que hacen mucho.
Además del seguro por responsabilidad contra terceros y/o pérdida total del auto (lo que no puedes costear) le agregas seguro por pérdidas parciales. O por rotura de cristales. La gente siente que "recupera" mejor el precio de la póliza si agrega unas minucias más comunes (una piedra que vuela, cristal roto !) que el raro accidente grave.
Lo mismo el seguro de salud: tomemos el plan más caro, que me devuelve el 50 % de cualquier visita al dentista o cristal que cambie de los anteojos.
Es la parte peor del negocio del seguro (comprar coberturas por riesgos pequeños que podemos cubrir nosotros) pero los compramos porque nos parecen el mejor camino para "ganarle algo" a la póliza.

1 de abril de 2018, 21:00

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Wilson, insisto en que "de algo hay que morirse" es lo relevante y rea, el resto es solo ilusión, es muy parecidos al que compra un boleto de lostería con la ilusión de ganarse un premio, salvo que se apuesta contra si mismo y se crean muchso incentivos a actuar contra si mismo, lo que me parece irracional

Anomimo, la esperanza de "ganarle algo a la poliza" me parece una expresión excelente de la estupidez que subyace en el que contrata cualquier seguro

1 de abril de 2018, 22:08

 

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