Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

Identidad 3

lunes, 10 de agosto de 2009


Y finalmente llegué a lo que quería hablar desde el principio: la identidad. Existen algunas palabras que se han convertido en cliché y en el uso común han perdido su sentido a causa de abuso: amor, democracia, solidaridad, identidad también es una de esas. Sirve para todo y puede significar cualquier cosa, los de origen indígena la usan para sus protestas, los provincianos para afirmar nuestro orgullo, los gay usan la identidad sexual para negar al sexo con que nacieron, en fin.

Leo en el libro Gestión de Klaus Moll: la raíz "id" se encuentra en latín y otros idiomas indogermánicos y asume significados como "ser", "lo propio". La palabra identidad deriva de un término griego que significa imagen. Podríamos decir entonces que la identidad es una imagen de lo que somos. El problema es que no podemos afirmar que la identidad es lo que somos, porque solo podemos conocer algo a través de nuestras percepciones, limitadas y subjetivas. Nosotros nos vemos de una manera y los demás de otra, no hay modo de saber cual de los miles de imagenes es la "real", si es que eso existiera,porque las ideas orientales de mi tocayo, por ejemplo, afirman que el yo individual es una ilusión.

Es decir que nuestra identidad es una imagen limitada de lo que somos, si es que somos. ¿Para que diablos sirve entonces? Para conocernos, darnos a conocer y conocer a los demás. Para conocernos está la auto imagen, esa maravillosa persona tan inteligente y poco comprendida por los demás que vemos en el espejo cada mañana. La imagen que tenemos de nosotros mismos es la más sujeta a errores porque es la que más nos importa, reprimimos todo lo que creemos malo o exageramos nuestros defectos al hablar con los demás, con la secreta esperanza que nos digan que no es para tanto. Nada más difícil que formarse una idea balanceada sobre si mismo yo he ido de un extremo a otro, antes me veía como el tipo más estúpido y repleto de defectos, ahora me creo -secretamente- un pequeño Einstein, lástima que los demás no sean capaces de apreciarlo, too bad for them.

Es imposible conocerse a si mismo de manera objetiva, siempre nos miramos en un espejo distorsionado, es una limitación biológica. Luego viene nuestra personalidad, que es la manera en que proyectamos nuestra auto imagen a los demás, si mal no recuerdo personalidad significa máscara o algo así en griego, es la máscara con que nos presentamos ante los otros y agrega una segunda capa de distorsiones, esta vez más o menos conscientes. Somos actores en el gran teatro del mundo. Y los demás nos conocen por nuestra reputación, ese es el producto final de todas esas capas de embustes con que cubrimos nuestra persona, miren esto:

"SOBRE EL PRESTIGIO Y LA REPUTACION El prestigio hará cosas por ti mismo, es un aura que te precede. Si este aura es poderosa, ni siquiera hará falta que actúes. Debes defender tu prestigio, tu fama y tu reputación como si tu vida dependiera de ello, pues muchas personas han conservado o perdido su vida a causa de ello. Sin llegar a semejantes extremos, puedes ganar o perder mucho según sea tu reputación. Tu prestigio te precede, es tu tarjeta de visita. Todos clasificamos a las personas según su prestigio, bueno o malo. Tú también lo haces y a ti también te lo aplican." (Carlos Martín Pérez).

El sentido común nos sugiere que detrás de todos los encubrimientos debe existir algo de verdad, así es como a través de la reputación nos hacemos una idea de nosotros mismos y de los demás. Mentir es una de las herramientas psicológicas más sofisticadas que tenemos, no es sencillo mentir conscientemente pero la mayoría de nosotros lo hacemos todo el tiempo, a todas las represiones y autoengaños con que nos cubrimos hay que agregar las mentiras conscientes que usamos para tratar de crear alguna impresión sobre los demás, el asunto va desde las mentiras blancas que decimos para evitar herir a los demás hasta la mitomanía o el engaño para sacar provecho, es un recurso que usamos todo el tiempo.

Bah, que raro ese asunto de la identidad y la imagen, no podemos conocernos ni conocer a los demás, todo es apariencia. Tal vez es mejor así, demasiado conocimiento le costó salir del edén a Adan y Eva, mejor ser ignorantón nomás. Por si no se nota hoy ando lo suficientemente aburrido para escribir puras tonteras, mejor me voy a ver tele un rato. Hasta mañana.

4 Comments:

Blogger Rubencho said...

Hola Tomas,

excelente post.

Es tan natural lo que dices, pero aunque nos golpea la cara desde que despertamos, no lo apreciamos.

Algo he estudiado el fenómeno de identidad, especialmente sobre iconos mediáticos. Ver que muchas personas, al no tener una concepción clara de si mismos, o no están conformes con su imagen, adoptan una ajena, ya sea de una persona o tendencia. Y la adopción puede ser consciente o inconsciente, o ambas.

En relaciones publicas o Marketing esto es crucial, ya que estableciendo esta base, se puede armar una estrategia competitiva fuerte.

En lo personal, me aburrí de presentarme en camisa y corbata, por que no pretendo crear una imagen que derechamente "siento" que no me identifica. Aunque me vea atractivo ;-)

Ves! Ya estoy haciendo RRPP!

Saludos.

11 de agosto de 2009, 22:58

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

La creación de imagen en torno a mentiras es muy común: el tipo deshonesto que trata de aparecer muy moralista, la mujer infiel que exagera cuando habla de lealtad (Segunda Ley de Bradanovic: todas las mujeres celosas son infieles) etc.

El problema es que se hace muy difícil mantener el engaño todo el tiempo, entonces vas encontrando que ese tipo que dice que es muy solidario de repente se le sale lo egoísta o el que habla siempre que es demasiado honesto trata de estafarte o aprovecharse, es imposible mantener el engaño todo el tiempo.

Es muy cierto eso de la importancia para el marketing: armar una reputación que se pueda sostener -o sea consistente con la identidad- es un valor enorme tanto para las personas como para las empresas.

jaja eso no es RRPP, es una vil propaganda directa!

11 de agosto de 2009, 23:28

 
Anonymous Anónimo said...

Sr. Bradanovic: muy buen post, el tema de la identidad es un embrollo que tambien se relaciona con los roles que uno asume a nivel intimo y social. El fenómeno antíquisimo de "ser" o "creer que somos" siempre es en relación a un contexto particular, a un tipo de relación, a un lenguaje, a una cultura, en fin, creo que da para una extensa tertulia. Como no quiero perder mi prestigio, prefiero conversar con un vino en la mano, jajajaj. Saludos.Clodomiro

12 de agosto de 2009, 12:05

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Don Clodomiro, veo que es usted un hombre de bien, un vaso de vino es fundamental para mantener la reputación y la coherencia de los argumentos, permítame agregar que varios vasos bien podrían multiplicar ambos efectos.

Si, creo que es un tema muy entretenido especialmente para darse cuenta de cosas que damos por sabidas pero muchas veces actuamos como si no las supiéramos, así es este mundo de apariencias pues...

12 de agosto de 2009, 12:15

 

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